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El Secuestro De Los Born, relata el rescate más alto de la historia a nivel mundial: María O’Donell [AUDIO]

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En el libro “el secuestro de los Born”, la periodista María O’Donell nos relata, a través de una investigación periodística, cómo estuvieron secuestrados entre 6 y 9 meses durante los años 1974 y 1975, los Born, los hijos de una acaudalada familia argentina, donde el padre se negaba a pagar el rescate de ellos, rescate que negoció el propio secuestrado Jorge Born, y que ascendió a poco más de US$60 millones de entonces, como US$300 millones de ahora, el que sigue siendo el rescate más alto de la historia a nivel mundial.
Aquí la charla que tuve con la periodista argentina vía telefónica desde Buenos Aires para PLUMAVERTICAL.

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Ricardo Piglia, un escritor imprescindible de leer

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Bien en relatos breves o en extensas novelas, el argentino Ricardo Piglia crea una mezcla singular en ocasiones cargada de regionalismos americanos propios del realismo europeo, y en otras, se vale muy al estilo de Jorge Luis Borges de literatura apócrifa y de textos que son de autores inventados, y en la que supuestos personajes históricos sostienen encuentros muy a la orden del día.

Ya hace más de treinta años desde que comenzó a publicar sus escritos, y desde entonces lo ha hecho de manera pausada, equilibrada, pero sin perder su sobriedad, en la que el lenguaje refinado es otro elemento frecuentado por este escritor quien nació en Adrogué, provincia de Buenos Aires, Argentina.

Los temas detectivescos comenzaron a apasionar a Piglia desde muy corta edad, teniendo entre sus autores predilectos en el tema a Scott Fiztgerald, Dashiell Hammett y William Faulkner entre otros; la lectura de este último fue la que lo encausó al terreno de la novela policiaca, e incluso en sus propias obras encontramos muy variadas referencias sobre el lenguaje faulkneriano.

Estos antecedentes nos hacen encontrar en la obra de Ricardo Piglia una oralidad aparentemente “popular”, que le brinda ritmo a sus relatos que a la vez nos inducen en una especie de crispación expresiva o de múltiples registros, ya que el trabajo nace a partir de una vanguardia novedosa muy al estilo del Viejo Continente.

Su obra Plata quemada (Anagrama), es el resultado de la influencia que recibido por la lectura de estos temas, sin embargo lo relevante de ella es que está basada en un hecho acaecido en la ciudad de Buenos Aires en 1965, y que fue documentada y ficcionada al estilo del periodismo literario por Piglia durante largo tiempo.

Esta novela, publicada en 1997, cuenta la historia de una banda de viejos compinches que deciden robar un banco, bajo la sombra protectora de varios políticos y policías que se llevarán una parte del botín una vez que el robo haya funcionado, pero los rufianes deciden huir traicionando a sus socios y escapar con toda la plata, pero el burlar a las autoridades argentinas no les será cosa fácil y se verán acorralados en la ciudad de Montevideo, donde deberán ir en contra de sus propias motivaciones.

Plata quemada, considerada una de las mejores novelas argentinas de los últimos años, se ha convertido en un referente ineludible en la obra de Ricardo Piglia por su escritura amoral y por estar escrita a un ritmo implacable, que dicho en las palabras de Martín Kohan es “una novela dura que mira la sociedad desde el crimen”.

Asimismo, ejemplificando el trabajo de Piglia cito además Respiración artificial (Anagrama), obra que fue clave en la resistencia intelectual contra la ignominia durante los años previos a que fuera derrocada la más cruel dictadura argentina, y sin embargo lo que este texto calla es más lapidario que lo sofisticado de su alegato.

El argumento de esta novela parte en dos tiempos paralelos, uno a mitad del siglo XIX, encarnado en la figura de Enrique Ossorio; la otra en el año de 1979, bajo la última dictadura militar en Argentina, en la que el recurrente personaje de las ficciones de Piglia, Emilio Renzi, espera la llegada de su tío –y protagonista–, Marcelo Maggi.

