Archivos Mensuales: febrero 2013

“Truenan” a la Maestra

Estándar

‘Aquí yace una guerrera… como guerrera murió’, fue el epitafio que la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, pidió le sea colocado en su tumba cuando muera, durante un discurso pronunciado el pasado 6 de febrero en Tlalnepantla, Estado de México, al celebrar el XXXVI aniversario de la Sección 36 de dicho gremio y en el marco de su cumpleaños número 68.

Y es que a tan sólo 20 días de distancia de haber pronunciado tan memorables palabras, la Procuraduría General de la República (PGR), en voz de su titular, anunció la detención de la aún presidenta nacional del SNTE por presuntamente utilizar recursos de procedencia ilícita –léase dinero del magisterio–.

Y bien es cierto que Elba Esther Gordillo, quien desde 1989 ostenta formar parte del sindicalismo mexicano de una agrupación que bien pudiera ser de las más poderosas de México, representa el símbolo de la corrupción para millones de mexicanos; además es una de las figuras públicas más controvertidas: en poco más de dos décadas ha acumulado dinero y poder dentro y fuera del magisterio, no por nada en 2012 fue calificada por Forbes como la mujer más poderosa de México.

Pero la también llamada ‘maestra’ comparte un paralelismo, ahora ya indiscutible, con otra figura que representó para un naciente sexenio un golpe de timón y  enviar el mensaje de quién tiene las riendas de mando: Joaquín Hernández Galicia, alias ‘La Quina’. Sí, el líder del sindicato petrolero que por décadas mantuvo la designación de diputados federales, senadores, alcaldes y presidentes municipales en las zonas petroleras, ya que se consideraba el guía moral del gremio de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

Sin embargo, a tan sólo 41 días de iniciado el gobierno del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, el 10 de enero de 1989 fue detenido La Quina y con él todos sus allegados acusados de acopio de armas y asesinato en primer grado –nunca de enriquecimiento ilícito o corrupción–, con lo que Salinas de Gortari obtuvo el control del sindicato con el llamado Quinazo.

Con este bien o mal llamado Gordillazo o Elbazo, el gobierno de Enrique Peña Nieto envía un mensaje –legítimo o no– a la sociedad, muy al estilo de la vieja escuela priísta, para buscar legitimidad y apoyo a la primera reforma promulgada por el peñismo: la educativa.

En su momento, Carlos Salinas de Gortari impulsó a Elba Esther Gordillo cuando sustituyó a Carlos Jonguitud Barrios al frente del SNTE; ahora, tras ocupar nuevamente el poder ejecutivo, el PRI tardó 88 días en conformar una investigación para repetir el acto: dejar fuera del juego a la líder del magisterio, uno de los sindicatos con mayor poder económico y político.

Pero ojo, estos sucesos no deberán sobredimensionarse, ya que no representan una vía de maduración democrática ni de fortaleza del Estado, pues bien podríamos ser testigos del nacimiento de un gobierno autoritario… Ojalá sea alguna de las dos primeras y no la última opción, ya que se corre el riesgo de castigar a un enemigo político usando la fuerza de la ley; como sucedió en 1989, a la vieja usanza del PRI y bajo el amparo de una sociedad ávida de castigo a quien suponen culpable de ‘todos los males’ que aquejan al país… o por lo menos de una buena parte de ellos.

Finalmente, el estancamiento de la educación en México es una realidad a la que nos enfrentamos, y no es competencia plena de Elba Esther Gordillo o uno o dos actores más, es mucho más que eso: es voluntad política de todos los poderes, sumado el magisterio, padres de familia y estudiantes, por lo que no debemos dejarnos llevar por los cantos de sirenas que indicarían que cambiar, sustituir o encarcelar a un líder será una vuelta de tuerca para mudar una realidad educativa que vivimos desde hace ya varias décadas.

Sí, tal vez el epitafio de Elba Esther Gordillo suena un tanto inverosímil, pero igual de inverosímil ha sido que los actores políticos por décadas posterguen poner orden a uno de los sectores neurálgicos en la base de toda sociedad: la educación.

Esperamos que se castigue cualquier delito cometido en perjuicio del magisterio, sea quien sea el culpable, pero igualmente exigimos un mejor nivel en la educación en México –como auguran sea la ya promulgada Reforma Educativa–, y no paliativos como en otras ocasiones… De seguir postergándose, éste sería un crimen que ninguna sociedad puede dejar impune.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en:
 
http://efektonoticias.com/opinion/truenan-la-maestra

‘Londres después de medianoche’, novela que desdibuja la realidad con un leve toque de ficción

Estándar

“No creo poder escribir jamás sobre un tema que no me apasione”, así lo sentencia Augusto Cruz García-Mora, quien publica su primera obra literaria titulada Londres después de medianoche (Oceano, 2012), un libro que alimenta la imaginación en torno al enigma que se cierne sobre un filme de culto perteneciente a la época del cine mudo de finales de la década de 1920, que ha permanecido perdido durante años y que el coleccionista de 91 años de edad, Forrest Ackerman, está decidido a encontrar antes de morir.

