Archivos diarios: 16/02/2015

“París DF”, una guía de viaje no convencional [Entrevista]

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El ganador del “I Premio Dos Passos” a la Primera Novela fue el novel escritor tamaulipeco Roberto Wong (Tampico, Tamaulipas, 1982), afirma no duda ni un instante en mostrar su felicidad por obtener este galardón, qu8e dicho en sus propias palabras “significa un libro publicado y la posibilidad de salir del anonimato”, pero que tras este logro, se compromete y afirma que: “el premio es, sin duda, un motivo de celebración, pero lo que resta es seguir escribiendo, es ahí donde reside la literatura. El resto es vanidad.”

El joven autor me concedió una entrevista en el marco de su primera novela Paris D.F. (Galaxia Gutenberg) obra con la que ganó el mencionado premio.

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Jorge Iván Garduño (JIG).- ¿Cómo fue la concepción de “París DF”?

Roberto Wong (RW).- París D.F. nació de un viaje a la Ciudad de la Luz en 2011. He contado la escena varias veces: recorrí las calles de Lutecia buscando a Hemingway en sus cafés y sus barrios, al tiempo que trataba de recuperar un amor perdido. Es difícil decir que la novela es fruto únicamente de estos trayectos: también participaron un montón de lecturas y una serie de nostalgias. En el viaje de regreso al D.F. lo primero que apareció fue la idea de los mapas sobrepuestos. Cuando llegué a México no escribí nada, pasaron seis meses hasta que tecleé las primeras líneas de la novela, mismas que exploraban la idea del mapa y el sistema para sobreponer ambas ciudades. La lógica de dicha imagen era un itinerario, es decir, recorrer una ciudad en otra. El centro me pareció el escenario principal para que eso sucediera y la sincronía de la Farmacia París con Notre-Dame fue solo una consecuencia de este hecho.

JIG.- ¿Cómo defines a tu protagonista Arturo? ¿Y por qué?

RW.- Arturo es un quijote moderno: ha decidido que la ficción es preferible a la realidad, apuesta por el delirio. Su problema es que la vida le queda chica: quisiera ser de muchos lados, ser muchas personas al mismo tiempo, para parafrasear a Vila-Matas. Ante la imposibilidad de este sueño, decide perseguir la irrealidad, recorrer París a través de un ejercicio de la imaginación. Es, en cierto sentido, una catarsis, pero también un acto de rebeldía ante lo plano que resultan los días. Intenté reflejar en el hastío, lo monstruoso cotidiano que, en mi caso, son una preocupación constante.

JIG.- ¿Crees en el destino o la predestinación?

RW.- No, de hecho, en la novela se contrapone ese lugar común con los hallazgos del protagonista. ¿Qué pasa si todo esto es un error? ¿Si nada sucede por nada? Tal visión, me parece, es liberadora, ya que elimina el fatalismo de la predestinación –o la mentira de que, al final, todo obrará para bien–.  Sin esa presión, me parece, podemos hacer cualquier cosa, recorrer cualquier camino. Ante esta posibilidad, me parece que la salvación está en la creación, es el único escape que tenemos ante el absurdo cotidiano.

JIG.- ¿Desde siempre supiste que escribirías libros o cómo fue que iniciaste en esta empresa?

RW.- No lo supe hasta la universidad, pero cuando deseé escribir, nunca lo vi como un acto terminado, es decir, escribir para publicar un libro, que es el producto final, por así decirlo, del acto de la escritura. La literatura es un acto de creación que se ejerce a través del lenguaje. El mito creacionista es, en primer lugar, un acto del habla: “y dijo Dios”, etc. La literatura, entonces, funciona de la misma manera: es un acto del lenguaje donde el escritor crea un mundo que antes no existía. En mi caso, me acerqué a estos mundos a una edad tardía. Primero estudié Ingeniería Mecánica, me arrepentí y me metí a estudiar Comunicación. En esta carrera tuve un par de cursos sobre literatura. Los libros, entonces, me deslumbraron. Recuerdo, de aquellos días, algunas lecturas: Auster, Kundera, Cortázar. En algún momento nació una especie de envidia: quise escribir como una manera de participar de esa belleza. El resto se dio en la soledad y en un par de talleres literarios, siempre con esa angustia que da la imposibilidad de cerrar la brecha entre mis expectativas y mi propia capacidad. La publicación del libro no ha cambiado mucho este sentimiento.

JIG.- ¿Consideras que el vivir en diversas ciudades del mundo ha concretado tu voz literaria?

RW.- Creo que vivir en distintas ciudades me ha permitido adquirir diversas experiencias que, un día, llevaré a algún texto. Desconozco cómo se forma la voz literaria, pero me parece que algo tienen que ver las muchas lecturas. Por ejemplo, la novela llevó un largo proceso de correcciones donde pulí y suprimí mucha paja, desde párrafos y capítulos enteros hasta frases y adjetivos. Tal vez este proceso minucioso no sea sino una consecuencia de la tesis del iceberg de Hemingway. En todo caso, los grandes escritores que leí en su momento fueron formando una especie de norte al cual dirigirme.

JIG.- ¿Cuál consideras es el verdadero papel de la literatura dentro de una sociedad?

RW.- No creo que la literatura deba tener moral o propósito salvo el arte mismo. Hay, sin embargo, una obviedad que no hay que perder de vista: el arte también responde a su tiempo. El contexto, entonces, moldea las preocupaciones del artista. Así, tenemos artistas más o menos comprometidos con denunciar la realidad que otros. Para ser más claro, me parece que nuestras convicciones sirven de guía para establecer nuestro rol como ciudadanos, pero esto opera a nivel personal y nada tiene que ver el arte en todo esto.

