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“Tez blanca, pelo largo” [Opinión]

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“… según cifras oficiales, en los últimos siete meses se han producido más de 600 secuestros en México… algo así como 33 diarios tan sólo en lo que va de 2016…”
Aquí pueden leer mi columna completa “TEZ BLANCA, PELO LARGO” http://bit.ly/2ctaneE

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Texto publicado en el periódico Capital México, el viernes 23 de septiembre de 2016. Para su reproducción total o parcial es necesario citar a Capital México y al autor, Jorge Iván Garduño.

 

 

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El desdoble multipersonal en la mente de Piglia

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Bien en relatos breves o en extensas novelas, el argentino Ricardo Piglia crea una mezcla singular en ocasiones cargada de regionalismos americanos propios del realismo europeo, y en otras se vale muy al estilo de Jorge Luis Borges de literatura apócrifa y de textos que son de autores inventados, y en la que supuestos personajes históricos sostienen encuentros muy a la orden del día.

Ya hace más de veinte años desde que comenzó a publicar sus escritos, y desde entonces lo ha hecho de manera pausada, equilibrada, pero sin perder su sobriedad, en la que el lenguaje refinado es otro elemento frecuentado por este escritor nacido en Adrogué, provincia de Buenos Aires, Argentina.

Los temas detectivescos comenzaron a apasionar a Piglia desde muy corta edad, teniendo entre sus autores predilectos en el tema a Scott Fiztgerald, Dashiell Hammett y William Faulkner entre otros; la lectura de este último fue la que lo encausó al terreno de la novela policiaca e incluso en sus propias obras encontramos muy variadas referencias sobre el lenguaje faulkneriano.

Estos antecedentes nos hacen encontrar en la obra de Ricardo Piglia una oralidad aparentemente “popular”, que le brinda ritmo a sus relatos que a la vez nos inducen en una especie de crispación expresiva o de múltiples registros, ya que el trabajo nace a partir de una vanguardia novedosa muy al estilo del Viejo Continente.

Su obra Plata quemada, es el resultado de la influencia que ha recibido por la lectura de estos temas, sin embargo lo relevante de ella es que está basada en un hecho acaecido en la ciudad de Buenos Aires en 1965, y que ha sido documentada y ficcionada al estilo del periodismo literario por Piglia durante largo tiempo.

Esta novela, publicada en 1997, cuenta la historia de una banda de viejos compinches que deciden robar un banco, bajo la sombra protectora de varios políticos y policías que se llevarán una parte del botín una vez que el robo haya funcionado, pero los rufianes deciden huir traicionando a sus socios y escapar con toda la plata, pero el burlar a las autoridades argentinas no les será cosa fácil y se verán acorralados en la ciudad de Montevideo, donde deberán ir en contra de sus propias motivaciones.

Plata quemada, considerada una de las mejores novelas argentinas de los últimos años, se ha convertido en un referente ineludible en la obra de Ricardo Piglia por su escritura amoral y por estar escrita a un ritmo implacable, que dicho en las palabras de Martín Kohan es “una novela dura que mira la sociedad desde el crimen”.

Asimismo, ejemplificando el trabajo de Piglia cito además Respiración artificial (1980), obra que fue clave en la resistencia intelectual contra la ignominia durante los años previos a que fuera derrocada la más cruel dictadura argentina, y sin embargo lo que este texto calla es más lapidario que lo sofisticado de su alegato.

El argumento de esta novela parte en dos tiempos paralelos, uno a mitad del siglo XIX, encarnado en la figura de Enrique Ossorio; la otra en el año de 1979, bajo la última dictadura militar en Argentina, en la que el recurrente personaje de las ficciones de Piglia, Emilio Renzi, espera la llegada de su tío –y protagonista–, Marcelo Maggi.

Enrique Ossorio, supuesto aspirante a escritor, quiere escribir una novela de denuncia y opta por el género de anticipación que a manera de cartas un personaje recibe del futuro, aunque éstas no le están dirigidas, al tiempo que Renzi espera el arribo de su familiar, a éste le irán llegando incomprensiblemente una serie de mensajes cifrados fragmentariamente a lo largo de toda la novela originadas por su tío; sin embargo, estas misivas no encuentran destinatario fiel y directo, cayendo el diálogo en una encrucijada artística en la que la lectura desviada y la interferencia significante “abre el camino de un género híbrido absolutamente contemporáneo: la ficción especulativa”.

El desdoble multipersonal que ocurre en la mente de Ricardo Piglia es un juego de espejos infinito, un estado de trance intelectual en la que el narrador tiene mucho que decir, pero prefiere apegarse a lo necesariamente importante, hundiéndose en un torbellino saturado de memoria, ideas, elucubraciones y desvaríos colosalmente críticos.

Ricardo Emilio Piglia Renzi, crítico, ensayista, profesor académico, periodista, que ha sido merecedor del Premio Planeta Argentina 1997; mención especial en el Premio Casa de las Américas en 1967; Premio Iberoamericano de Letras José Donoso en Chile en 2005; además de poseer una obra que ha sido traducida a numerosos idiomas.

Él es Ricardo Piglia, un argentino comprometido con su patria y sus buenas costumbres, decidido a cuestionar a gobiernos que imponen las armas antes que el diálogo y la reflexión; pero sobre todo, Ricardo Piglia es y seguirá siendo un escritor imprescindible de leer.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano
@plumavertical
 
Este texto se ha publicado en:
 
http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2011/05/21/index.php?section=sociedad&article=006a1soc
 
http://efektonoticias.com/cultura/el-desdoble-multipersonal-en-la-mente-de-piglia-literatura
 
Revista “Molino de letras” de Julio-Agosto 2011.
 