Cruz García-Mora se declara amante de escritores como J. D. Salinger, Sir Arthur Conan Doyle, Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Juan Villoro, Martín Solares y Mario Bellatín, por mencionar algunos; y reconoce que su gusto por estos autores y series de televisión como Dallas o Dinastía, le permitieron definir sus gustos e ir gestando –sin saberlo– a dos personajes fundamentales en lo que sería Londres después de medianoche: el famoso coleccionista Forrest Ackerman y el detective Mc Kenzie.

Su variada biblioteca le ha permitido acercarse a través del tiempo a historias bellas y dramáticas que le brindan la posibilidad de narrar literariamente una trama con aristas inquietantes, que hacen que el lector se sumerja en un ambiente detectivesco en busca de un filme perdido rodeado por un halo de misterio trágico y desde el primer momento nos hace sentir parte de esta búsqueda contra el tiempo en esta obra fundamentada en la realidad, pero contada con una suerte de imaginación literaria.

Londres después de medianoche en la realidad, es un filme de culto del cine mudo que se encuentra perdido desde 1928, y que tiene la particularidad de no contar siquiera con un minuto de grabación –más que unas cuantas fotografías.  El aura de misterio que encierra a este filme incluye que el mismo año en que se perdió fue señalado como el principal motivo de un asesinato que alguien cometió y quien alegó que lo realizó luego de ver esta película; la mayoría de los actores que participaron en la filmación tuvieron un desenlace trágico; las salas donde se exhibió, en su mayoría se incendiaron; y aquellos que la buscan… desaparecen inexplicablemente. Todo esto le confiere a este libro una energía detectivesca que se mantiene de principio a fin.

Tras cinco años de trabajar en Londres después de medianoche, y una vez que el autor puso punto final al escrito, transcurrió únicamente mes y medio para que un editor en Francia, se interesara en ella, por lo que ya se encuentra en proceso de traducción para ese país, y a través de Océano será distribuida en Alemania, Holanda, España y todo Latinoamérica. Una garantía más de la calidad del libro.

El autor tamaulipeco, quien además es contador de profesión, comparte el gusto como coleccionista de Ackerman: guarda pinturas, pero sobretodo juguetes tradicionales, poseyendo entre sus piezas más destacadas un trapecista de madera que para efectuar sus acrobacias aéreas es impulsado por arena, asimismo cuenta con un negativo de la película Londres después de medianoche que le fue obsequiado por uno de los personajes de su propia novela.

Londres después de medianoche, una obra que te adentra al mundo del filme con el rigor y cuidado que Augusto Cruz García-Mora puso para brindar una obra llena de suspenso, conocimiento, astucia e imaginación que desdibuja la línea entre la realidad y la ficción.

Jorge Iván Garduño

@plumavertical

 
9786074007657

‘Cuervos’ de John Connolly, una novela de alto calibre

Estándar

Desde que en 1999 John Connolly publicó su primera novela (Todo lo que muere, Tusquets Editores) protagonizada por el detective Charlie Parker, enfrentó una serie de críticas desmesuradas por desvirtuar –según consideraron algunas voces– el género policiaco y la novela negra, al incluir elementos considerados como sobrenaturales; asimismo, al retorcer el ambiente en su prosa agregando una pareja homosexual, que se podría decir busca redención con sus actos.

Sin embargo, la obra de Connolly ha alcanzado por méritos propios un lugar imprescindible dentro de cualquier buena biblioteca, ya que la carga emocional de sus personajes provoca sin cortapisas al lector al reclamar venganza por el pasado tempestuoso del que son presas… acometiendo el aliento.

Cuervos (Tusquets Editores), la onceaba novela de este escritor irlandés en la que mantiene al atormentado Charlie Parker como eje motor de la trama, recrea la localidad de Pastor’s Bay del norteño estado norteamericano de Maine, donde el extravío y más tarde presunto asesinato de una joven de nombre Anna será el interruptor que ponga en marcha el terrible resurgimiento de secretos del pasado.

Charlie Parker tendrá que sortear sus demonios para salir avante en la tarea que le ha sido encomendada por un funesto personaje que está siendo angustiado por acusaciones anónimas de alguien que aparentemente conoce sucesos lejanos que lo involucran a él.

La prosa de Connolly no ha perdido su frescura con el paso del tiempo, muy por el contrario, se han madurado ganando profundidad en los detalles que recrean la esencia de la condición humana que nos provoca preguntarnos: ¿qué agonías de frustración yacen detrás de Cuervos?

El libro nos seduce desde la entrada misma, nos transporta a los límites del dolor, añoranza y ternura, que nos permiten tomar impulso para agarrar fuerzas y continuar siendo cómplices de Parker, quien busca tranquilizar los demonios que despertaron al momento mismo del brutal crimen de su esposa e hija asesinadas.