Enrique Ossorio, supuesto aspirante a escritor, quiere escribir una novela de denuncia y opta por el género de anticipación que a manera de cartas un personaje recibe del futuro, aunque éstas no le están dirigidas, al tiempo que Renzi espera el arribo de su familiar, a éste le irán llegando incomprensiblemente una serie de mensajes cifrados fragmentariamente a lo largo de toda la novela originadas por su tío; sin embargo, estas misivas no encuentran destinatario fiel y directo, cayendo el diálogo en una encrucijada artística en la que la lectura desviada y la interferencia significante “abre el camino de un género híbrido absolutamente contemporáneo: la ficción especulativa”.

El desdoble multipersonal ocurrío en la mente de Ricardo Piglia, lo que se tradujo en un juego de espejos infinito, un estado de trance intelectual en la que el narrador tiene mucho que decir, pero prefiere apegarse a lo necesariamente importante, hundiéndose en un torbellino saturado de memoria, ideas, elucubraciones y desvaríos colosalmente críticos.

Ricardo Emilio Piglia Renzi, crítico, ensayista, profesor académico, periodista, quien recibió el Premio Planeta Argentina de 1997; así como la mención especial en el Premio Casa de las Américas en 1967; Premio Iberoamericano de Letras José Donoso en Chile en 2005; además de poseer una obra que ha sido traducida a numerosos idiomas.

Él es Ricardo Piglia, un argentino, que en vida, se comprometió con su patria y sus buenas costumbres, fue decidido a cuestionar gobiernos que impusieran las armas antes que el diálogo y la reflexión; pero sobre todo, y tras su muerte este 6 de enero de 2016, Ricardo Piglia seguirá siendo un escritor imprescindible de leer.

Jorge Iván Garduño

@plumavertical

TEXTO PUBLICADO POR “LA SILLA ROTA” Y “HOMOZAPPING”.

Cristina, no llores por Argentina [Opinión]

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Les comparto mi columna de hoy “Cristina, no llores por Argentina”, publicado por Capital de México http://bit.ly/1IguUbs

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Texto publicado en el periódico Capital México, el miércoles 25 de noviembre de 2015. Para su reproducción total o parcial es necesario citar a Capital México  y al autor.

El desdoble multipersonal en la mente de Piglia

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Bien en relatos breves o en extensas novelas, el argentino Ricardo Piglia crea una mezcla singular en ocasiones cargada de regionalismos americanos propios del realismo europeo, y en otras se vale muy al estilo de Jorge Luis Borges de literatura apócrifa y de textos que son de autores inventados, y en la que supuestos personajes históricos sostienen encuentros muy a la orden del día.

Ya hace más de veinte años desde que comenzó a publicar sus escritos, y desde entonces lo ha hecho de manera pausada, equilibrada, pero sin perder su sobriedad, en la que el lenguaje refinado es otro elemento frecuentado por este escritor nacido en Adrogué, provincia de Buenos Aires, Argentina.

Los temas detectivescos comenzaron a apasionar a Piglia desde muy corta edad, teniendo entre sus autores predilectos en el tema a Scott Fiztgerald, Dashiell Hammett y William Faulkner entre otros; la lectura de este último fue la que lo encausó al terreno de la novela policiaca e incluso en sus propias obras encontramos muy variadas referencias sobre el lenguaje faulkneriano.

Estos antecedentes nos hacen encontrar en la obra de Ricardo Piglia una oralidad aparentemente “popular”, que le brinda ritmo a sus relatos que a la vez nos inducen en una especie de crispación expresiva o de múltiples registros, ya que el trabajo nace a partir de una vanguardia novedosa muy al estilo del Viejo Continente.

Su obra Plata quemada, es el resultado de la influencia que ha recibido por la lectura de estos temas, sin embargo lo relevante de ella es que está basada en un hecho acaecido en la ciudad de Buenos Aires en 1965, y que ha sido documentada y ficcionada al estilo del periodismo literario por Piglia durante largo tiempo.

Esta novela, publicada en 1997, cuenta la historia de una banda de viejos compinches que deciden robar un banco, bajo la sombra protectora de varios políticos y policías que se llevarán una parte del botín una vez que el robo haya funcionado, pero los rufianes deciden huir traicionando a sus socios y escapar con toda la plata, pero el burlar a las autoridades argentinas no les será cosa fácil y se verán acorralados en la ciudad de Montevideo, donde deberán ir en contra de sus propias motivaciones.