“A sangre fría”, periodismo literario

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El 16 de noviembre de 1959 apareció en el New York Times la noticia del asesinato de cuatro miembros de una familia originaria de Kansas, los Clutter, este crimen no dejó indiferente a la sociedad norteamericana, a los medios de comunicación de aquel entonces y mucho menos a un joven y menudo escritor que se encontraba en plena búsqueda de su personalidad literaria, me refiero a Truman Capote.

La originalidad, soltura, agudeza y precisión, fueron pieza clave en la creación de la novela A sangre fría, una obra que nos desvela el origen de la tragedia que se cernió sobre la familia Clutter, ese atroz acontecimiento que se suscitó en una granja de River Valley, en Holcomb, un pueblo del estado de Kansas, en los Estados Unidos.

La brutalidad con la que fueron asesinados, nos deja claro que ante la avaricia, el hombre sigue siendo presa de sus más terribles pensamientos, y de paso continúan carcomiendo a la sociedad, cualquiera que sea ésta. Los asesinos, Perry y Dick, dos excombictos que imaginan dar su último y gran golpe, no sólo no se conforman con el intento de robo de la supuesta fortuna de esta familia, sino que además los acribillan ferozmente con armas de fuego; aquí, nos encontramos de frente ante el elemento “muerte”, esa sombra pesada que hiere la conciencia humana de los que hemos quedado vivos y que fungimos únicamente como espectadores en lo que alguien se atrevió alguna vez a denominar <<el circo de la vida>>.

Capote dividió la novela en cuatro capítulos, y la trama la entretejió con tanto talento como sólo él podía haberlo hecho: una sucesión de episodios que corren en dos planos simultáneos y que encierran el origen mismo de la muerte; de esa manera logró penetrar el alma humana y a la sociedad como pocos lo han hecho.

Truman Capote, un joven menudo, de penetrantes ojos azules, sumergido en su mundo sombrío y con fama de genio, vio la noticia del múltiple asesinato y de inmediato le propuso a The New Yorker relatar los acontecimientos de aquel crimen desde el mismo lugar de los hechos. Seis años de un arduo trabajo periodístico: <<observaciones y notas tomadas de los archivos oficiales o el resultado de entrevistas con personas directamente afectadas; entrevistas que, con mucha frecuencia, abarcaron un período considerable de tiempo>>, dicho por él mismo en los agradecimientos de la novela.

Antes de emprender la aventura de escribir A sangre fría, Capote únicamente había publicado Otras voces, otros ámbitos y Desayuno en Tiffany’s, obras que le habían valido situarse en el mundo artístico como un mundano, intrigante y al mismo tiempo poseedor de una mente fuera de lo corriente y de un talento privilegiado.

Toda esa fuerza que envolvía al escritor ¡no procedía de la opulencia!, mas bien de una infancia miserable, oscura, triste, de un hogar destruido, de una madre alcohólica, del abandono de sus padres y, sobre todo, del miedo que ejercía el mundo sobre él, quien acostumbrado al rechazo desde niño, encontró en su genio poético la mejor manera de conquistar Nueva York, al mundo literario y al mundo en general.

Poseía ya dos novelas publicadas que le habían servido para hablar de sus fantasmas, sus miedos, experiencias propias convertidas en ficciones, quiero decir que, la realidad había estado al servicio de su imaginación. Ahora el reto que le significaba el caso de los Clutter consistía en poner toda su imaginación al servicio de la realidad; eso es lo que llaman algunos: periodismo literario. Investigar periodísticamente un suceso real para novelarlo.

En noviembre de 1959 se traslada a Holcomb,[i] con la intención de entrevistar a los habitantes de la comunidad, examinar los acontecimientos, hablar con todas las amistades y vecinos de los Clutter, con los policías que llevan el caso y en su momento, con los mismos asesinos, detenidos y recluidos en la prisión estatal de Kansas.[ii] Una tarea que termina en 1965, seis años trepidantes en la acumulación de conocimiento sobre la naturaleza humana que lo dejaron marcado para el resto de su vida.

A sangre fría, una novela que le dio descomunales satisfacciones a un escritor que se bebió la fama a grandes tragos, sumergido en el constante ajetreo de alguna fiesta. La energía vital contenida en Capote, fue la que lo empujó los últimos años de su vida de amante en amante, al alcohol, a las drogas, al deterioro constante e imparable hasta que optó por el suicidio en 1984.

Cuatro años antes de su muerte, hizo un intento por volver a los corredores literarios con Música para camaleones, fue un excelente intento, debo confesarlo, pero ya era demasiado tarde, en Truman Capote ya corría una “sangre fría” que le devoraba la vida. Incontables excesos lo agotaron por completo.

En 1966 la novela fue publicada; cincuenta años prácticamente han ya transcurrido desde aquel asesinato. De aquel día a la fecha millones de muertes han ocurrido e incluso algunas más terribles y con más saña; seguimos sin aprender la lección de este espejo, el cual nos muestra indefensos ante nuestra propia naturaleza.

La muerte de los Clutter fue observada por un escritor fuera de serie que dejó un testimonio -tal vez sí, su testimonio-, pero un testimonio que ha servido para detenernos a observar con más detalle la codicia, el egoísmo y la avaricia del hombre; por desgracia, el hombre seguirá siendo presa de su avaricia… mientras Truman Capote lo fue de su propio genio.


[i] En compañía de su buena amiga Harper Lee, de quien estuvo siempre acompañado.

[ii] Perry y su compinche Dick fueron ejecutados entre la medianoche y las dos de la madrugada del miércoles 14 de abril de 1965, por decreto del Tribunal Supremo de Kansas.

Jorge Ivan Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical