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Diversos ciclos de mi vida han transcurrido en FIL Guadalajara: Antonio Ortuño [AUDIO]

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Un mundo ¿feliz?

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Los adelantos recientes en la técnica de los clones, los bebés de probeta y la manipulación genética, se han constituido en nuevos “milagros” de la ciencia, que hace ochenta años eran sólo una idea concebida por algunos científicos y líderes sociales.

Otros adelantos científicos, aunque menos conocidos, sólo parecen hacerse realidad en el escenario de cierto escritor inglés. Se trata de los procesos que permiten a los padres escoger el sexo de su hijo, ya sea a través de una técnica ya no tan experimental donde se separan los espermatozoides o a través de la amniocentesis.

Tales perspectivas, que para las nuevas generaciones ya son parte de la cotidianidad en sus vidas, y que para quienes hemos sido testigos del transitar de estos avances cada vez nos son menos ajenos a nuestro entorno, las describió fielmente en la década de 1930 Aldous Huxley en su libro Un mundo feliz.

Allí describió una era en que los niños nacerían por manipulación de ingeniería genética: serían concebidos en probetas con espermatozoides y óvulos seleccionados, se incubarían y “nacerían” en laboratorios bajo una estricta supervisión, con las condiciones más avanzadas para permitir al embrión obtener los nutrientes que requiere durante su vida, sustituyendo de tal forma la figura materna.

En tal mundo ya no habría vínculos amorosos, sexuales o reproductivos, y la unidad familiar sería casi inexistente; esa sociedad toma como fundamento para erigirse en una época “idealizada”, la optimización de la fabricación en serie ideada por Henry Ford, un pujante empresario automotriz que revolucionó la industria en todos sus sectores.

Aldous Huxley constituye una complicada obra, difícil de clasificar, insertada en el encono de las entreguerras del siglo XX, se puede decir que su literatura es una literatura sin fronteras, con una particular riqueza creativa y una libertad de imaginación que presenta excepcionales caracteres de universalidad, que sin duda convergen en Un mundo feliz.

La sociedad concebida en este libro, es una sociedad en que toda reproducción humana está sujeta a un régimen de laboratorio. Aquel aterrador mundo de experimentación quizá esté más cerca de lo que pensamos. Debemos tener memoria, recordar los trágicos acontecimientos que han tenido lugar durante los ya cerca de seis mil años de historia humana, ya que siempre alguien aparece con la idea de “mejorar” al hombre o su sociedad, obteniendo resultados traumáticos.

Es de lamentar que la mayor parte de los esfuerzos que el hombre hace por mejorar su condición se dirigen hacia los efectos y no hacia las causas, esto se puede decir de la política, la agricultura, la medicina, la lucha contra la contaminación ambiental, el alcoholismo o la drogadicción; todos estos temas presentes en la obra de Huxley.

La crueldad e incomprensión humana, tal vez estén inscritas en la naturaleza humana desde los primeros días de la humanidad, y a pesar del gran desarrollo de las ciencias y la tecnología, estas cualidades no han desaparecido por mucho que el mundo pretenda vivir en un estado de felicidad absoluta, esto ya sea en una novela de ficción o en la realidad de la vida.

El Mundo Feliz no es tan feliz como se supone, ya que existen en él algunos seres que no encajan en el estado de felicidad general, o que, al menos, son conscientes de la posibilidad de otras formas de vida, que ni aún recurriendo al soma, una droga “inofensiva”, legal y reconocida por el sistema, logran ser indiferentes hacia la dignidad humana, sobajada en la sociedad del Mundo Feliz.

Un mundo feliz es una novela que nos da una visión futurista, pero nada confortable de lo que podría ser nuestra existencia si anteponemos la ambición humana al bienestar colectivo. Un mundo feliz: definitivamente una obra que clama una advertencia vital, y que conforme avancemos en “conocimiento”, el eco de esta advertencia tomará mayor preponderancia.

Es ahora y no mañana cuando nos toca a nosotros decidir el rumbo y el objetivo de nuestra existencia.

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Jorge Iván Garduño
Escritor, periodista y fotógrafo mexicano
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical

El inquietante mundo de Mario Bellatin

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Hace ya algunos años, llegó a mis manos una novela corta de inquietante lectura, Flores (Premio Xavier Villaurrutia 2001), mi sorpresa sería mayor al pronto percatarme de la prosa tan fluida de la que está cargada, la estética tan perturbadora que se observa en ella es de llamar la atención.

Existe un fármaco que ha provocado malformaciones genéticas en la mayoría de los personajes. Al irse adentrando en la insólita historia, uno siente el entrecruzamiento de la vida de los actores, en la que ellos ejercen una fuerza psicológica en el lector.

Al concluir la lectura de Flores (que no me llevó más de un par de horas), me quedó un sabor de ansiedad, el relato había concluido y a la vez no. Qué extraña sensación. Mi único deseo en ese momento era saber más acerca del escritor de apellido Bellatin y adquirir a la brevedad posible otra novela de él. No pasaron muchos días, pronto me topé con otro de sus libros que tiene por título Poeta ciego.

En esta novela corta, el personaje central vive en el infierno mismo (desde su nacimiento fue rechazado por sus padres biológicos, por tener una incapacidad física; a pesar de contar con todas las comodidades su mundo es oscuro, esto lo ha llevado a crear una serie de rituales esotéricos), y pronto se da a la tarea de fundar una secta cuyas reglas se basan en una sexualidad degenerada. Nos volvemos a encontrar con una narrativa de impresionante lectura, cargada de una imaginación y una fuerza que sorprende a propios y extraños por tener, el escritor en sí, el talento de lograr sostener su tesis durante toda la trama.

Para muchos, Mario Bellatin (1960) es <<un narrador del mal>> sin precedentes dentro de la literatura mexicana; para otros tantos, es <<un descodificador de las pesadillas>> del ser humano; pero para mí, su trabajo muy bien lo puedo comparar a las pinceladas y trazos realizados por el genial pintor español y máximo representante del surrealismo: Salvador Dalí.

La obra del escritor mexicano que en un primer momento se dio a conocer en el Perú, es de una prosa cuasi surrealista, con ello expreso que va más allá de toda ficción, ya que descompone extraordinariamente los cuerpos humanos, transmuta las mentes y altera el mundo de sus personajes con una energía de maestro, en todas y en cada una de sus novelas. Sus libros rechazan la categorización, incluso rondan siempre otras artes y él mismo se interesa por explorar nuevos lenguajes.

Hasta la fecha no me canso de leer y releer su trabajo narrativo, sus obsesiones de siempre, sus demonios que son como los de cualquier otro mortal. Trabajo tras trabajo, el autor hace lo que sólo está al alcance de un gran escritor: no repetir las fórmulas del éxito. Escribir por el simple gusto de hacerlo y si ello lleva al reconocimiento, bienvenido sea éste.

Bellatin desdibuja la frontera entre lo anormal y lo normal, entre la moral y la sexualidad, entre la hipocresía y la religiosidad, entre el amor y el olvido. Personajes oscuros salidos del mismo infierno que lo encumbran al mismo cielo.

El mundo narrativo que el autor nos presenta, es un mundo castigado por nuestro afán de querer ser superiores a los demás, sin darnos cuenta que con el mismo afán disgregamos el paisaje de nuestro entorno. Un inescrutable crimen se ha cometido en el universo de Mario Bellatin y ahora sus personajes deberán sufrir las consecuencias de la transgresión. En sus obras, él está en cada una y en ninguna al mismo tiempo, ese mecanismo mágico e incomprensible del afuera, de ser y no ser, involucrarse y al mismo tiempo mantener la distancia.

Quien también dirige la Escuela Dinámica de Escritores en el Distrito Federal, se ha convertido en un escritor de culto, su amplia narrativa se ha traducido a varios idiomas y es estudiada en diversas universidades de Estados Unidos e Iberoamérica.

Leer un libro de Bellatin entre nuestras manos, es comparable a querer detener el agua entre ellas: se filtra por los pliegues de la piel ante tus propios ojos.

Déjate seducir por uno de los escritores contemporáneos más turbulentos y deslumbrantes. Merecedor de un lugar dentro de toda buena biblioteca.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com