Plata quemada, considerada una de las mejores novelas argentinas de los últimos años, se ha convertido en un referente ineludible en la obra de Ricardo Piglia por su escritura amoral y por estar escrita a un ritmo implacable, que dicho en las palabras de Martín Kohan es “una novela dura que mira la sociedad desde el crimen”.

Asimismo, ejemplificando el trabajo de Piglia cito además Respiración artificial (1980), obra que fue clave en la resistencia intelectual contra la ignominia durante los años previos a que fuera derrocada la más cruel dictadura argentina, y sin embargo lo que este texto calla es más lapidario que lo sofisticado de su alegato.

El argumento de esta novela parte en dos tiempos paralelos, uno a mitad del siglo XIX, encarnado en la figura de Enrique Ossorio; la otra en el año de 1979, bajo la última dictadura militar en Argentina, en la que el recurrente personaje de las ficciones de Piglia, Emilio Renzi, espera la llegada de su tío –y protagonista–, Marcelo Maggi.

Enrique Ossorio, supuesto aspirante a escritor, quiere escribir una novela de denuncia y opta por el género de anticipación que a manera de cartas un personaje recibe del futuro, aunque éstas no le están dirigidas, al tiempo que Renzi espera el arribo de su familiar, a éste le irán llegando incomprensiblemente una serie de mensajes cifrados fragmentariamente a lo largo de toda la novela originadas por su tío; sin embargo, estas misivas no encuentran destinatario fiel y directo, cayendo el diálogo en una encrucijada artística en la que la lectura desviada y la interferencia significante “abre el camino de un género híbrido absolutamente contemporáneo: la ficción especulativa”.

El desdoble multipersonal que ocurre en la mente de Ricardo Piglia es un juego de espejos infinito, un estado de trance intelectual en la que el narrador tiene mucho que decir, pero prefiere apegarse a lo necesariamente importante, hundiéndose en un torbellino saturado de memoria, ideas, elucubraciones y desvaríos colosalmente críticos.

Ricardo Emilio Piglia Renzi, crítico, ensayista, profesor académico, periodista, que ha sido merecedor del Premio Planeta Argentina 1997; mención especial en el Premio Casa de las Américas en 1967; Premio Iberoamericano de Letras José Donoso en Chile en 2005; además de poseer una obra que ha sido traducida a numerosos idiomas.

Él es Ricardo Piglia, un argentino comprometido con su patria y sus buenas costumbres, decidido a cuestionar a gobiernos que imponen las armas antes que el diálogo y la reflexión; pero sobre todo, Ricardo Piglia es y seguirá siendo un escritor imprescindible de leer.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano
@plumavertical
 
Este texto se ha publicado en:
 
http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2011/05/21/index.php?section=sociedad&article=006a1soc
 
http://efektonoticias.com/cultura/el-desdoble-multipersonal-en-la-mente-de-piglia-literatura
 
Revista “Molino de letras” de Julio-Agosto 2011.
 

Sabato, “el exterminador”

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Antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, tres laboratorios se disputaban la “carrera” por la ruptura del átomo de uranio, buscando producir una reacción en cadena a fin de liberar enormes cantidades de energía en forma de luz, calor, radiación mortal y lo que se conoce como onda de choque, lo que representaba alcanzar la tecnología base para fabricar bombas atómicas.

La supremacía bélica estaba de por medio, siendo los alemanes quienes se ponían al frente en esta batalla de laboratorios, mientras tanto, un hombre de complexión delgada, ojos escrutadores, mente inquieta, Doctor en Física e investigador en radiaciones atómicas, era testigo de la debacle humana al ver cómo se alcanzaba la fisión nuclear del uranio. Para él, era “el comienzo del fin”.

Nació en Argentina, hace 100 años, en Rojas, una provincia de Buenos Aires. Desde muy temprana edad se interesó por el comunismo marxista y la ciencia; del comunismo marxista se alejaría en 1934 debido a serías dudas sobre el gobierno de José Stalin en la ex Unión Soviética, mientras que a la ciencia la abandonaría de manera definitiva en el año de 1943 debido a una crisis existencial, para finalmente dedicarse de tiempo completo a la pintura y la literatura.

Él es Ernesto Sabato, quien el 24 de junio de 2011 cumpliría 100 años de edad, y a tan sólo 55 días de tan anhelado suceso falleció en la localidad de Santos Lugares, en Buenos Aires.

La celebración de su centenario representaba para el mundo de las letras conmemorar con admiración a uno de los gigantes de la literatura argentina, en la que la comunidad cultural le rindió homenaje, un día posterior a su deceso, enla Feriadel Libro de Buenos Aires, cuya finalidad original era celebrar su cumpleaños 100, pero que de manera emotiva y respetuosa despidieron a quien dedicó su vida en crear mundos paralelos, desdoblándose en muchos rostros, infinitos universos, millones de espejos, todos reflejando la mirada razonada de su creador: Ernesto Sabato.

En vida asumió una ardua labor como destacado literato e intelectual buscando siempre el despertar colectivo con pluma crítica, razonada y con la que provocó a gobiernos dictatoriales.

Este escritor y ensayista argentino ha profundizado a través de su actividad literaria en las motivaciones más intensas del ser, hurgando en los abismos más profundos de la angustia, el desarraigo, el amor, la locura y la incomunicación humana, tomando una postura crítica de la realidad del hombre.

Ha sido considerado un novelista pesimista, que enfocó la incapacidad del individuo por controlar su mundo natural en avenencia con el aislamiento de la experiencia de la persona en un universo disímil u hostil, en el que sus personajes transitan dentro de un proceso psicológico que va del amor al odio, pasando por sus distintas etapas de misantropía y negativismo.

La amplia curiosidad intelectual que posee Sabato con respecto al devenir de sucesos mundiales, lo ha impulsado para convertirse en una de las voces de mayor resonancia en el ámbito filosófico mundial, publicando artículos y ensayos de carácter científico, político y literario que son traducidos a varios idiomas.

En un plano ideológico, el autor ha fijado su postura respecto a temas tan variados como el peronismo, la defensa de la democracia, los procesos de deshumanización en las sociedades tecnológicas, su concepción filosófica del hombre y la globalización, sólo por mencionar algunos.

La visión que nos brinda la lectura de la prosa de Ernesto Sabato, es la de un mundo donde el lector explora de forma avasalladora los pensamientos ardientes y los forcejeos intensos de personajes lúcidos, donde el autor no tiene ni la menor intención por escribir textos felices o frívolos, acentuando la ausencia de optimismo a través de un viaje por distintos cambios de ánimo que se mezclan con la denuncia y la crítica histórica.

El rigor que imprime Sabato en la construcción de sus obras, le ha valido para ser considerado un novelista intelectual, que se vuelca en dar una intensidad nerviosa en la trama, así como por la densidad de los problemas de interpretación que se pueden leer en sus textos –en parte por la influencia de existencialismo con la que labora–.

De sus novelas, podemos decir que El túnel representa uno de los máximos intentos del hombre por hurgar en los pensamientos y en las acciones de sí mismo; Sobre héroes y tumbas, es la magistral historia de un amor discordante que se agita en varios planos psicológicos; y finalmente, el complejo mundo de Abaddón el exterminador, se erige como novela apocalíptica, fragmentaria y que cierra el círculo surrealista en la obra de Sabato.

El túnel, un texto sencillo, escrito con estilo áspero, lacónico, excitante, de una tensión que va en aumento, que desde el inicio se maneja con precisión y maestría, envolviéndonos en una profunda vibración entre la normalidad y la paranoia humana.

El túnel, la historia beatificante de un hombre que se piensa en su perfección como el centro del universo y que se autocalifica como un superhombre, pero que se topa de lleno con su realidad: un ser mezquino como cualquier otro, lleno de defectos como la suciedad, deshonestidad, indecencia y de las mayores bajezas de las que un ser humano puede albergar en su corazón; sin embargo, pretende desentrañar el misterio del mundo y del hombre mediante la lógica y la razón.

