Archivos Mensuales: julio 2011

En busca de la identidad y la pertenencia colectiva

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Poseedora de un estilo literario deslumbrante, que toca los pequeños detalles sin llegar a ser monótona o redundante, Jhumpa Lahiri (1967) es una escritora estadounidense de origen indio que en sus libros bien habla de la identidad individual bien de la búsqueda de una pertenencia colectiva, que de un modo u otro, describe con precisión la situación intimista para trasladarnos a un plano universal.

Y es que en ese plano universal coexisten los tres temas más importantes de la vida, y a los que Lahiri recurre para conformar magistralmente sus cuentos y novelas: la familia, el amor y la identidad. Elementos trascendentales para el ser humano que en el intento por entender el motivo de su existencia, busca formar parte de un ‘algo’.

El vínculo inicial que la familia construye en los primeros años de vida es crucial para el buen desarrollo del ser humano en la sociedad, es por eso que el amor que brinda esa institución servirá para conformar finalmente la identidad del individuo, tesis de la que se desprende la obra de esta autora que le permite al lector reflexionar sobre el escenario de la migración e inmigración.

La prosa de Jhumpa Lahiri está permeada por el mundo de los pequeños melodramas familiares, de los hindúes que luchan toda la vida por adaptarse a un nuevo mundo, a las historias de amor cansadas, a lo nunca dicho que pesa mucho más que lo nombrado. Es por ello que su literatura es  absorbente, llena de sorpresas que generan constantes emociones en el lector.

Siempre con una mirada renovada, esta escritora, quien nació en Londres, reconstruye escenas diversas sobre temas reincidentes, que finalmente nunca se asemejan; a través de su escritura nos sumerge siempre en el mismo tipo de situaciones y nos describe personajes que en reiteradas ocasiones se hacen presentes en la mente de Lahiri… pero con rostros diferentes.

Sin embargo, conforme el siglo XXI avanza, y la tecnología junto a él, la relevancia de la familia, el amor y la identidad toman una fuerza mucho mayor para Jhumpa Lahiri y su literatura debido a que la migración de hoy en día es mucho más “común”, por tal motivo existen en las sociedades globales la carencia de la identidad nacional, étnica y social, cuestiones que nos plantea Lahiri.

Y es a partir de estos sucesos narrados en los que la infelicidad surge desde el interior de la autora para, más tarde, a base de tenacidad, aplicación y placer, narrarnos con voluntad de estilo cada escena notablemente lograda con una prosa fuerte, que anunció hace mucho a quien hoy se le reconoce escritora.

La literatura universal se ha nutrido de la prosa de Lahiri, que ha provocado el nacimiento de una especie de nacionalismo hindú-americano al conjugarse con la vertiginosa sociedad estadunidense del siglo XXI e intentar identificar a la población actual con las viejas tradiciones del siglo XX, lo que nos habla de la diversidad cultural existente en ese país anglosajón.

Al tomar como base lingüística una de las más ricas literaturas vernáculas, Jhumpa Lahiri ha hecho de la suya un vehículo único que fusiona la tradición india y la forma norteamericana, como en su momento lo lograra Rabindranath Tagore con la forma europea.

Jhumpa Lahiri, una  talentosa y muy aguda escritora, que tiene la capacidad de crear y recrea una y otra vez un mismo acontecimiento de mil maneras posibles, manteniendo interesado al lector siempre de una manera novedosa y bellamente construida.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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El idealismo subversivo de Topol

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A finales de 1989, Checoslovaquia sufrió una de las transformaciones más interesantes que país alguno dentro del bloque de la Europa comunista tuviese hacia un proceso de democratización, al introducir una economía de mercado y reincorporarse a Occidente tras La Revolución de Terciopelo que produjo la caída de este aliado soviético.

Sin embargo, el movimiento tiene su antecedente en 1977, cuando un grupo de intelectuales, siguiendo la línea del espíritu de la Primavera de Praga, publicaron un manifiesto en el que expresaban su disidencia con el régimen establecido, conocida como la “Carta77”.

En este documento histórico, se pueden encontrar firmas de apoyo de artistas, intelectuales, políticos, líderes sociales y jóvenes virtuosos que vislumbraban un mejor futuro para Checoslovaquia y sus habitantes, que dicho por muchos de ellos, ha tenido importantes avances, aunque queda mucho en qué seguir trabajando.

De los firmantes de la “Carta 77”, el disidente más joven en hacerlo fue Jáchym Topol (1962), una de las voces checas más valientes y vibrantes que surgieron en el plano literario desde la Revolución de Terciopelo en 1989 y quien posterior a éste suceso, ha vivido involucrado en la clandestinidad artística y política.

Y es a partir de su experiencia durante la revolución, que construye una novela magistral, lúcida y admirable: Sestra, que comienza con el relato de la huida de Praga de los refugiados de Alemania Oriental; donde a través del narrador y protagonista Potok, somos testigos de los diversos matices que tiene este hombre durante su periplo.

Al estilo dantesco, Topol recrea una Checoslovaquia semidestruida en la que Potok se encuentra recluido y buscando a su hermana –y en medio de las caóticas calles de Praga, él y los pocos habitantes que aún subsisten se ven en la apremiante necesidad de crear medios de supervivencia “temporales”, que los llevan a incurrir en faltas y violaciones a las deterioradas e inexistentes leyes checas de la época.

Sestra, representa un reto difícil al lector no familiarizado con la cultura de este país de la Europa Central, en la que por medio de una construcción coherente de la historia europea, vislumbramos pasajes oníricos de cortante realismo social, sucesiones alucinadas y alegorías enigmáticas que bien se pueden leer como la declaración de independencia de la moderna imaginación checa.

La incertidumbre de los habitantes de lo que fue ulteriormente la República Checa y Eslovaquia, se ve reflejada en esta novela, ya que la preocupación en temas sociales, morales, religiosos, económicos, políticos e incluso lingüísticos no se dejan esconder en sus páginas.

Sestra, que en checo significa: Hermana, es quizá de las pocas obras literarias en la que los sucesos posteriores a la Revolución de Terciopelo son de gran interés y mantienen un enfoque primordial, asimismo, es también una de las primeras en utilizar a plenitud el checo coloquial, donde el autor hace gala de su inventiva con el argot y las irreverencias de un lenguaje reprimido por décadas de ocupación.

Al adentrarnos a esta sofisticada novela, nos damos cuenta de lo frágil que se presenta el ser humano en la persona de Potok, que sirve de referente para explicar el decadente sistema político que deja atrás el comunismo.

Finalmente, Potok encuentra a su hermana y así accede a la reivindicación social, moral, familiar y nacional.

Jáchym Topol, escritor y poeta subversivo de admirable talento que trasciende las fronteras de muchos sistemas políticos.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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