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Un soldado del pueblo

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La defensa de las causas sociales y la libertad del pueblo, fue el estandarte que guió al escritor, revolucionario, poeta e intelectual indonesio Pramoedya Ananta Toer (1925-2006) en su quehacer literario; decenas de relatos y escritos así lo demuestran, ya que atestiguó algunas de las más importantes convulsiones políticas de su patria del siglo pasado, situación que lo condujo en la construcción de un universo poético en el cual el realismo y el hecho histórico curiosamente coexisten.

Su escritura parte de la lucidez, el desarraigo y el amor por la vida, invitando al lector a examinar con profundidad su realidad, siempre con la noción de la fragilidad humana acentuada por el salvajismo del poder del Estado, lo que conllevó a la fractura del tejido social indonesio a partir de la década de 1960, seguida de una represión nacional.

Con los primeros libros publicados por Ananta Toer, vino el reconocimiento internacional, pero también la censura por parte del gobierno de su país que no permitió la edición, divulgación y ni siquiera la lectura de sus obras, por lo que en aquellos años, y hasta hace unos pocos, era más fácil encontrar un texto publicado por él en el extranjero que en Indonesia, debido a la tenaz disidencia política izquierdista que mantuvo siempre el autor.

En tres ocasiones fue recluido en prisión, esto por su ideología y oposición al gobierno, permaneciendo la última 14 años en la celda y posteriormente 13 años bajo arresto domiciliario (1965-1992), hecho que lo llevó a escribir su obra más reconocida y singular: El cuarteto de Buru.

Ananta Toer basa su obra en el poder de la literatura para referir una “ilusión”, empleando la prosa como un espejo lacerante de su memoria, anteponiéndolo al medio realista; la recreación de acontecimientos o la representación de vivencias es un tema antiguo de las letras que el indonesio manejó de manera brillante en la construcción de una identidad literaria.

El cuarteto de Buru, una inusual novela basada en la referencia individual, social y la percepción de comunidad en los sucesos de la clase baja por medio de símbolos y metáforas, con el trasfondo de la memoria como eje discursivo que el autor le imprime, acentuados por el paso del tiempo, aludiendo al espacio de sus recuerdos como un estado mental, antes que como un simple relato.

Adentrarnos en la literatura de Pramoedya Ananta Toer es adentrarnos a una literatura que recrea imágenes intrínsecas que buscan expresar la fragilidad humana frente a la naturaleza en caos, donde además identificamos formas en las que los espectros y las apariencias cobran sentido actual entre el deseo y el dolor, entre la identidad y la alteridad, entre la inconsistencia y la certeza de la imagen literaria.

Su voz interior lo llevó a atravesar los obstáculos de la historia y de su experiencia personal, filtrando la memoria colectiva y el rigor intelectual donde lo real se aproxima tanto a nuestro deseo, que hace incluso posible la locura, desdoblándose al infinito de lo ya visto y vivido por el autor radicalizando la forma de conducir al lector sobre lo escrito.

Pramoedya Ananta Toer, el escritor e intelectual indonesio que dejó constancia de un hecho que marcó a toda su nación, un hombre que convirtió la represión de su país en una voz sagaz, llena de una protesta artística e ineludible.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@homail.com
@plumavertical
 
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La fuerza interna e intelectual de Rubén Gallego

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Existen historias difíciles de creer, hay otras que son muy complicadas de entender, pienso que la historia de Rubén Gallego es difícil de creer y algo complicada de entender, y sin embargo, también creo que es de esas historias que son verdaderas lecciones de vida, una prueba del valor humano, del coraje por vivir sin importar qué circunstancia adversa se presente ante nosotros, ya que es una lección que a nadie deja indiferente, lo que le brinda una sencillez brutal.

Pero antes de hablar sobre la vida y obra de Gallego, debo sortear mis propias palabras y decir que sobre lo difícil y complicado, existe lo maravilloso y extraordinario que tiene en especial este autor, y eso es lo que hace más digerible esta historia que no pretende credibilidad en la verdad misma, ni entendimiento en la razón propia.

Rubén Gallego es un escritor ruso de origen español, nació en la ciudad de Moscú en 1968 en la clínica del Kremlin, fue mellizo, pero su hermano mayor murió a los pocos días y él se vio afectado por una severa parálisis cerebral, que lo llevó a ser confinado en un hospital, hasta que fue apartado de su madre para que posteriormente fuese criado en distintos orfanatos dela Unión Soviética, considerado un vil desecho de la humanidad.

Y así como Rubén Gallego ha tenido que suavizar el tono en sus relatos, de igual modo yo suavizo mis palabras, pero sin dejar a un lado el horror que el escritor debió soportar desde el momento en que indefenso tuvo que enfrentarse a la naturaleza humana que lo rodeaba y a la propia adversidad física con la que nació.

A la edad de año y medio, Rubén Gallego debió soportar la crueldad humana al ser separado de su madre –Aurora Gallego, hija del dirigente prosoviético del Partido Comunista de España en el exilio, Ignacio Gallego–, a ella se le dijo que su pequeño había fallecido debido a las complicaciones que presentaba en su salud, y él, aún sin tener conciencia de su situación, ya se encontraba solo en circunstancias adversas ante un panorama nada alentador.

Por lo complejo de su padecimiento, no podía mover su cuerpo, por esta razón fue asignado a un asilo de ancianos a donde abandonaban a los minusválidos clasificados como incapaces de desarrollar un oficio; durante sus años de niñez y juventud únicamente logró mover un dedo de una de sus manos, a través del cual aprendió a expresarse.

La movilidad de uno solo de sus dedos lo motivó para aprender a escribir a través de un teclado de computadora, lo que le permitió teclear decenas de veces sus ideas y llevarlas a la palabra escrita, muy pronto esto le ayudó para escribir una novela que registra los años que vivió en los distintos orfanatos de la extinta Unión Soviética.

Es así como escribe su primer libro, Blanco sobre negro, una magistral novela escrita con un solo dedo, obra que es el resultado de la fuerza de voluntad de un hombre que nunca estuvo dispuesto a rendirse a la adversidad que la vida le planteó. Esta novela ha sido editada en diecisiete países, ganadora en 2003 del Premio Booker ruso y que narra una historia de superación producto del daño y el horror de una enfermedad.

Cabe mencionar que, Gallego ha logrado tener una movilidad mayor en su cuerpo, excepto en las piernas, pero esta discapacidad no le ha sido impedimento para alcanzar otros logros como el licenciarse en derecho e informática, una muestra fehaciente de su capacidad de superación.

Además de Blanco sobre negro, Rubén Gallego ha escrito más recientemente la novela Ajedrez, en la que retoma su experiencia, pero esta vez, con un magistral juego intelectual cargado de valores históricos, sociales y humanos.

Sin lugar a dudas, la literatura de Rubén Gallego es una literatura que posee un estilo ácido, inteligente y capaz de elevar el alma humana por encima de su propia naturaleza.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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