Es así como la novela transcurre entre una suerte de periplo detectivesco con evanescencias enigmáticas del pasado, en la que Charlie Parker deberá resolver un enigma que pondrá a prueba sus más agudos conocimientos para encontrar la verdad.

Cuervos, una obra erigida en una zaga que llega hasta la médula de los huesos, escrita por un autor que nos vuelve cada vez más exigentes; por tener la capacidad artística de construir palabras, frases y párrafos que se introducen en la sangre como un virus cargado de los temores más ocultos provenientes de un pasado que hay que enfrentar si buscamos cerrar el círculo.

En definitiva, John Connolly es un escritor al que se debe aproximar, pues leerlo se convierte en un ejercicio de vida que se resuelve en placer interior: irresistible y muy saludable.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
connollyjohn02-c2a9-ivan-gimenez
 
 
Este texto ha sido publicado en:
 
http://efektonoticias.com/cultura/cuervos-de-john-connolly-una-novela-de-alto-calibre

Dios no juega a los dados

Estándar

Tremenda,

Profunda

Es la vida,

La maravilla de ella,

Es entender cuánta sabiduría hay

En el más pequeño

Y efímero pedazo de materia.

Observa la profundidad del universo

Su inmensidad infinita,

Somos polvo ante Él.

Grande,

Maravilloso es su Creador.

No creo en la casualidad,

Hace mucho tiempo que dejé esas tonterías para ¡jamás!

Aquí y ahora

Al verte a los ojos

Comprendo

Que sólo tú

Eres para mí.

Y en esto…

Por supuesto

No hay cabida para la casualidad.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical

Enero 25

Escribí el libro que siempre quise haber leído: confiesa el autor de ‘Londres después de medianoche’ [Entrevista]

Estándar

“No creo poder escribir jamás sobre un tema que no me apasione”, sentencia con una risa casi infantil Augusto Cruz García-Mora, quien se presenta en las librerías con su primera obra literaria Londres después de medianoche cobijado bajo el sello de la editorial Oceano, un libro que alimenta la imaginación en torno al enigma que se cierne sobre un filme de culto perteneciente a la época del cine mudo de finales de la década de 1920 que ha permanecido perdido durante años, y que el coleccionista de 91 años de edad, Forrest Ackerman, está decidido a encontrar antes de morir.

Durante una visita a la Ciudad de México para promocionar su novela, Augusto Cruz García-Mora me concede una entrevista para platicar sobre sus gustos, pasiones, maestros literarios y lo más relevante y central de esta charla: Londres después de medianoche, su libro con el que se inaugura la colección La puerta negra y con el que sin lugar a dudas se le augura un buen éxito.

Con mirada alegre, paso firme, pantalones de mezclilla azules, camisa roja de manga larga, un enorme anillo enigmático colocado en su dedo anular izquierdo y una amabilidad casi sorprendente como lo es la lectura de su ópera prima, fue así como inició está charla en las oficinas de lo que es ahora su casa editorial.

Jorge Iván Garduño (JIG): Tus años de juventud en Tampico ¿cómo fueron?

Augusto Cruz García-Mora (ACG-M): Tuve una niñez muy ligada a la lectura, ya que mis padres leían mucho; ellos contaban que yo aprendí a leer sin saber leer… y es que siendo muy pequeño –tres o cuatro años de edad–, ellos se sentaban en un extremo de la cama con algún libro, y yo en mi afán por imitarlos hacía lo propio pero al otro extremo del camastro, pero como no sabía leer, mi libro lo colocaba al revés. Desde ahí ellos notaron mi interés por la lectura, por lo que siempre me alentaron en esta mi pasión.

JIG: ¿Podemos decir que fuiste un lector ávido y precoz?

ACG-M: Desde primaria y secundaria tuve el gusto por leer novelas policiacas, e incluso escribir algunos pequeños cuentos, y muchas ocasiones al salir del colegio y en mi camino a casa, me dirigía a la única librería de Tampico para saber qué novedades literarias habían llegado a la ciudad. Siempre fui un chico que prefería quedarme a leer un buen libro que salir a jugar con los otros jóvenes de mi colonia.

Quien se declara también amante de escritores como J. D. Salinger, Sir Arthur Conan Doyle, Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Juan Villoro, Martín Solares, Mario Bellatin, por mencionar algunos, reconoce que su gusto por estos autores y series de televisión como Dallas o Dinastía, le permitieron definir sus gustos e ir gestando –sin saberlo– a dos personajes fundamentales en lo que sería Londres después de medianoche: el famoso coleccionista Forrest Ackerman y el detective Mc Kenzie.

Su biblioteca variada le ha permitido acercarse a través del tiempo a historias bellas y dramáticas que le han brindado la posibilidad de narrar literariamente una trama con aristas inquietantes, que permiten al lector sumergirse en un ambiente detectivesco en busca de un filme perdido que es rodeado por un halo de misterio trágico, que desde el primer momento nos hace sentir que somos parte de esta búsqueda contra el tiempo en esta obra que tiene fundada sus bases en la realidad, pero a la vez está contada con una suerte de imaginación literaria de forma verosímil.

