Archivos diarios: 02/01/2018

De la torpeza a la barbarie [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 30 DE DICIEMBRE DE 2017

Perú está sumida en la inestabilidad política y polarización producto del torpe manejo político del Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski (PPK), alentado por la oposición fujimorista (que controla el Congreso), y lo que todo gobierno padece: la corrupción rampante y recíproca de ambas partes.

67 por ciento de los peruanos desaprueban al Gobierno de PPK y el actuar del Congreso, todo tras un frustrado intento de vacancia al presidente peruano, por posibles conflictos de interés entre Kuczynski y la empresa Odebrecht cuando era ministro de economía hace poco más de diez años.

El peor momento viene cuando el presidente PPK le brinda el indulto al expresidente Alberto Fujimori, lo que se traduce como en un aparente acuerdo entre el mandatario con un sector fujimorista para salvarse de la vacancia. El indulto, dictado en nombre de la “reconciliación nacional”, abrió la actual fase de polarización y confrontación, la cual se expresa tanto en el ámbito político como en el jurídico.

En cuanto a lo político, lo que es evidente es que el necesario proceso de reconciliación nacional” tendría que tener bases y contenidos distintos de un sorpresivo indulto a un Fujimori luego del cual no ha sido capaz de pedir perdón por los graves crímenes cometidos durante su Gobierno autoritario. Se ha limitado a lamentar haber “defraudado” a un sector del país mientras fue presidente, como haría cualquier expresidente. Grave que Gobierno, Congreso y Fujimori no hayan dicho una palabra sobre las víctimas y la sociedad agredidas con escuadrones de la muerte y otras formas de represión ilegal durante el Gobierno del indultado.

El cuestionamiento jurídico es ya amplio, tanto en lo interno como internacionalmente. Probablemente en ello esté el medular talón de Aquiles de esta medida dictada con escaso rigor. Primero, porque la gravedad de la condición de salud para sustentar el indulto humanitario no queda demostrada y tiene tenue legitimidad un perdón dictado a partir del informe de una cuestionada junta médica de tres galenos integrada, entre otros, por el médico personal de Fujimori.

Pero la medida no queda en el indulto. Se incluyó en la misma resolución, bajo el elusivo título de “derecho de gracia”, la decisión de extraer a Fujimori de cualquier proceso penal presente o futuro. Esta ha sido diseñada de manera tan atropellada que lleva consigo una debilidad jurídica tan gruesa que es poco sostenible tanto en el plano interno como en el internacional.

En este penoso proceso, queda claro que el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski ha perdido toda credibilidad al pactar con Alberto Fujimori, sea cierto o no, no existe otra lectura al “indulto humanitario”, y ese suceso lo perseguirá por lo que reste de su administración, y aún más allá.

Y el caso Odebrecht seguirá tumbando gobiernos.

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Catalunya per la “llibertat” [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 23 DE DICIEMBRE DE 2017

Un futuro incierto es el que tiene Cataluña y España tras las elecciones autonómicas celebradas este pasado jueves 21 de diciembre en aquella región de la Península Ibérica (para evitar herir susceptibilidades). 70 escaños obtuvieron JxC, ERC y la CUP, tras dos años de tensiones, y una sociedad agotada y dividida.

Con estos resultados, la próxima legislatura comenzará en la incertidumbre, ya que en conjunto no se asegura una automática estabilización de la vida política de Cataluña, y de la propia España, ya que esta “eventual” mayoría absoluta independentista, dificultará la normalización, por lo que los jaloneos se esperan, incluso, suban de intensidad.

Hay que destacar la victoria cosechada por el constitucionalismo en la persona de la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, y en el otro extremo, la pérdida de posiciones del conjunto de los independentistas, tanto en escaños (pasan de 72 a 70) como en voto popular, porque reducen su porcentaje, aunque sea en unas décimas. Como en las elecciones autonómicas de 2015, el independentismo ha fracasado a la hora de lograr una mayoría clara de votos.

El Partido Popular de Mariano Rajoy cosecha el peor resultado: algo que sin duda traerá consecuencias en la política española.

Los independentistas carecen de una mayoría social desde la que legitimar la ruptura, candidatos creíbles, programas de gobierno claros o coherentes entre sí y, sobre todo, de la unidad estratégica necesaria para funcionar articuladamente. Una vez más, la CUP, una de las fuerzas antisistema más radicales de la Europa democrática, tiene la llave de la mayoría absoluta. Vista la experiencia de la legislatura anterior, Puigdemont y Junqueras deben calibrar hasta qué punto merece la pena arrojarse en sus brazos sabiendo, como se sabe, que se trata de un camino ya experimentado, sin retorno.

La tentación de convertir esta mayoría absoluta en combustible para el conflicto político y social está ahí. Pero lo vivido en Cataluña en estos últimos años debería disuadir a los que quieran retomar esa vía. En su lugar, los ganadores deberían hacer algo tan sencillo como aquello para lo que todo político es elegido: gobernar, desde las instituciones y dentro de la ley, a favor de la ciudadanía.