Archivos diarios: 27/03/2013

¿De paseo?

Estándar

Tuve un compromiso justo a medio día; después llevé a dos familiares a cierta zona en la que podían tomar un transporte público que los conduciría hacia su hogar; de ahí me dirigí a la casa de mi madre –que se ubica a las afueras de la Ciudad de México– para recoger algunas pertenencias y posteriormente llevar a mi esposa a una junta con su editora y el resto de los colaboradores de la revista para la cual escribe…

Y así fue como dos cuerpos enamorados se dirigieron felizmente al centro de la capital montados en su plateado corcel motorizado, iluminando el ambiente con sonrisas, buena charla y sonoras carcajadas de ambos, aderezadas con el excelente tránsito, por lo que supusimos no tendríamos mayores contratiempos para llegar a nuestras respectivas citas, ya que tras dejar a mi esposa en su reunión debía ir a la Casa Citlaltepetl para entrevistarme con el editor y poeta Aurelio Asiain.

Menuda ingenuidad de ambos.

Tras mantener una velocidad constante mayor a los 100 k/h (y que conste en el acta que una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal me rebasó por la izquierda, por lo que me supongo que incluso iba un poco lento a diferencia de otros), tras abandonar la calzada Ignacio Zaragoza me vi obligado a circular por el viaducto Río de la Piedad, mismo que “para variar” se encontraba haciéndole honor a su nombre: era un río de automóviles. Tormentosa caravana que se prolonga por cerca de los 50 minutos.

Tenía que tomar avenida Cuauhtémoc, lo que fue un poco –sólo un poco, tampoco exageremos– más fácil. Esa vía no se encontraba saturada, o por lo menos en dirección al sur; sin embargo, en el momento en el que debía doblar en el eje 5 Eugenia todo se volvió un caos. Por principio de cuentas, ésa es una parte de la ciudad que no conozco con precisión. Así pues, me metí sobre el eje 5, aunque dudé, porque el Google Maps decía que debía dar vuelta a la derecha, pero los señalamientos, y peor aún, los autos, decían que la circulación era hacia la izquierda… entonces pensé que me había equivocado en las instrucciones y que seguramente podría llegar a mi destino siguiendo, al puro estilo esnob, a los conductores conocedores de aquel lugar, por lo que continúe efectivamente al oriente… ¡Pésima idea!

Pasaron una, dos, tres, cinco, siete… más de diez calles, callejones, avenidas y nada de lo que vi se parecía al sendero que me llevaría a la reunión. Por supuesto, ya íbamos con un retraso impresionante después de la procesión de luces rojas sobre el viaducto Miguel Alemán.

Un poco más adelante, digamos que a la altura del metro Coyuya y antes de toparme frente a la delegación Iztacalco, fue justo cuando me dí de frente con avenida Río Churubusco… por fin comprendí que le habían cambiado el sentido de circulación al eje 5… ¡rayos!

Que pésima orientación de este tipo, han de estar diciendo, sí, tal vez tengan un poco de razón, pero en verdad íbamos bien a gusto platicando mi esposa y un servidor, así que el tiempo transcurrió y transcurrió hasta que ya estábamos lo suficientemente alejados de nuestros respectivos compromisos y luego de dos horas “de paseo” por la ciudad, pues decidimos enfilarnos sobre Churubusco, desviarnos por avenida Moras y luego la tan emblemática Insurgentes, sacar la computadora y dictarle a mi bella acompañante estas líneas anecdóticas que agradezco se tomen el tiempo para leer.

Total, mi esposa ya había enviado parte de su trabajo asignado por correo electrónico por la tarde, instante en que se enteró que avisaban del cambio de lugar de la reunión; además, la semana entrante se volverán a reunir. Y yo… bueno, ya no conseguí mi fabulosa entrevista con Aurelio Asiain, que dicho sea de paso presentó su más reciente poemario La Fronda (Posdata Editores) que ya leí, disfruté, releí y… creo que ésa es otra historia de la que ya hablaré más adelante y acompañaré con la reseña del libro.

Por lo pronto, disfruten del puente vacacional, así se queden en casa, existen muchas actividades y lugares que visitar. Y ojalá que nos olvidemos del tránsito aunque sólo sea por cuatro días.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en:
 
http://efektonoticias.com/opinion/de-paseo
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