JIG: ¿Por qué Londres después de medianoche?

ACG-M: Dentro de mis investigaciones y estudios sobre cine y guiones cinematográficos, encontré que existe un filme perdido desde 1928, mismo que tiene la particularidad de que no se tiene ni un minuto de grabación –más que unas cuantas fotografías–; además del aura de misterio que lo encierra, como por ejemplo: que en ese año fue acusada de incitar un asesinato que alguien cometió y quien alegó que lo realizó luego de ver esta película; la mayoría de los actores que participaron en la filmación tuvieron un desenlace trágico; las salas donde se exhibió, en su mayoría se incendiaron; y aquellos que la buscan… desaparecen inexplicablemente. Todo esto me llevó, además de conocer en vida al coleccionista Ackerman, a comenzar a trabajar en esta novela.

JIG: Eres un tampiqueño, que escribe una novela sobre cine perdido hollywoodense, y habla de Lon Chaney y Forrest Ackerman, ¿por qué?

ACG-M: Yo digo ¿por qué no? Michael Curtiz, el director de Casa blanca era húngaro y jamás visitó Casa blanca y Casa blanca es una película icónica.

JIG: ¿Te imaginas Londres después de medianoche llevada a la pantalla grande?

ACG-M: Sí, aunque amigos conocedores de cine me han comentado que no se imaginan el final de la novela llevado al séptimo arte, por las emociones que despierta. No sé qué técnicas de guionismo cinematográfico se puedan utilizar para sortear algunos obstáculos, sé que debe existir la forma de llevarlo a cabo, pero sería muy interesante verla algún día en el cine.

JIG: ¿Qué tiempo te tomó para escribir Londres después de medianoche?

ACG-M: Invertí cinco años. Esta novela era un subtrama de una novela policiaca que yo estaba escribiendo sobre Tampico y la inseguridad, y de repente necesitaba un agente del FBI, por lo que me planté que la única forma que un investigador de esa dependencia visitará mi ciudad era buscando algo… dije: que busque una película. Posteriormente en un taller de creación literaria leí por una inquietud que tuve estas escenas que comento, y funcionó muy bien, recibí comentarios alentadores de autores como Martín Solares, Juan Villoro y Leonardo Da Jandra. Por lo que descubrí que tenía una novela. Consideré desde un inicio que debía ser muy emotiva, sólida y creo haberlo conseguido; los lectores tendrán la última palabra, pero además pienso que es divertida.

El método de trabajo de Cruz García-Mora para la creación literaria no es la de ni un día sin una sola línea, como dictan los cánones, él describe su trabajo como alguien quien necesita meditar las escenas en su cabeza, aunque ello le tome días o semanas, pero una vez que las tiene claras o han fermentado en su mente, la escritura llega a ser bastante fluida, y avanzar un buen número de hojas en breves días

Tras cinco años de trabajar en Londres después de medianoche, y una vez que el autor puso punto final al escrito, tuvo que transcurrir únicamente mes y medio para que un editor se interesara en ella… en Francia, por lo que ya se encuentra en proceso de traducción para ese país, y a través de Oceano será distribuida en Alemania, Holanda, España y todo Latinoamérica.

JIG: ¿Con qué personaje de Londres después de medianoche te identificas?

ACG-M: Forrest Ackerman, porque a mí también me gusta coleccionar muchos objetos de cine que incluso fueron utilizados en escenas de cine, por ejemplo el anillo que porto en mi mano izquierda es una réplica del anillo de Ackerman que describo en la novela y que usó Bela Lugosi en Drácula, y que tuve la oportunidad de ver el original, que al final se subastó en 50 mil dólares. Con él me identifico porque los coleccionistas tratan de rescatar del olvido o de la muerte objetos para futuras generaciones y creo que uno como escritor tratamos de rescatar historias que igual pueden estar perdidas o que nadie ha escrito para traerlas a las personas.

JIG: ¿Cómo te defines como escritor?

ACG-M: No muy disciplinado –aunque si debo de serlo– tal vez por eso me tarde los cinco años para terminar la novela, pero soy un tipo regular, que ha vivido en la misma casa toda su vida… en la misma ciudad y que escribió una novela sobre lo que le gusta… el cine. Y que no sabe de corrientes, por lo que espero que Londres después de medianoche vaya directamente al lector, y si surgen más novelas sobre cine en otras partes del mundo, entonces alguien podrá decir que hubo cierto año en que diversos autores escribieron novelas sobre cine, y seguramente hay muchas y muy buenas, previas o posteriores a la mía.

JIG: Tus próximos libros ¿sobre qué hablarán?

ACG-M: Mis dos próximas novelas creo que serán sobre la vida de los actores del cine de las décadas de 1920 y 1930, tocando el tema policiaco por supuesto, y aunque es un trabajo que lleva mucha investigación, descubrí, en este viaje de profesionalización literaria, que se me dan los personajes reales para luego agregarles un toque de ficción sobre ellos… se me facilita mucho, y no creo poder escribir sobre un tema que no me apasione, por lo que no me imagino –en estos momentos– estar escribiendo otra novela que no sea sobre cine.