Con una fuerte carga psicológica, autobiográfica y con elementos de la historia argentina, Sobre héroes y tumbas nos hace reflexionar sobre la verdadera condición del individuo enfrentado con la sociedad y su relación con el amor dentro de un plano laberíntico, prácticamente sin salida.

En ella vemos a un Ernesto Sabato de lo más riguroso, mostrándonos a un investigador informado, a un narrador que elige sus recursos estilísticos lo mismo entre los de la más pura tradición literaria que entre las corrientes más avanzadas, por lo que está considerada entre las novelas argentinas mejor logradas del siglo XX.

Abaddón el exterminador, obra construida con mucha imaginación y un profundo conocimiento de la realidad, sagaz, llena de meandros vivaces con los que Sabato nos extiende la mano para ingresar al reino de los demonios que habitan dentro y fuera de nosotros partiendo del relato apocalíptico y sus ángeles oníricos.

Una historia que nos remite a las conjuras enigmáticas de las potestades superiores, en la que si bien nuestra trágica realidad fue anunciada, también se nos recuerda que lo que fue escrito nos ayuda para encarar mejor nuestro futuro.

Ernesto Sabato, el testigo argentino de la ruptura del átomo de uranio, que dio pie a uno de los capítulos más destructivos en la historia moderna del ser humano, quien con mirada perspicaz, pluma vertical y una mente brillante, ha hecho del pensamiento y la escritura, una fisión literaria, provocando una reacción intelectual en cadena que liberó enormes cantidades de filosofía en forma de artículos, ensayos, novelas y todo lo que se conoce como literatura.

En memoria del maestro Ernesto Sabato, ya que su muerte representa una pérdida invaluable para la humanidad, como invaluable fue su aportación a las letras universales.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en:
http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2011/05/07/index.php?section=opinion&article=005a1soc
 
http://www.uv.mx/lapalabrayelhombre/17/contenido/miscelanea/misc1/articulo1.html
 
http://archivo.lajornadajalisco.com.mx/2011/05/05/index.php?section=opinion&article=002a1pol
 
http://efektonoticias.com/cultura/ernesto-sabato-%E2%80%9Cel-exterminador%E2%80%9D
 

Rayuela, el inicio del ‘boom latinoamericano’

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La novela Rayuela del escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984), posee una singularidad muy especial dentro de las letras de habla española, dicha singularidad no reside en la trama sino en una lectura no lineal, que permitió abrir nuevos caminos narrativos en el que participa activamente el lector; se puede leer en su continuidad normal, en un orden sugerido por el autor o en cualquier orden que uno se proponga, llegando en cada modo de lectura a una nueva dimensión.

Rayuela, como lo dice Cortázar antes de comenzar, <<es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El lector queda invitado a elegir una de las dos posibilidades>>. Esa primera opción que nos proporciona es la de leer el libro de la forma corriente, culminando en el capítulo 56; la otra posibilidad es el mejor sello de esta novela: la posibilidad de una lectura que, como se advierte en un tablero de dirección, altera el orden inicial.

Es muchos libros en un solo libro, muchas historias e interpretaciones en un único universo, es la vida misma por donde guste ser tomada; un mosaico donde los personajes aparecen retratados en distintos momentos de sus vidas, por lo que esta obra puede ser leída a partir de donde guste el lector, y concluida de la misma manera. Ahí está, la riqueza de múltiples lecturas.

De Rayuela se ha dicho que <<narra la pulsión metafísica del hombre cuando se ve privado de la presencia de la mujer>>. Así, encontramos a Horacio Oliveira en su arrogo por la Maga, en un París melancólico que alberga la primera parte de la novela titulada Del lado de allá. Ahí toma lugar la aventura sentimental entre esos dos protagonistas y sus compañeros del Club de la Serpiente, especie de secta internacional de outsiders en el centro del mundo.

La segunda parte, Del lado de acá, se ubica en un Buenos Aires teñido por el recuerdo, donde Oliveira se reinstala tras haber sido expulsado de la capital francesa por las autoridades. Allí recupera su amistad con Traveler y su esposa Talita, intentando también recobrar una vida ordenada lejos de la Maga, mas no así de su recuerdo. Y al no encontrar lo que buscaba, termina al filo de una ventana de la que tal vez no saltará.

