Archivos diarios: 02/01/2019

Mi novela “Aquí, Borya” bien pudo también titularse “Hojas sin ojos”: Alberto Lati [AUDIO]

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Industria editorial, ¿reto u oportunidad? [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 1 DE DICIEMBRE DE 2018 EN LA SILLA ROTA

La industria editorial será siempre un bastión para el desarrollo de la cultura escrita desde la pluralidad y la difusión irrestricta de las ideas; es un bastión para reforzar el derecho de publicación y de expresión del conocimiento y difusora de ideas y textos.

Confío que la actividad de la industria editorial mexicana estará en concordancia con las políticas culturales del gobierno de México que encabeza ahora Andrés Manuel López Obrador.

En nuestro país, los lectores de libros son muy pocos y la mejor manera de promover la lectura es con una oferta cultural amplia, plural, en todos los espacios del país, en todos los medios y en todos los recintos.

Las bibliotecas y las librerías deben estar en el centro de nuestra actividad. Dotar de los presupuestos suficientes para que la cultura escrita esté en todos lados es una tarea urgente para los responsables de la cultura, la economía, la educación y la hacienda pública, tanto del poder legislativo como del poder ejecutivo. La violencia tiene un freno en la cultura.

El objetivo es multiplicar a los lectores autónomos, críticos, capaces de participar en la toma de decisiones sociales: en eso habremos de colaborar, indudablemente, gobierno, industria editorial, lectores y ciudadanos en general.

Construir políticas públicas en torno al libro es fomentar la lectura y alimentar al idioma y, por consecuencia, provocar el desarrollo de la cultura de nuestra sociedad. La industria editorial enfrenta, con la irrupción de las redes sociales y

los formatos digitales, una profunda transformación; la demanda de contenidos digitales ha provocado un cambio no sólo tecnológico, sino cultural y de hábitos de lectura. Las industrias culturales y de esparcimiento son parte estratégica de las economías, y México no es la excepción al generar recursos y cientos de empleos directos e indirectos que mueven a toda una cadena industrial a una tarea que alimenta el espíritu y provee conocimiento a la población.

Las industrias culturales y, sobre todo, la industria editorial, es una industria fundamental que refleja el avance de la sociedad en cuanto a cultura y educación. Junto con las autoridades, por medio de ferias, actividades académicas, premios, reconocimientos y campañas de fomento de la lectura, se busca que la industria editorial crezca, con la finalidad de propiciar una población lectora, educada, que cuestione y tome decisiones en su día a día.

En este sentido y, en concordancia con ello, la librería es el punto de venta que prefiere el lector para adquirir libros, es su canal natural de comercialización.

Es decir, el negocio del libro tiene en la librería la punta de la lanza de la venta de contenidos. Las librerías, igual que las bibliotecas, son el punto de encuentro entre los autores y los lectores, y son el espacio necesario para provocar el diálogo, la reflexión, el compartir las experiencias, y tener muchas otras nuevas vivencias. Una industria editorial fuerte, con librerías suficientes y rentables, que cubran las necesidades de los lectores, beneficiará a toda la cadena productiva del libro y corregirá las deformaciones del sector.

Para los editores del país no hay nada más importante que la promoción del libro y el fomento a la lectura. Sin políticas y estrategias que alienten la lectura, la industria editorial y toda la cadena de valor vinculada a ella no tendría sentido.

Una de las principales razones de ser de la industria editorial mexicana, que está representada por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, es la de acompañar las estrategias que origina el gobierno federal para el fomento de la lectura; pero también propiciar la participación de sus más de 250 editoriales afiliadas del mundo del libro y la revista como un impulsor del desarrollo cultural del país.

La labor de los libreros y comercializadores de contenidos juega un papel preponderante en este esquema, para que la sociedad encuentre en la lectura un factor de crecimiento. La proliferación de quienes se dedican a la venta de nuestros materiales es fundamental para el acercamiento al libro. La lectura se convierte en la punta de lanza para la prevalencia del negocio de los libreros. Con cada librería que cierra se erosiona el mercado. De ahí la importancia de las políticas públicas que contemplen el desarrollo de los libreros y sus establecimientos.

Sabemos que la cuarta transformación del país, no es posible sin políticas públicas que impulsen verdaderamente al libro, la creación de más y mejores librerías, así como el derecho de publicación y difusión de las ideas, de todo tipo de ideas, porque lo que hace grande a una nación es su pluralidad, así como la madurez política de sus gobernantes.

Tiempo al tiempo.

Corrupción, el cáncer de nuestra sociedad [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 24 DE NOVIEMBRE DE 2018 EN LA SILLA ROTA

La corrupción es, desde hace años, uno de los grandes protagonistas de la política en cualquier latitud. Existen casos de corrupción en gobiernos nacionales en los cinco continentes, pasando por casas reales e incluso en gobiernos de países donde el índice de corrupción es bajo.

