Archivos diarios: 10/04/2013

Al maestro con cariño

Estándar

La educación es parte fundamental para el bienestar de los individuos y el sano desarrollo de las sociedades, esta materia siempre ha sido prioritaria en las naciones desarrolladas, y desde los albores de la humanidad ha estado presente consolidando el desarrollo humano.

En México, con la imposición de gobiernos e ideologías –presentes incluso desde la época previa a la conquista española–, la educación siempre ha estado carente de veracidad y sí, no hay por qué negarlo, de muchas y muy buenas intenciones, que desgraciadamente nunca serán suficientes mientras no se alcance la permanencia de una excelente calidad educativa.

Sin embargo, no es posible achacar todos los males únicamente al gobierno federal en el poder –que por supuesto ha estado ausente y que entre sus mayores logros se cuentan los de mediados del siglo pasado–, sino que es un tema neurálgico que a todos nos acomete: sociedad, magisterio, padres de familia, medios de comunicación y gobierno; no necesariamente en ese orden, más bien todos parejos.

Veo con buenos ojos la Reforma Educativa, ya que no es posible que la buena educación de lo que representa el presente y futuro de México se encuentre en manos de grupos hostiles que buscan perpetuarse en el magisterio a través de la herencia de sus plazas, o de líderes sindicales omnipotentes y con sed de nepotismo.

Pero los buenos profesores y maestros con vocación sí existen, y los hay por todo nuestro país, y no por unos pocos –como los de Ayotzinapa– que aparecen en las pantallas de televisión, en primeras planas de los diarios, portadas de revistas o medios electrónicos, debemos juzgar a todo el gremio. Son pocos, muy pocos los rijosos que bloquean autopistas, agreden edificios públicos, toman calles y exigen no ser detenidos para sentarse a dialogar sobre la que consideran una Reforma Educativa “violatoria a sus derechos”… magisteriales.

No todos son Oaxaca, ni Guerrero, pero ojo, y esto va para las autoridades: no es posible querer que los profesores alcancen la excelencia cuando las aulas tienen un promedio de 50 o hasta 60 alumnos, donde con estas condiciones hasta al mejor profesor con vocación de enseñanza le es imposible alcanzar calificaciones aprobatorias como las que exige la evaluación magisterial… y esto es sólo por tomar un ejemplo.

Querer implantar estándares educativos exitosos en países del primer mundo en México: una nación en vías de desarrollo, economía emergente, de mano de obra, o como quieran maquillar nuestra real situación; será complicado, ya que es bueno, pero no creo que tengamos aún los medios materiales para aprobar la asignatura por la ausencia de programas pensados para los mexicanos.

Esta situación se agrava cuando ambos padres de familia laboran ausentándose por más de 10 o 12 horas del hogar, o los estudiantes son hijos de mamás o papás solteros, y que creemos que la educación es obligación de los profesores, total “por eso pago, para que eduquen a mi hijo” o ¿no?.

Por eso digo, el problema educativo en México es de todos, y no sólo es problema del Gobierno.

No se pueden solucionar los rezagos con: plantones, marchas, bloqueos, agresión, amenazas, exigencias… y ustedes ¿qué ofrecen señores maestros? ¿Éste es el camino para ustedes que tienen en sus manos la educación de niñas, niños, jovencitas y jóvenes?

El problema es complejo, pero lo que da tranquilidad es que la Reforma Educativa no plantea equipar aulas como la cacareada “Enciclomedia” del sexenio foxista, sin embargo –y al igual que el combate al crimen organizado–, el gobierno de Peña Nieto tiene que reforzar y actualizar planes de estudio, actualizar al magisterio, mejorar condiciones de trabajo, concientizar a padres de familia, ajustar sueldos, crear fuentes de trabajo para estudiantes recién egresados, invertir en tecnología en planteles de primaria y secundaria, contratar profesores y orientadores especializados…. ¡vaya! no es tarea fácil, pero ya se están dando los primeros pasos.

Se deberá avanzar en todos los rubros para sólo así alcanzar un nivel educativo satisfactorio y que no beneficie únicamente a escuelas particulares y a la clase alta.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en: 
 
http://efektonoticias.com/opinion/al-maestro-con-carino
 
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