Archivos Mensuales: septiembre 2012

Con olor a tierra

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El olor a tierra mojada se filtra por debajo de la puerta al interior de mi habitación. Ese aroma es un sedante para mi cuerpo… me recuerda mi niñez, los juegos que organizaba junto a mis hermanos, primos, amigos y vecinos, pero sobre todo, a esas tardes maravillosas en las que mi padre salía a caminar al monte y que yo me ofrecía gustoso para acompañarlo…

Creo que voy a salir y dar una caminata al rededor de los rascacielos que saturan esta ciudad.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical

POSMODERNIDAD

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POSMODERNIDAD

“Ante el sufrimiento que ha desencadenado el hombre, el arte se levanta como una inteligente protesta a fin de cultivar la memoria, la imaginación, el diálogo y la reflexión”: Paris Ecbatana

Jorge Iván Garduño
@plumavertical

Nubes de la ciudad

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Las lágrimas en sus ojos no le permiten apreciar el rostro del cuerpo de su padre, que yace inerte entre sus brazos, con los orificios de la agresión, y con la sangre tibia derramándose sobre el pavimento.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical

SEPTIEMBRE BLANCO

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La mujer está a punto de entrar al quirófano, las enfermeras le explican que no hay de qué preocuparse, se trata de una operación de rutina para los médicos de este hospital de especialidades.

Desde la noche anterior que ingresó se encuentra ansiosa de conocer a ‘su bebé’. Quiere acariciarlo… ¡vaya! arroparlo entre sus brazos.
Ya pasan de las seis de la madrugada, y desde el momento mismo en que entra al quirófano la temperatura de su cuerpo se eleva casi al tope de la resistencia humana, los latidos de su corazón se aceleran como vehículo desenfrenado.
Una mano fría y delgada toma su brazo. Le requema la piel esa sensación asfixiante que se abre paso a través de su cuerpo. Comienza la sensación de desgana, se desguanza y finalmente se desmaya…
…Un tenue murmullo lacera su oído, penetra hasta su conciencia y escucha cómo una voz dulce llora y se agita al observar el mundo al que fue traído sin siquiera preguntarle si él quería, pero llora cómo si deseara que la sociedad supiera de su presencia y la estuviera ya cuestionando…
Pero en el fondo de ese lloro inocente, hay algo que la madre percibe a manera de agradecimiento inexpresable, que él le brinda con sonidos de niño.
“Son las siete de la mañana con siete minutos”, escucha decirle una de sus enfermeras al médico que la atiende…
Y mientras es arropado el recién nacido, ella bien sabe que este día es el más grande y maravilloso de todos…

Jorge Iván