Los empresarios y grandes firmas trasnacionales no se escapan de este problema, recordamos los casos de Parmalat, Enron, o más recientemente el de Carlos Ghosn, reconocido como la persona que logró revivir a la empresa Nissan, y que la compañía informó que una investigación basada en una pista descubrió que su presidente falsificó informes sobre su compensación “durante muchos años”, incluyendo otras irregularidades, como el uso personal de activos de la compañía, por lo que será destituido de su cargo como presidente de la automotriz japonesa.

Los casos de corrupción en la política son más habituales tal vez, por lo que incluso cuando salen a la luz pública no es extraño o sorprendente, como lo es el enriquecimiento ilícito, tales son los casos como el que protagonizó del expresidente nigeriano Sani Abacha, a quien se le acusó de tener 2.500 millones de dólares en cuentas personales de bancos en Suiza, el Reino Unido, Luxemburgo y Liechtenstein, por citar un ejemplo.

Así como los casos de corrupción donde los involucrados son empresas privadas y el gobierno, como el protagonizado por la empresa Odebrecht, donde hay informes que aseguran que la empresa brasileña pagó en Andorra 200 millones en sobornos a 145 políticos y funcionarios de Latinoamérica.

Gracias a una investigación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicada el 21 de diciembre de 2016 sobre la constructora brasileña Odebrecht, se detalla que la misma habría realizado “gratificaciones” y sobornos millonarios a funcionarios del gobierno de 12 países: Angola, Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela, durante los últimos 20 años, para obtener beneficios en contrataciones públicas.

Según detallan las investigaciones norteamericanas, Odebrecht creó esta «Caja B» a finales de los años 2010 con el nombre de «Sector de relaciones estratégicas» para disimular la maraña de “gratificaciones” y sobornos.

Muchos otros casos relevantes vienen a la mente cuando hablamos de corrupción, como fueron los casos del Watergate, el caso Irán-Contras, y partidas secretas en apoyo a gobiernos extranjeros, como el suscitado en 1992 en Venezuela, por el entonces presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, cuando el periodista José Vicente Rangel reveló que el presidente venezolano, Carlos Andrés Pérez, había utilizado 250 millones de bolívares pertenecientes al presupuesto del Ministerio de Relaciones Interiores para financiar las elecciones en Nicaragua y apoyar al gobierno de la recién electa presidenta, Violeta Barrios de Chamorro.

En días pasados, y durante el juicio que se le lleva al narcotraficante mexicano en una Corte federal en Nueva York, Joaquín “el Chapo” Guzmán, el primer cooperante de la fiscalía en la causa contra Guzmán, explicó ante el jurado en Brooklyn que realizó en concreto dos pagos entre 2005 y 2006 para garantizar la protección de su hermano mayor Ismael “El Mayo” Zambada, jefe del cartel de Sinaloa, y evitara así que fuera detenido. El primer soborno, que se produjo en un restaurante, ascendía a tres millones de dólares. A este siguió otro de entre tres y cinco millones cuando Genaro García Luna, exjefe de la policía mexicana durante el gobierno del expresidente mexicano Felipe Calderón.

Durante este juicio han comenzado a mencionarse nombres de funcionarios públicos mexicanos que han sido, según los dichos de estos narcotraficantes y que fungen ahora como testigos protegidos ante el gobierno norteamericano, sobornados desde hace décadas.

La corrupción en México (y en cualquier nación que se diga democrática), es una asignatura pendiente que se arrastra desde el siglo pasado –por decir lo menos–, y que los políticos de todos los partidos han rehuido legislar para aplicar castigos severos a funcionarios públicos que cometan algún delito y, tal vez, así evitar que nadie goce de más protección que la que la ley le da.

Han sido una serie de casos que todos los gobiernos han tenido que enfrentar.

Requerimos una aplicación de la ley en materia de corrupción sin distinciones, sin cortapisas y que, responsa a una urgente necesidad por el bien de la sociedad. De no ser así, la gobernabilidad estará en riesgo.

Tiempo al tiempo.

Washington-Moscú, la amenaza nuclear [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 27 DE OCTUBRE DE 2018 EN LA SILLA ROTA

El fantasma de la Guerra Fría vuelve a recorrer el mundo tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarse del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango (Alcance) Intermedio que Washington y Moscú firmaron en 1987, justificándose el inquilino de La Casa Blanca diciendo que “Rusia está violando el acuerdo”, a lo que Moscú respondió diciendo que es “un paso muy peligroso” contra la seguridad global.

Abandonar un tratado de armas nucleares puede ser más peligroso que incumplirlo. Por eso Rusia reaccionó con preocupación a las declaraciones de Trump sobre la posible salida de Estados Unidos del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF), que coloca a las dos potencias en un escenario similar al de la Guerra Fría de los últimos años de la URSS.

La decisión de Trump pondría fin a lo que fue una primera alianza que llevó, en 1991, a la eliminación de todos los misiles balísticos y de crucero de medio y corto alcance de las dos potencias, un acuerdo clave para acabar con las tensiones de la Guerra Fría; este pacto eliminó misiles con un alcance entre 500 y 5.500 kilómetros.