JIG.- Luego de pasar un tiempo en el extranjero, ¿cómo encuentras a México a tu regreso en materia de seguridad?

RW.- El pacto social, es decir, el intercambio de nuestro trabajo –vía nuestros impuestos– por seguridad, está roto. Este compromiso fundamental del Estado es un fracaso, dejemos ya de lado otros temas como salud, empleo, educación. Gran parte del país está secuestrado por el narco. La clase política criminaliza los mecanismos de sobrevivencia de nuestras comunidades mientras que, por otra parte, se desnuda sin descaro para mostrarnos su obscena voracidad. El panorama, entonces, es desalentador y espeluznante. El hartazgo y la salida a las calles, sin embargo, dan un tipo de esperanza. Espero que podamos convertir esa fuerza en una forma distinta de organización que ponga a los políticos contra las cuerdas. Hay que voltear a ver, por citar un ejemplo, lo que está pasando en España. Podríamos aprender de esto.

JIG.- ¿Cómo vislumbras la literatura mexicana en el ámbito internacional a corto, mediano y largo plazo?

RW.- Me parece que no tengo suficiente conocimiento para responder esta pregunta. Habría que preguntar a los críticos, aquellos que por sus lecturas ven con mayor claridad la evolución e interés en nuestras letras. Es indicativo, sin embargo, la reciente oleada de premios que han sido ganados por mexicanos. Esto, sin duda, nos da una pista.

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Así es, el texto de Wong dialoga con otros libros, y representa la nueva generación de escritores jóvenes con lo que sin duda las letras mexicanas se vislumbran exquisitas, algo altamente relevante en un momento trascendental en la sociedad mexicana.

“París D.F.” se erige como una suerte de guía de viaje no convencional, que vale la pena leer.

Jorge Iván Garduño

@plumavertical

Este texto ha sido publicado en:

http://efektonoticias.com/noticias/espectaculos/paris-df-una-guia-de-viaje-no-convencional

Alcanzar el éxito también tiene su “ciencia”

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A lo largo de nuestra vida utilizamos o escuchamos la palabra Éxito. Algo que aunque no sepamos con certeza qué es, lo relacionamos con dinero, reconocimiento, algo que deseamos esté presente en nosotros.

Pero ¿Qué es el éxito?

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Todos lo quieren y muy pocos lo consiguen. Para cada individuo esta palabra tiene su propio significado, y puede estar dentro de los éxitos profesionales, familiares, escolares, sociales, financieros, primordialmente.

Es muy difícil o casi imposible llegar a un objetivo si es que no lo tenemos claro. Lo primero que tenemos que hacer para ser exitoso es saber con seguridad qué es el éxito para nosotros, visualizar claramente nuestros objetivos y encaminar nuestra vida a ese fin único, lograr nuestra metas porque éstas serán parte esencial del éxito que es un todo mucho más abarcador.

No podemos percibir el éxito como un objetivo en la vida, es como si persiguiéramos un atardecer, por más que corras hacia el oeste nunca podrás alcanzarlo. El éxito es un sentimiento, una actitud, una manera de pensar, de actuar y de ser, un modo de vida que se refleja en una paz mental, pero nuestras metas, por muy pequeñas que puedan ser, si para nosotros son importantes, ahí radicará el éxito para nosotros, no para nadie más, ¡para nosotros! De ahí la importancia de enfocar correctamente nuestros objetivos.

Adriana Páramo Moguel (México, 1970) es coach de vida, con formación en Programación Neurolingüística, Técnicas de Liberación Emocional así como otras asignaturas que sustentan su labor. Autora de tres libros Yo Dragón, Un abrazo al corazón y Cuaderno de trabajo de Un abrazo al corazón, publicados por Editorial Vergara, que exhortan a ejercer el derecho a construir una vida plena y feliz.

Ha publicado el libro La ciencia del éxito (Vergara) con el que busca que las personas transformen positivamente su existencia con tan sólo hacer algunos cambios en la vida de cada uno de los lectores.

Páramo nos explica que si no hemos alcanzado nuestro éxito no es porque no hemos podamos, sino porque no sabemos cómo, y eso es precisamente lo que ella se propone a lo largo de este libro: adquirir las herramientas necesarias para que, a partir de hoy, construya cada lector desde los cimientos, la vida que desea tener cada uno.

Este método no es una receta mágica, como el típico libro que promete resolverte la vida en unos cuantos pasos, Páramo Moguel nos lleva poco a poco, pero con constancia, para recorrer que así recorras tu historia, enfrentes tus temores, descubras tus mecanismos de defensa, los hábitos saboteadores, las áreas de oportunidad y puntos ciegos que tienes; descubrirás que eres un ser maravilloso, único, lleno de cualidades.

Adriana Páramo Moguel, desde febrero del 2011, realiza las cápsulas de radio “Un abrazo al corazón” con Adriana Páramo, que hablan de valores, principios y motivación, con presencia en las cinco estaciones de Grupo Radio Fórmula (103.3 FM, 104.1 FM, 1470 AM, 970 AM, 1500 AM) que tiene cobertura a nivel nacional. Ha participado en televisión en 34 Noticias con temas como: Pensamientos Positivos, Autosabotaje, Perdón, Las Adicciones, entre otros.

Ha colaborado con la revista Sólo Sanborns y Medicable sobre bienestar personal, liderazgo, miedo al éxito, entre muchos otros tópicos. Ha dedicado varios años a profundizar el estudio de las técnicas antes mencionadas, con el objetivo de acompañar a las personas en el descubrimiento de la enorme valía que como seres humanos poseen para lograr ser la mejor versión de sí mismos.

Jorge Iván Garduño

@plumavertical

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