En ese punto comienza la tercera parte de la novela, De otros lados, donde surge una tercera historia: la de Morelli, alter ego de Cortázar; quien con su extraordinario genio nos vuelve parte de un inmenso todo, de una realidad que Rayuela habría de traducir e incluso modificar como sólo puede hacerlo la más alta creación literaria y artística que nos legó su autor.

Estas genialidades hicieron de Rayuela el primer hito del boom de la novela hispanoamericana en la década de 1960, <<por primera vez, un escritor llevaba hasta las últimas consecuencias la voluntad de transgredir el orden tradicional de una historia y el lenguaje para contarla>>.[i] Lo que desencadenó en el fenómeno literario conocido como boom latinoamericano.

Éste surgió como la suma de varios elementos entre los que fue preponderante el proceso de maduración literaria que venía gestándose desde tiempo atrás en autores, editores y lectores y cuya duración, según se estima, va de la publicación de Rayuela (1963), a la de Cien años de soledad (1967), de Gabriel García Márquez, en compañía de La ciudad y los perros (Mario Vargas Llosa) y La muerte de Artemio Cruz (Carlos Fuentes).

Los autores del boom no mostraron unidad estilística ni temática, sin embargo, los identificaba y animaba el afán de renovar la prosa, así como la búsqueda de la identidad regional. Ellos cuatro conforman ese boom, pero a la sombra de este fenómeno literario se formaron escritores no menos importantes y de gran notoriedad en la literatura hispana: Fernando del Paso, Augusto Monterroso, Manuel Puig, Alfredo Bryce Echenique, Ernesto Sábato, Juan Carlos Onetti, José Emilio Pacheco, Jorge Amado, Sergio Pitol, Reinaldo Arenas y muchos más.

Eso nos muestra que en la segunda mitad del siglo XX, los escritores latinoamericanos entraron en una madurez histórica que antes sólo se daba excepcionalmente. En vez de imitar modelos extranjeros, en vez de basarse en estéticas o en “ismos” importados, desarrollaron la exploración por las vías creadoras de la lengua y la escritura, de la poesía y la invención ficcional.

Sin aislarse y abiertos a la cultura del mundo, empezaron a mirar su entorno casi siempre sustituido hasta entonces por nostalgias de lo extranjero o conceptos estereotipados, comprendiendo con pavor y maravilla, que mucho de lo nuestro no era todavía nuestro porque no había sido realmente asumido, recreado o explicado por las vías de la palabra escrita; podría decirse que el conjunto de los mejores libros en esta segunda mitad del siglo pasado comenzó como un gran inventario de la realidad latinoamericana, y el boom abrió esa caja de Pandora.

Julio Cortázar residió la mayor parte de su vida en Francia, donde trabajó como traductor de organismos internacionales. En sus cuentos, novelas y relatos introdujo lo extraño, lo original y lo fantástico de lo realista de la cotidianeidad; elaborados con diversidad de materiales, y en ocasiones rozó otros terrenos narrativos, solamente transitados por Cortázar.

Brillante, minucioso, exacto, de una escritura divertida y muy amena, se adelantó a todos sus compañeros de habla española en el riesgo y la innovación estética; un visionario que buscó siempre en la paradoja el verdadero acorde de la vida.

Es tal vez el primer escritor en castellano que creó una compleja metafísica novelesca.

Rayuela, la antinovela de toda una generación, sobre la cual se ha ido escribiendo cada vez más nuestra literatura actual, que es casi siempre una realidad convulsa y atormentada.


[i] De la novela Rayuela, se desprende un excepcional libro: “62. Modelo para armar”, precisamente, del capítulo 62  de Rayuela. Una genialidad más, de un escritor dual que se enfrento a dos culturas: Europea y Latinoamericana.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
 
 Este texto fue publicado en:
 
http://efektonoticias.com/cultura/rayuela-la-obra-de-julio-cortazar-que-significo-la-antinovela-de-toda-una-generacion
 
Revista “Desde el Sótano” de librerías El Sótano, julio-agosto 2008.