“Moscú observa con preocupación lo que califica de nuevos intentos de EU de lograr mediante el chantaje que Rusia haga concesiones en materia de seguridad estratégica internacional”, respondió el viceministro de Exteriores ruso, Serguei Riabkov. El responsable diplomático acusó a Estados Unidos de actuar “torpe y toscamente” por retirarse unilateralmente de acuerdos internacionales. “Sería un paso muy peligroso”, aseguró Riabkov a la agencia Tass.

El propio ex líder de la URSS Mijail Gorbachov, firmante de ese acuerdo en 1987, declaró horas más tarde a la declaración de Donald Trump: “¿Realmente no entienden en Washington a qué podría conducir esto? Ante esta situación cabe convocar a la ONU y al Consejo de Seguridad, pues la decisión de Trump afecta a todo el mundo”, dijo Gorbachov, quien calificó de “inaceptable reanudar el desarrollo de armas nucleares”.

La retirada del INF marcaría una brusca ruptura en la política de control armamentístico de EU, y choca con la oposición de sectores moderados dentro del Departamento de Estado y del Pentágono norteamericano.

Rusia considera que la principal razón que explica la decisión de EU de abandonar el INF es que en Washington sueñan con un mundo unipolar, explicó a la agencia Sputnik una fuente de la Cancillería rusa. De ahí “la salida de los acuerdos internacionales que establecen obligaciones iguales para él y sus socios y estorban al concepto de su propia excepcionalidad como país”.

El embajador de Rusia en EU, Anatoli Antonov, declaró a la prensa el pasado 10 de octubre que el gobierno de Estados Unidos buscaba un pretexto para abandonar el Tratado INF y acusar de ello a Rusia.

“Últimamente se escuchan cada vez más a menudo las declaraciones de militares estadounidenses diciendo que necesitan misiles de alcance medio y más corto para contener a China… ¿Tal vez estén buscando un pretexto para salir del INF acusando de ello a Rusia?”, expresó entones el diplomático.

Por su parte, Donald Trump declaró que “Rusia y China tienen que venir y asegurar que no van a desarrollar esas armas”, en referencia a la preocupación de que este tratado bilateral ata a Washington y Moscú, pero deja vía libre a Pekín para desarrollar y desplegar este tipo de misiles, por lo que se puede entender como un intento de parte de la administración Trump de contrarrestar la expansión de la presencia militar de China en el oeste del Pacífico.

Nunca en los últimos 30 años ningún presidente de EU, por muy grandes que fueran sus diferencias, primero con la Unión Soviética y posteriormente con Rusia, había utilizado en su estrategia de política exterior el argumento nuclear y menos con tono amenazante.

Si bien es cierto que, en 2002 George Bush hijo se retiró de otro tratado nuclear firmado en 1972 que involucró a armas de carácter totalmente defensivo, pero en lo referente a lo declarado por Donald Trump, este asunto involucra el desarrollo de armas nucleares no exclusivas para la protección y defensa, lo que representa, sin duda, una amenaza planetaria.

Estamos ante un suceso sin precedentes, donde la amenaza, el infundir miedo, el arrebato y beligerancia son el sello del señor Donald Trump, un gobernante que baila y le coquetea al conflicto lanzando las piedras y escondiendo las manos.

17 años del 11S [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 20 DE SEPTIEMBRE DE 2018 EN EL PERIÓDICO EL NACIONAL

En punto de las 8 de la mañana tiempo del este de los Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001, dio inicio uno de los capítulos que transformarían la historia y el rumbo de las políticas internacionales de seguridad aérea en todo el mundo, a esa hora despegó del Aeropuerto Internacional Logan de Boston el vuelo 11 de American Airlines, en el que viajaban 5 terroristas que secuestraron el Boeing 767 que transportaba a 92 pasajeros y que 46 minutos después se incrustaría en la Torre Norte del Word Trade Center (WTC) de Nueva York.

Ese día el mundo se enteraría que existía un hombre llamado Osama Bin Laden y que en otro tiempo fue aliado de los EEUU, quien lideraba la organización terrorista Al-Qaeda, y que países que tal vez nunca habían escuchado nombrar antes en su vida eran refugio para él, sus allegados y simpatizantes… los ojos del que es considerado el ejército más poderoso de la Tierra estaban puestos en Medio Oriente y los países árabes.

Entre las 8 y las 11 horas de aquella mañana del 11 de septiembre se vivieron momentos tensos y de gran conmoción, a las 9:03 un segundo avión, pero ahora de United Airlines embiste la Torre Sur del Word Trade Center, y si para esos instantes aún no quedaba claro qué sucedía en la Torres Gemelas, la transmisión en vivo por televisión de ese impacto dejó claro que eso no era un accidente.

34 minutos después se informó que un tercer avión se estrelló contra el Pentágono… no había duda ya, los Estados Unidos eran objeto de un ataque terrorista y toda la nación estaba envuelta en casos y pánico, tanta información propició que se publicaran supuestos ataques en edificios de gobierno y más secuestros de aeronaves comerciales.