JIG: ¿Veremos al detective Mc Kenzie en otras novelas?

ACG-M: No sé si haya una historia para Mc Kenzie a futuro, o como están tan de moda ahorita, una precuela pudiera ser, o incluso algún personaje secundario o Ackerman más joven. Existen muchas posibilidades, aunque no me he planteado si la novela pueda tener una suerte de continuación o línea narrativa alterna.

El amante de cine, quien además es contador de profesión, me revela su gusto por coleccionar algunas pinturas y sobre todo juguetes tradicionales, teniendo entre sus piezas más destacadas un trapecista de madera que es impulsado por arena para efectuar sus acrobacias aéreas, asimismo cuenta con un negativo de la película Londres después de medianoche que le fue obsequiado por un personaje que, a propósito, aparece en su novela.

Finalmente me comenta que si algún día alguien que le asegure tener pruebas de la posesión de la película le propone en aventurarse para encontrar el filme perdido homónimo de su novela, él con gusto accedería en tan inquietante periplo con tal de verla, saber en qué estado se encuentra; aunque las posibilidades son muy difíciles debido a que esas cintas se filmaron en nitrato de plata, un material muy inestable que se incendia fácilmente. Por lo que sería más probable hallarla en un formato más seguro si ese “alguien” la pudo haber pasado, o que alguna empresa o particular la tenga en uno de sus archivos sin saberlo.

Londres después de medianoche, una novela que te adentra al mundo del filme con el rigor y cuidado que Augusto Cruz García-Mora puso para brindar una obra llena de suspenso, conocimiento, astucia e imaginación que desdibuja la línea entre la realidad y un toque de ficción.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Londres después de medianoche
 
 Este texto ha sido publicado en:
 
http://efektonoticias.com/cultura/escribi-el-libro-que-siempre-quise-haber-leido-confiesa-el-autor-de-londres-despues-de-media

“Rudos contra Rudos”, la desgracia del SME

Estándar

El año 2009 fue escenario de múltiples acusaciones, marchas, elecciones y decretos que marcaron un precedente histórico en la vida laboral de millones de trabajadores, y provocaron que de manera directa o indirecta cientos de familias mexicanas pertenecientes a la zona centro de nuestro país vieran amenazada la tranquilidad de la que hasta ese momento gozaban. Acontecimientos que tal vez muchos no recordemos; sin embargo, si menciono la extinción de la paraestatal Luz y Fuerza del Centro nuestra memoria se agudiza trayendo a cuento el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Y es que este sindicato, que ha sido catalogado incluso como el más influyente y poderoso de México, en sus casi 100 años de historia jamás había sido presa de tantos amotinamientos al interior de la organización: desde el 14 de diciembre de 1914 sus integrantes marcaron una línea alejada de la política, y más bien buscaban en todo momento la obtención de pequeñas y grandes conquistas laborales como reducir y limitar el poder de la empresa eléctrica extranjera sobre las condiciones de trabajo en nuestro país.

Sin embargo, y pese a tantos logros sindicales y esfuerzos por mantener cierta democracia y rotación a la hora de elegir a sus dirigentes ‒y evitar así el que un Secretario General se perpetuara en el cargo‒, el SME inició una transformación paulatina –dirían algunos–, que comenzó en la década de 1940 con Juan José Rivera Rojas (1942-1952), pasando por Luis Aguilar Palomino (1959-1969), Rosendo Flores Flores (1997-2005) y el tan conocido Martín Esparza Flores (2005 a la actualidad… aunque oficialmente debió terminar en 2011 para luego convocar a nuevas elecciones), quienes vieron una cuota de poder económica –primeramente– y luego política a favor de unos cuantos; aspectos nada despreciables con lo que el refrán “no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista” es muy buen ejemplo para entender lo sucedido antes del 9 de octubre de 2009 y lo que derivó en la declaratoria de banca rota de Luz y Fuerza del Centro: un saqueo desmedido a diestra y siniestra.

Bien es cierto que el gobierno federal no ha dado solución decorosa al conflicto en el que más de 44 mil trabajadores están involucrados, sumado a esto la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no tomó en cuenta el derecho de los trabajadores que han caído en la indefensión total y que deberán aceptar algo que “otros” les dicen que no tomen, pero que sí los sigan a las calles para “exigir” lo que dicen “es de ellos”, según esto, de todos los agremiados del SME.

