Sequedad

Estándar

Cuando la lluvia es sólo un débil recuerdo y una lejana promesa, Nishif toma un trozo de tierra, el cual se desmorona entre sus dedos confirmando la desgracia que se cierne sobre su pueblo.

Las nubes cargadas de agua son un sueño que en esta realidad no tienen cabida. Los cientos de árboles que observa Nishif ya son sólo trozos de madera quebradiza que bien parece que gritan desgarrándose desde la raíz.

Sequedad

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s