Finalmente, un cuarto avión se estrelló en Pensilvania sin alcanzar su objetivo: el Congreso de los EEUU se informó, aún otros aseguraban que la Casa Blanca era el objetivo.

Las imágenes de terror procedentes del WTC de Nueva York fueron una constante, hombres y mujeres que prefirieron arrojarse por las ventanas a cientos de metros sobre el suelo y así adelantar su muerte, antes que morir quemados entre los fierros hirvientes y el concreto colapsado de los hasta entonces símbolos de poderío económico norteamericano.

Según la mayor base de datos sobre terrorismo a nivel global a cargo del Consorcio Nacional para el Estudio del Terrorismo y Respuestas al Terrorismo (START) de la Universidad de Maryland, el último año—2017—muestra la tercera caída anual consecutiva en cuanto a número de actos terroristas y número de muertes por esa violencia.

El año 2014, cuando ISIS se encontraba en su pico en Siria e Irak, presentó los números históricos más elevados de actividad terrorista. Esto fue cambiando conforme esa agrupación fue disminuida y el territorio que controlaba en esos dos países le fue arrebatado. Además de ésta, otra organización terrorista que acaparó los reflectores debido a las muertes producidas fue Boko Haram, tristemente famoso por sus secuestros masivos de niñas, pero enormemente letal en otros tipos de actos. El gobierno nigeriano desde entonces, auxiliado por varios países, incluido EU, ha llevado a cabo un combate relativamente eficaz contra esa organización.

El número de muertes ocurridas por terrorismo en 2017 (26,000) sigue siendo altísimo. Solo comparándolo con 2012, cinco años atrás, hay 70% más fatalidades. Y si lo contrastamos con 2001, cuando ocurrieron los atentados terroristas del 9/11, hoy tenemos aproximadamente 600% más ataques y 400% más fatalidades que en aquél año.

Al Qaeda sigue viva a pesar de todo lo que se ha invertido en su destrucción. Se trata de una compleja organización con filiales ubicadas en cantidad de países como Somalia, en donde ocurrió el ataque más mortífero del 2017. Una de esas filiales derivó en eso que hoy conocemos como ISIS; la mayor perpetradora de los últimos años, también sigue viva a pesar de haber perdido el territorio que controlaba en Siria y en Irak.

El último reporte de START revela que en 2017 hay al menos 20 grupos perpetradores adicionales a los que había en 2016, lo que refleja que los procesos de radicalización en sociedades varias siguen operando y creciendo, elevando los riesgos futuros.

Tras 17 años, se han efectuado dos grandes intervenciones militares multinacionales, decenas de otras intervenciones menores, bombardeos contra cuarteles, posiciones, bases, individuos, descabezamientos de agrupaciones, operativos secretos, aplicación extraterritorial de leyes, encarcelamiento y tortura de sospechosos, polémicas medidas de ciberseguridad y ciberespionaje a ciudadanos de decenas de países, cumbres, foros y conferencias, medidas estrictas de revisión a pasajeros de vuelos comerciales en todo el mundo, cientos de medidas para detectar y prevenir el financiamiento de organizaciones ilícitas… a la fecha en septiembre del 2018, el mundo padece no menos, sino más, mucha más, actividad terrorista que en 2001.

Tiempo al tiempo.

Las bibliotecas de arena [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 14 DE SEPTIEMBRE DE 2018 EN EL PERIÓDICO EL NACIONAL

A consecuencia de las tecnologías provenientes de la electrónica y la informática, los medios de comunicación adquieren mayores recursos, más dinamizados, alcances mucho más amplios que los imaginados por Gutenberg en el siglo XV. Los medios de comunicación de masas, potenciados por esas tecnologías, rompen o rebasan fronteras, culturas, idiomas, religiones, regímenes políticos, diversidades y desigualdades socioeconómicas y jerarquías raciales, de sexo y edad. En pocos años, en la segunda mitad del siglo XX, la industria cultural revoluciona el mundo de la cultura, transforma radicalmente el imaginario de todo el mundo. Se forma una cultura de masas mundial, tanto por la difusión de las producciones locales y nacionales como por la creación directa en escala mundial. Hablamos de producciones musicales, cinematográficas, teatrales y por supuesto literarias, entre otras, lanzadas directamente al mundo como signos mundiales o de mundialización. Se difunden por los más diversos pueblos, independientemente de sus peculiaridades nacionales, culturales, lingüísticas, históricas y religiosas.

En el ámbito de comunidad multitextual, prevalecen los medios electrónicos como un poderoso instrumento de comunicación, información, comprensión, explicación e imaginación de lo que sucede por el mundo que, junto con la comunicación impresa, los medios electrónicos pasan a desempeñar el singular papel de intelectual orgánico de los centros mundiales del conocimiento.

El ser humano se enfrenta así, a retos diversos en el siglo XXI. Debe prepararse para una sociedad cada día más interconectada y con mayor información a cada instante, es decir, desarrollar la capacidad de adaptación a un entorno fluido y en evolución permanente.