Por su parte, las triquiñuelas, compadrazgos, “arreglos por debajo del agua” que más bien se sucedían en descampado y a plena luz del día, era lo que a diario se vivía en el número 45 de la calle Antonio Caso en la colonia Tabacalera, donde los flamantes dirigentes podían hacer esperar a sus agremiados horas y horas, o simplemente traer vuelta tras vuelta a ilusos aspirantes a trabajadores de Luz y Fuerza del Centro, para simplemente recibir un papelito, la firma de siempre en su tarjetón –rosa, amarillo o blanco– y el nada deseado “no hay plazas, hoy no viene el secretario”; no está de más decir que me tocó vivirlo por ser hijo de un jubilado de esta paraestatal, y por tantas y tantas veces acudir a la oficina del señor Esparza, sólo para observar las negativas y promesas que hacía cual político.

Lamentablemente las elecciones para renovar o reelegir al secretario general del SME en julio de 2009 estuvieron plagadas de irregularidades (por ambos grupos, no vengan ahora a darse golpes de pecho); el tesorero del sindicato y contendiente de Esparza Flores, Alejandro Muñoz, perdió oficialmente por tan sólo 352 votos, por lo que a la postre buscó que se impugnara una jornada que calificó de “tramposa”, para evitar la “toma de nota” de quien efectivamente se reeligiera como el máximo líder de los electricistas, lo que originó un enfrentamiento que derivó en la encarcelación de Muñoz por presuntamente adjudicarse cerca de 23 millones de pesos y denunciar a Martín Esparza.

Luego de que el pasado viernes a Alejandro Muños le fuera otorgada la libertad por no encontrar pruebas para fincar responsabilidad en contra suya, ha dicho que no “desistirá en su lucha”, porque no les fallará a los trabajadores que confiaron en él, y calificó a Martín Esparza de “corrupto” y “ratero”.

Lamentablemente, el futuro para tantos y tantos agremiados al Sindicato Mexicano de Electricistas no es nada alentador: están en medio de una refriega en la que los dimes, diretes, pactos políticos y conveniencia electoral es lo que permea a los dos principales líderes del SME, quienes al final de todo resultarán los menos perjudicados. Sumado a ello, el actual gobierno federal ‒tras doce años de ausencia‒ encontró que una de las mejores empresas del país se había convertido en una hidra de mil cabezas a la que con tanto vericueto es casi imposible dominar.

Aquí sólo cabe esperar que la voluntad y la razón hagan presa del poder ejecutivo, legislativo y judicial… Menuda cosa.

Jorge Iván Garduño

@plumavertical

Este texto ha sido publicado en:

http://efektonoticias.com/opinion/rudos-contra-rudos-la-desgracia-del-sme

‘La guarida’, sombra inquietante del Holocausto

Estándar

La sombra inquietante del Holocausto, el suceso traumático del siglo XX por excelencia, se proyecta de manera fría y amenazante de un lugar a otro del planeta sin conmiseración de espacio, tiempo o persona; esto queda claro en el más reciente libro publicado en la colección Andanzas de Tusquets Editores, La guarida, de Norman Manea (Bucovina, Rumania, 1936).

Muchas ocasiones no es suficiente el silencio, la locura o la ignorancia, sino que debemos de persuadir al destino de que estamos del “lado bueno” para no salir heridos, o por lo menos para levantarnos de entre las cenizas y escombros en que se ha convertido nuestra vida producto del miedo y el horror.

Norman-Manea-3

Es así como los personajes de La guarida, de los que nos habla el escritor de origen rumano, se mueven a cortapisas en una sociedad recelosa de los regímenes marxistas sobrevivientes, recreando un thriller literario donde una sola chispa de resentimiento servirá para iluminar la travesía más oscura.

Es así como vemos transitar a un nostálgico profesor, Augustin Gora; al ilusionado Peter Gaspar; y a la recién aparecida Lu, ex mujer de Gora y actual pareja de Gaspar en un Nueva York –que bien puede ser sinónimo de exilio– que será escenario de las irracionalidades del ser humano que se empeña en construir sociedades que tienen como base el recelo congénito; un triángulo sobre una atmósfera prometedora.

La obra no sólo muestra la necesidad humana de sentirse reconocidos o buscar la necesidad del ser amado por simple maldad del espíritu, sino que recrea el hambre por recomenzar una existencia fallida o en ruinas, la cual toma como detonante la recepción de una misiva donde se incluye una amenaza de muerte para Peter Gaspar, por lo que todo parece indicar que los grupos extremistas de derecha y la policía secreta comunista son los autores de tan tétrica carta, así pues, la vida de todos será puesta en peligro.

En La guarida se anuncia de forma erudita el gran trauma del siglo, que además de ser una explicación de una realidad, anuncia el fin de una época de ideologías y por consiguiente, el vacio que generó en todo un continente. Norman Manea sabe que no puede dar marcha atrás y plantea la posibilidad de una sociedad que haya sido fecundada por las experiencias horripilantes padecidas en la primera mitad del siglo XX, sobre la base de que son aproximaciones en busca de un progreso real que sólo se construye con “el otro” y con “los otros” a fin de derribar el último “muro”: el de las limitantes político-culturales.

Manea vuelve a brindar al lector una escritura elocuente, que se convierte en un real viaje en la historia reciente y recrea un prodigio de claridad que no resta complejidad a las realidades a las que se enfrentan los protagonistas, quienes podrán refugiarse en una guarida de la que sólo saldrán vivos o muertos, pero, cualquiera que sea el desenlace develarán secretos que ya en ningún lugar son admitidos.

La guarida, una avasallante realidad de la que no podremos huir o escondernos, pues tarde o temprano deberemos enfrentar con la sangre fría e inteligencia al monstruo del recuerdo que de reojo vemos a nuestras espaldas; una obra que más que elocuente es imprescindible.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en:
 
http://efektonoticias.com/cultura/la-guarida-sombra-inquietante-del-holocausto

¿Habemus Papam?

Estándar

La incertidumbre sobre la salud del todavía presidente venezolano Hugo Chávez y la suspicacia que genera en los medios internacionales dominaron los titulares de la prensa por varias semanas de finales de 2012 y lo que va del 2013.

La secuencia de tiroteos en la Unión Americana –cada día más frecuentes– alcanzó niveles que transitaron del pánico a la cotidianeidad más irracional al ver rebasado al hombre ‘más poderoso del mundo’ por la organización de derechos civiles más antigua de los Estados Unidos, me refiero a la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés), por lo que semana tras semana al saber de nuevas refriegas en colegios, centros comerciales o hasta juzgados, éstas ocuparon las primeras planas en los periódicos y espacios noticiosos en radio, televisión e internet.

Una explosión en el anexo B2 de la torre administrativa de la paraestatal de Petróleos Mexicanos (Pemex) en pleno corazón del Distrito Federal ha sido la nota en los últimos días en México, y retomada en otros países a través de medios informativos. Y cómo no ha de serlo, si dejó cerca de 40 muertos, más de 100 heridos, cuatro pisos prácticamente destruidos; y la explicación de las autoridades no ha dejado conforme a muchos que señalan omisiones y una prisa excesiva –si es que es válido y no una redundancia– por dar carpetazo al hecho.

Sin embargo, y a pesar de tantas noticias relevantes y millones de muertes que a diario se suceden, como por ejemplo los cerca de 70 mil muertos en Siria tras casi dos años de guerra, en las primeras horas del pasado lunes –tiempo de México–, llegó un anuncio desde la Ciudad del Vaticano hecho de propia voz por quien es considerado el máximo jerarca de la Iglesia Católica: Benedicto XVI, mismo que reproduzco a continuación:

Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. […] Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Así lo declaró Joseph Ratzinger, y de inmediato, como pólvora encendida, llegó la noticia con un dejo de incredulidad a cada nación de este planeta, fueran o no católicos: “Benedicto XVI renuncia a su pontificado”.

Y sí que es una noticia relevante, ya que si de por sí en todo el orbe se suceden ataques, atentados, hambrunas y enfrentamientos donde decenas mueren, la noticia de que el Papa renuncia a su cargo es trascendental, y no sólo por los más de mil 200 millones de católicos practicantes que hay en el mundo, sino también por la crisis agravada en la Unión Europea o los Estados Unidos donde se vive un dilema geopolítico y el papel que el Vaticano lleva en todo este asunto, ya que en cada país tiene a un representante autónomo de su fe.

Sumado a esto, observamos las tenciones en el mundo árabe y su odio por todo lo que huela a norteamericano, o tenga rastro de judío… y qué decir de católico o cristiano; por lo que la reflexión acerca del devenir político-religioso en el que entró El Vaticano tendrá repercusiones que se harán sentir muy pronto.

Por lo que la presión aumenta para Roma de no contar con un líder que sepa lidiar con estos retos… y de ser preferible, deberá tenerlo antes de que termine la Cuaresma, que inicia este 13 de febrero.

El antecedente más cercano de una renuncia papal es de 1415, cuando Gregorio XII lo hizo en medio de una de las peores crisis que ha vivido el catolicismo, y aunque aparentemente hoy día no es la misma situación que la de hace casi 600 años, algo muy grave debió motivar a Benedicto XVI para renunciar precisamente en el ‘Año de la fe’ y arriesgarse a que el Vaticano tuviera dos Papas, uno en funciones y el otro emérito, algo de lo que muy probablemente no salga nada bueno.

En fin, la religión siempre ha sido un tema que a muchos ha fascinado y a otros tantos los ha enfrascado en discusiones estériles, pero lo cierto es que vaya aprieto en el que el teólogo Ratzinger ha puesto a la Iglesia Católica: menos de 40 días para elegir a un representante… 117 cardenales menores de 80 años podrán elegir y ser elegidos, ¿pero de qué nacionalidad, región, corriente teológica o incluso color de piel tendrá que ser?, porque esas cuestiones al final del día explicarán la postura del Vaticano ante el mundo entero, ya sea practicante, ateo, judío, griego, árabe, cristiano o mahometano.

La cuenta regresiva ha iniciado y los dados para algunos ya están cargados… será que para la Pascua dirán: ¿habemus Papam?