La biblioteca es uno de los eslabones fundamentales de la cadena del libro y juega un papel fundamental en la preservación, promoción y difusión de la palabra escrita y es el espacio donde es más claro el encuentro entre los libros y los lectores. No hay nada más alentador que ver los pasillos de las bibliotecas llenos de usuarios, entre niños, jóvenes y adultos que buscan en los ficheros, los lomos de los libros una guía, un dato, una fantasía o un sueño.

Allí es donde ustedes ejercen una bellísima y complicada profesión: un bibliotecario es ante todo una figura que guía tanto a quienes gustamos de la lectura y la investigación, como a los que se inician en la aventura de la lectura. Gracias a ustedes logramos encontrar el material adecuado para el esparcimiento, pues son ustedes quienes se encargan de promover la lectura y el cuidado de ella gracias a su labor y cuidado.

Un bibliotecario, además, guía los pasos del investigador hacia el material adecuado para que este último continúe por la vereda del conocimiento y pueda, en su momento, enriquecer nuestro acervo cultural y científico.

De igual modo, al actualizar el catálogo constantemente, se vuelve también un experto en los contenidos más actuales, los de interés tecnológico e incluso de los de fantasía, convirtiéndose así en un promotor especializado.

La biblioteca, el bibliotecario y el profesional en archivonomía tienen la función de convertir sus lugares en centros de difusión de la palabra y la cultura en general. Como entes sociales, todos los integrantes de la cadena de valor del libro y la revista debemos pugnar porque la biblioteca se convierta en un centro de convivencia familiar; Un lugar donde los niños, jóvenes y adultos se reúnan para hablar de libros, más allá de las obligaciones escolares, profesionales o académicas.

Las bibliotecas públicas son el destino natural de los contenidos editoriales. Al igual que los dispositivos electrónicos, que no cumplen su función sin contenidos, las bibliotecas no funcionan sin libros. El desarrollo de las bibliotecas, en todos los niveles, es fundamental para el desarrollo de la educación de nuestro país.

Los libros tienen la palabra [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 31 DE AGOSTO DE 2018 EN EL PERIÓDICO EL NACIONAL

La escritura ha modelado el mundo y la cultura en que vivimos. Ha acrecentado el número de las crónicas, los poemas, las fabulaciones, y ha extendido como por milagro el espacio de su duración.

De muchas maneras la literatura oral sobrevive, pero es más vigorosa, más fácilmente perdurable y transmisible la que se escribe. La literatura oral es una literatura que no existe cabalmente mientras no haya sido puesta en manos del lector de forma escrita.

Llevar las obras literarias a los lectores es, en este momento y con el auge de los formatos electrónicos, una tarea más sencilla que la que suponía la realizada el siglo pasado, sin embargo, resolverlo y llevarlo a cabo sigue implicando continuar publicando y editando revistas, folletos, suplementos, libros; así como la distribución de este material; continuar despertando el interés del público; organizar bibliotecas bien surtidas de toda clase de literatura; sin olvidar la formación de nuevos y mejores lectores.

Y es que, en nuestro país, los lectores de libros son muy pocos; no existe mejor manera de promover la literatura que multiplicar a los lectores.

Quiero insistir en que la letra impresa es el espacio propio de nuestra literatura: lo habitual es que ésta se escriba, se publique y se lea. Me parece útil tomar conciencia de que la literatura llega al público primordialmente en libros y revistas, en diarios y publicaciones digitales y, otros formatos impresos.

Hablar de literatura nos obliga a tomar en cuenta no sólo la escritura de libro, sino toda esa intrincada red de hechos que lo reproducen y lo hacen llegar al lector, y que incluyen la edición, la distribución, la promoción, la crítica, la venta, becas, premios, las relaciones con la prensa, la radio, el cine, la televisión. Si la literatura nos preocupa, bien podemos ocuparnos de la producción y el destino de los libros y demás medios que la contienen.

La promoción y difusión cultural es fundamental para el conocimiento de la idiosincrasia, de la historia y de la cosmogonía de los pueblos.  México es un enclave con rica tradición cultural, tanto antigua como contemporánea que, ha enriquecido el patrimonio de las artes a lo largo de la vida de la nación.

En este largo camino de la historia cultural del país, desde la época colonial hasta nuestros días, el papel del libro ha sido pilar fundamental en el desarrollo educativo y de difusión del conocimiento.  Más aún si se suma la producción industrial que arranca por ahí de los años 20 y donde se construye una cadena productiva que marca el progreso de la industria editorial mexicana.

Desde muchas perspectivas, el proceso evolutivo de la industria editorial va aparejado con el progreso cultural, pero también con el desempeño económico, político y social. Los hilos de la historia del país están atados a las páginas de libros y revistas que han dado cuenta del devenir nacional.

La cadena productiva del libro y la revista involucra a ramas tan diversas como las artes gráficas, la industria del papel, de la producción de químicos e insumos, etcétera; todos trabajando para que el lector tenga en sus manos un producto acorde con sus necesidades culturales, de conocimiento o diversión.

Tensión en Gaza [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 18 DE AGOSTO DE 2018 EN EL PERIÓDICO EL NACIONAL

Las tensiones que se desataron desde hace cinco meses en la zona de Gaza, derivó que Israel haya restringido “aún más” el paso de mercancías a la región a través del paso Kerem Shalom, la única terminal de carga hacia el territorio palestino. El paso permanecía cerrado con restricciones desde principios de julio como represalia por los ataques a Israel con proyectiles desde la Franja de Gaza, y que se suma a una operación militar efectuada con bombardeos del Ejército de Israel que causó la muerte de al menos dos adolescentes a mediados de julio en el pequeño territorio. Israel restringió la entrada de petróleo y gas.

A ello, se suma la marejada terrorista que, vuelve a ocupar los titulares de la prensa internacional tanto en Oriente como en Occidente, el miedo en Europa y EU ante grupos yihadistas está latente… y el nerviosismo generado por el temor puede provocar reacciones en cadena.

En días pasado, en Medio Oriente una tensa calma laceró fuertemente a la región, luego de que Israel, pese a aprobar una tregua en la franja de Gaza para intentar poner fin a la guerra encubierta con Hamás, que en las últimas semanas ha desembocado en ataques generalizados de ambos bandos.

El Gabinete de Seguridad israelí, el órgano del Gobierno que decide sobre las ofensivas militares y especia de sanedrín de ministros que está al timón de la seguridad del Estado judío, ratificó este pasado miércoles 15 de agosto, según el diario Haaretz, el precario alto al fuego en vigor desde el pasado día 10, al término de los peores enfrentamientos registrados desde el conflicto de 2014.

El cese de hostilidades ha permitido la reapertura completa del puesto fronterizo de Kerem Shalom, cerrado para el paso de mercancías desde el pasado 9 de julio. Más de 700 camiones atravesaron ayer la terminal de carga con material de construcción, productos textiles, pienso para ganado, combustible y otros productos básicos para la maltrecha economía del territorio palestino, sometido al bloqueo israelí y egipcio. El Ejército de Israel había seguido autorizando el paso de alimentos y medicinas por Kerem Shalom, pese a la medida. El Ministerio de Defensa también ha ordenado ampliar la zona de pesca hasta nueve millas náuticas de la costa.

Es de todos conocido que, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, ha proclamado en múltiples ocasiones, que no permitiría la creación de un Estado Palestino ni el desmantelamiento de los asentamientos judíos de Cisjordania, discurso que propició que los votantes más extremistas le concedieran su voto en marzo de 2015.

El giro nacionalista dado por el dirigente conservador del Likud generan preocupación y temor en Europa, al vislumbrar que la solución al conflicto palestino-israelí podría terminar enterrado, aunque la administración de Donald Trump apoya fervientemente a Netanyahu.

Las expectativas de un acuerdo para devolver la calma a la frontera se dispararon después de que Israel permitiera el regreso a la Franja de Saleh al Aruri, número dos de Hamás en el exilio y considerado uno de sus mayores enemigos por el Estado judío, para que pudiese participar en el acuerdo de la hudna. El Gabinete de Seguridad ha estado trabajando a marchas forzadas en busca de acuerdos de paz, una aparente paz en la Franja de Gaza.

Las negociaciones para restablecer la calma y resucitar la economía de Gaza tras cinco meses de tensión letal en la frontera se han visto golpeadas desde comienzos de agosto tras una espiral de ataques de ambas partes. Al tiempo que Egipto trata de mediar con urgencia para establecer una tregua de más largo alcance.

El nuevo elemento que se agrega es el dado por la Administración del presidente Donald Trump, quien acordó el pasado mes de enero congelar una sexta parte de la aportación de su Gobierno a la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas especializada que atiende a los refugiados descendientes de las familias desterradas tras el nacimiento de Israel hace 70 años, que significa el equivalente a una tercera parte del presupuesto anual— de la agencia para los refugiados palestinos.

El recorte impuesto por Trump ha estrangulado las finanzas de la UNRWA, que llegaron a acumular un déficit de 446 millones (un 12% del presupuesto), posteriormente reducido a la mitad gracias a las aportaciones de donantes en junio, lo que significa una seria amenaza a la economía de la región, ya que esta agencia da empleo a más de 30 mil personas —solo en la franja de Gaza tiene contratados a cerca de 13 mil trabajadores, entre docentes, personal sanitario y equipos de ayuda humanitaria.

Sami Mshasha, también portavoz de la ONU para los refugiados palestinos, ha asegurado que la agencia “intentará mantener los servicios esenciales a pesar de la crisis financiera”, y en especial tratará de “minimizar el impacto sobre los refugiados que se encuentren en situación más vulnerable en Gaza”.

Desde Israel, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se ha mostrado partidario de transferir los fondos de la UNRWA al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y disolver la agencia. “Solo sirve para perpetuar el problema de los refugiados palestinos y alentar su supuesto derecho de retorno”, argumenta Netanyahu.

Por su parte, la histórica dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina Hanan Ashrawi sostiene que EU pretende “convertir en irrelevante” una agencia de la ONU que atiende al sector más necesitado del pueblo palestino. Un asunto que agrega tensión a la geopolítica mundial.

Tiempo al tiempo.

Una dictadura llamada Nicaragua [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 2 DE AGOSTO DE 2018 EN EL PERIÓDICO EL NACIONAL

Hace un par de años Nicaragua lucía como un paraíso de estabilidad económica y seguridad en medio de una región convulsa, ya que contaba con los índices de seguridad ciudadana más altos de Centroamérica y una tasa de crecimiento superior de la zona (sin contar a Panamá), al tiempo que el turismo era uno de sus sectores más fuertes en comparación con el resto de la región. Daniel Ortega pasaba desapercibido.

Diversos sectores sociales comenzaron a levantar la voz contra el régimen de Ortega ya que, los estudiantes sentían el control mafioso de la Unión Nacional de Estudiantes. Los pobladores urbanos y campesinos, para acceder a programas sociales, debían inscribirse en el partido de Gobierno. Los empleados públicos debían gritar consignas y aparecer serviles. Los empresarios rumiaban en silencio que debían pasar por las argollas del poder de Daniel Ortega, esto con tal de poder acceder a decisiones, trámites, licencias y favores. Y los sectores políticos democráticos, eran sometidos a una democracia día a día más debilitada.

Esos agravios sectoriales, si se quiere de naturaleza micropolítica, terminaron encadenándose en un estallido social pluriclasista y articulándose con la macrodemanda democrática del fin del régimen, que con masiva represión sangrienta reveló su carácter dictatorial.

Rápidamente Daniel Ortega utilizó las armas para evitar su renuncia o derrocamiento. La policía y fuerzas paramilitares han dejado un saldo de más del 90% de las víctimas mortales provenientes del lado civil, y decenas de represiones más de orteguistas frente a gente desarmada.

Pese a que Daniel Ortega haya recuperado control territorial a base de un saldo trágico por el terror, el divorcio de la población nicaragüense con él continúa provocado un creciente rechazo de la comunidad internacional.

Daniel Ortega está más vulnerable que nuca, es ya imposible tener la estabilidad nacional mientras continúe el más mínimo rasgo de orteguismo en el poder, la presión de América Latina sobre Nicaragua es más fuerte a cada día, ya que la interdependencia económica y humana en la subregión centroamericana es más fuerte que en cualquier otra parte de América, y el apoyo de los países vecinos a la resolución en la OEA, con la única abstención de El Salvador, anticipa su reacción; gran parte de sectores sociales incluidos como actores en la revolución sandinista repudian a Ortega; la persecución a la Iglesia católica galvaniza resistencias dentro y fuera de Nicaragua; y los aparatos de inteligencia y la población está unida en torno a la demanda de justicia y democratización.

Estamos ante una dictadura que prefiere matar a toda una nación antes que rendirse y obtener el indulto pacíficamente.

Geopolítica del deporte: Rusia 2018 [OPINIÓN]

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TEXTO PUBLICADO EL 27 DE JULIO DE 2018 EN EL PERIÓDICO EL NACIONAL

El deporte comparte un papel preponderante junto con la política internacional, pero, sobre todo, los eventos deportivos masivos tienen una proyección internacional relevante en la geopolítica, debido a la gran penetración que estos tienen en las masas, de ahí que a lo largo de la historia los dirigentes sociales han utilizado estos escaparates a su favor desde que existen, ya que son escaparates de posicionamientos de discursos, marcas y temas en la agenda internacional, convirtiendo a sus gobiernos en el centro de las miradas mundiales.

Adolfo Hitler lo hizo durante los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, con el mítico dirigible alemán tipo zeppelín, el LZ 129 Hindemburg que en plena inauguración impresionó a propios y extraños, con lo que el dirigente nazi proyectó la magnificencia del tercer Reich; o bien, un evento deportivo de escala mundial utilizado por los terroristas para dar a conocer las aspiraciones palestinas como lo fue en Múnich 1972; o qué decir de los boicots de Estados Unidos a los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, así como el realizado por la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, todo ello en pleno corazón de la Guerra Fría.

Al realizar un análisis de cómo la política internacional comienza a interferir en este tipo de eventos deportivos, entendemos que nos es casualidad ni simple cuestión de números las grandes sumas que se pagan en busca de tener tal o cual evento deportivo en determinado país, región o zona geográfica.

Otro caso relevante que insidió en la geopolítica internacional fueron los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018, celebrados en Corea del Sur, que sirvieron como uno de los elementos detonantes para que se diera el diálogo entre las dos coreas y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, y poder derivar, posiblemente, en una desnuclearización de Corea del Norte.

Ahora mismo lo acabamos de ver con Rusia, ya que en la actualidad la nación que encabeza Vladimir Putin se encuentra en uno de los peores momentos en su relación con Occidente, muy en especial con los Estados Unidos, una situación no vista desde tiempos de la Guerra Fría.