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en:
 
http://efektonoticias.com/opinion/habemus-papam

Cáncer, el enemigo silencioso

Estándar

Un silencio mortal inunda el consultorio de paredes blancas adornadas con diplomas e imágenes representativas del cuerpo humano. El paciente –inmóvil, sentado en una silla de tapiz negro– muestra una sonrisa intranquila, por lo que es fácil leer el miedo del que comienza a ser presa conforme los segundos avanzan y la espera se prolonga. Cruza los brazos, al tiempo que limpia el sudor en sus dedos frotándolos contra sus ropas.

El especialista, luego de leer cuidadosamente el documento que sostiene entre sus manos suspira profundamente, levanta la mirada por encima del armazón de sus anteojos y sentencia a sangre fría: “el tumor es maligno, y nuestras sospechas se han confirmado ¡tiene cáncer!”.

Cualquiera de nosotros –el que escribe estas líneas o ustedes amables lectores– podríamos convertirnos en un momento indeterminado en el paciente temeroso que aguarda tan trágica noticia que describí en esta breve escena.

Es por eso que aprovecho este espacio teniendo como escusa el Día Mundial Contra el Cáncer que se conmemoró el pasado lunes 4 de febrero, para reflexionar sobre el asunto.

Para muchos el cáncer es sinónimo de muerte, y cómo no serlo si la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta anualmente 7.5 millones de personas muertas por esta enfermedad; y en México, cada día los especialistas diagnostican 350 individuos con tumores malignos y fallecen anualmente 78 mil mexicanos, lo que se traduce en una muerte cada siete minutos.

Sin embargo, dentro del vórtice del dolor que esto representa, hay que atender las voces que nos dicen que el cáncer es curable, y dejando a un lado los spots y slogans publicitarios, es cierto, si se detecta a tiempo no todos los cánceres son mortales, y con un tratamiento adecuado y a tiempo es posible vencerlo; ya sea con radioterapias, quimioterapias o la cirugía y con todos los avances que día a día nos aporta la ciencia.

Además, podemos hacer mucho para no llegar a tan drásticos procedimientos, como bien dicen, la prevención es la mejor medicina, y contra este letal enemigo que avanza en silencio no hay mejor medicamento que la prevención.

Según informes proporcionados por la Secretaría de Salud más del 30 por ciento de todos los tipos de cáncer son prevenibles, pero para ello recomiendan realizar ejercicio físico todos los días; dejar el tabaco y la ingesta de bebidas embriagantes; suprimir de nuestra dieta productos refinados como pueden ser el azúcar, la sal o el arroz, sólo por citar algunos ejemplos; y agregar a nuestro consumo diario alimentos como el tomate, el brócoli, lentejas, frijoles, uvas, y muchos otros, que además de beneficiosos son sabrosos.

Lo anterior lo sustentan especialistas e instituciones de salud como el Hospital John Hopkins de Estados Unidos, que aunque no han encontrado las causas que originan que las células humanas se rebelen dividiéndose y multiplicándose a su propio ritmo hasta formar bultos anormales, en algo sí están de acuerdo, en que el estilo de vida propicia que alimentemos o no esas células cancerosas y por ende se reproduzcan.

Es una lucha titánica contra un enemigo silencioso, que cada vez cobra más fuerza y deja marcada la vida de muchas familias, porque cada vez es más difícil no ser hermano, amigo, hijo, padre, madre, primo, tío, vecino, esposa o cualquier familiar de alguien que haya sido diagnosticado con cáncer.

No aguardemos a formar parte de las estadísticas de los pacientes: cuidemos nuestra salud con una sana alimentación, un responsable estilo de vida, tomemos medidas contra las infecciones virales, la exposición a radiaciones o productos químicos dañinos, y más si somos portadores de genes propensos que aumenten el riesgo de padecer la enfermedad.

La ciencia avanza, pero no podemos dejar todo en manos de ella, porque no sabemos si en nuestra búsqueda por una cura contra el cáncer desarrollaremos enfermedades más letales. Mejor, cuidemos nuestra salud desde ahora empezando con la alimentación, y dejando a un lado malos hábitos; tal vez no nos aseguren que nunca padezcamos esta enfermedad, pero sí nos brindarán un alto porcentaje para no ser ese paciente nervioso que aguarda el diagnóstico médico.

Eso es mejor que nada.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Texto publicado en:
 
http://efektonoticias.com/opinion/cancer-el-enemigo-silencioso

Que tu nombre sea perpetuo

Estándar

… la luz se filtra por la ventana, es blanca, intensa… hipnótica.

Observo tu rostro, tan hermoso como el paisaje primaveral en los campos de jazmín.

Deseo que mis plegarias destellen hasta alcanzar la eternidad.

La profundidad del dolor se acentúa al hablar sobre esta supuesta fatalidad…

Tu belleza carnal derrumba el pecado original.

Somos polvo de cometa cruzando el firmamento astral sembrando amor.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
[ http://ow.ly/mj3v7 ]