De ahí que no sea casualidad que se utilice este tipo de competencias, como la Copa Mundial de Futbol de Rusia 2018, para tratar de enviar un mensaje de proyección internacional que Vladimir Putin busca dar respecto a su nación en este momento, y que fue claramente notorio desde la ceremonia del sorteo de grupos en aquel 1 de diciembre de 2017, y hasta el día de la clausura, donde el mandatario proyectó liderazgo, poder y posicionamiento de su nación, algo que desde el gobierno de Mijail Gorbachov no se había visto en aquel territorio.

Vladimir Putin se empeñó en que durante la Copa del Mundo de Rusia el evento se realizara a la perfección, que Rusia se posicionará como una nación amiga, cordial, y que rompiera esa idea de aislamiento de su país con el resto del mundo debido a temas de racismo, homofobia, xenofobia, lleno de espías y de violaciones a los tratados de libertad y justicia.

Sin duda el objetivo se logró. Rusia mostró el músculo y su capacidad para organizar un evento deportivo mundial y sin mayores incidentes, donde cientos de miles de turistas acudieron a la justa mundialista sin temor y con alegría por ver el deporte que más aficionados aglutina.

Un país en completa normalidad.

Sin embargo, en medio de todo este escenario festivo, estuvo en el ojo de la opinión pública y de la agenda nacional rusa y de Gran Bretaña el caso del exespía ruso envenenado en Reino Unido el pasado 4 de marzo, Serguéi Skripal de 66 años, quien fue atacado con un gas nervioso al que fue expuesto en un centro comercial. En el ataque también resultaron afectadas su hija y otras 21 personas, entre ellas un agente de policía británico que llegó al lugar para atender la emergencia. Un hecho que sin duda alteró las relaciones entre Londres y Moscú, al grado que meses antes de que empezara el torneo mundialista, cuando los británicos acusaron a Rusia de ser responsable del envenenamiento del exespía ruso Sergei Skripal y su hija Yulia en Salisbury, Inglaterra.

Tras el incidente, había rumores de que la selección inglesa no acudiría al Mundial de Rusia. La salida del equipo ruso en cuartos de final evitó un encuentro potencialmente vergonzoso y tenso entre los dos países, pues durante esos días la tensión creció luego de que una mujer británica muriera víctima del Novichok, el mismo agente nervioso usado, supuestamente fabricado en Rusia, en el ataque contra los Skripal.

Y la política no estuvo fuera de las canchas de Rusia 2018, y fue protagonizada no por Putin ni alguno de sus homólogos internacionales, sino que la tensión se hizo presente en los equipos de fútbol de Suiza y Serbia. La primera logró calificar para los octavos con una victoria 2-1 frente a su rival europeo con goles de Xherdan Shaqiri y Granit Xhaka, pero se recordará este juego más por las celebraciones de los jugadores suizos que por el marcador. Ambos celebraron con el águila albanesa que hace referencia a la “Gran Albania”; la reagrupación de todos los albaneses étnicos de los Balcanes. Shaqiri, extremo del Stoke City, nació en Kosovo, mientras que la familia de Xhaka, volante en el Arsenal, es kosovar. El padre de Xhaka era preso político en Yugoslavia tras protestar contra el régimen comunista de Belgrado. Serbia no reconoce la independencia de Kosovo y se quejó de la presencia de la bandera kosovar en los zapatos deportivos de Shaqiri. Finalmente, los goleadores recibieron multas de casi 30 millones de euros y una advertencia por parte de la FIFA.

Otro partido que generó tensiones políticas extra cancha fue la que provocó el defensor Domagoj Vida, figura clave en el éxito de la selección croata en Rusia. Después del partido de cuartos contra la selección anfitriona, en el que Vida marcó el segundo gol croata, el jugador originario de Osijek apareció en un video, cerveza en mano, proclamando: “Gloria a Ucrania”. Esta aparentemente inocente frase tiene un sentido mucho más profundo que desató la rabia de los rusos. Con la reciente animosidad entre Rusia y Ucrania, el dicho ha sido utilizado por varios políticos ucranianos que critican la política del Kremlin.

Y finalmente, recordamos que los tabloides británicos son famosos por sus portadas ofensivas que a menudo contienen juegos de palabras. El día del encuentro entre los ingleses y Colombia, la portada del periódico The Sun fue así: “Los Tres Leones enfrentan una nación que le ha dado al mundo a Shakira, un buen café y, eh, otras cosas, nosotros decimos: ¡Go Kane!”. La última parte, “Go Kane”, rima con “cocaine” (cocaína en inglés). El titular indignó a los colombianos y estableció las pautas para un partido hostil y agresivo. Néstor Osorio Londoño, embajador colombiano en Reino Unido, reaccionó al respecto: “Es más bien triste que usen un entorno festivo y amistoso, como el Mundial, para atacar a un país y seguir estigmatizándolo con un tema que no tiene nada que ver”.

El deporte sirve como escaparate político, y personajes como Vladimir Putin lo saben, por eso, a pesar de no ser un fanático del fútbol, utilizó este escaparate para posicionar su mensaje al mundo entero, pero también viejas rencillas y resentimientos geopolíticos salieron a la luz entre los deportistas.

Y le resultó muy provechoso.