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“Me fascinó conocer a la maestra que enseñó a leer a Gabo”: Beatriz Parga

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[Podcast] “Cuando conocí en persona a la maestra de Gabo, me fascinó”: Beatriz Parga

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La escritora y periodista colombiana Beatriz Parga, vino a México para presentar su novela “La maestra y el Nobel”, en la que nos habla de la figura que enseñó a leer y escribir a Gabriel García Márquez.

Jorge Iván Garduño (@plumavertical) platicó con ella, y es aquí te compartimos la charla que sostuve con ella: La maestra y el Nobel.

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Jorge Iván Garduño

@plumavertical

Cínicos, no en el periodismo

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Decía Ryszard Kapuscinski que para ejercer el periodismo “ante todo, hay que ser buenos seres humanos” y añadía que “las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”, y en esta profesión eso es esencial para mantenerse y crecer.

Y al cumplir ya casi diez años en este oficio, el mejor oficio del mundo diría Gabriel García Márquez, reafirmo categóricamente las palabras de Kapuscinski entendiendo que el periodista debe ser “humano”… léase: sensible. Ya que la sensibilidad es la esencia pura del periodismo, algo que sólo con la práctica es posible aprender, ya que en la facultad no nos lo enseñan.

Para el real y verdadero ejercicio periodístico, quien lo ejerza, es necesario depurar la sensibilidad, pues al salir a la calle para “buscar historias” uno debe sentir lo que sucede “en la piel del otro”, con la finalidad de transmitirle a nuestro público una noticia trascendente como si él estuviera ahí, utilizando diversas técnicas periodísticas en un reportaje, crónica, entrevista, nota, etcétera, para consignar adecuadamente y sin restricciones la noticia al final de la jornada y que se tomen decisiones a partir de ella.

No es fácil desarrollar este tacto, olfato o sentido periodístico, que además deberá estar aderezado con un alto nivel de moral y ética profesional a toda prueba ante la sociedad; ya que siendo reportero gráfico, redactor, reportero con fuente asignada, jefe de información, incluso conductor o directivo –por mencionar sólo unos cuantos ejemplos–, nunca se nos debe olvidar la esencia misma de nuestra profesión: la sensibilidad humana, porque cuando verdaderamente ejercemos este oficio no podemos volvernos cínicos o indiferentes de nuestro entorno, pues las tragedias testimoniadas nos vuelven más sensibles y vulnerables… o así debería de ser.

Asimismo, nunca debemos olvidar que el periodismo es dedicación pura, que nunca puede uno dejar el papel en la redacción. Todos los días, a todas horas siempre se está “en el ajo”, concentrado y en permanente reflexión para analizar adecuadamente los sucesos que trascienden y permean a la humanidad; que hoy podrán ser noticia y mañana serán parte de la historia esencial de la sociedad.

El ejercicio periodístico, una profesión sin cortapisas, con la que aprendemos a ser humildes, y nunca dejamos de aprender.

En lo personal, espero nunca olvidar esta esencia, con la finalidad de lograr ser un mejor periodista, y jamás utilizar el oficio para encumbrarme y utilizar cualquier medio para lograr sólo la satisfacción social. Pugnemos todos los días por un mejor periodismo, mucho más cuando somos quienes lo moldeamos.

En definitiva, el periodismo sí es el mejor oficio del mundo.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Este texto se ha publicado en:
 
http://efektonoticias.com/opinion/cinicos-no-en-el-periodismo

Memoria infinita [Para Gabriel García Márquez]

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Recuerdo tu rostro,

Ese rostro sonriente, avispado,

Que inevitablemente al correr de los años deja su huella imborrable

 

Como tantas huellas dejas tú

Por las calles de Cartagena

De tu hermosa Colombia

 

Y en nuestros corazones de quienes somos tus fieles lectores

Cómo poder olvidar ese extraño lugar llamado Macondo

En el que las mariposas amarillas revolotean libres

Y se posan sobre la casa de los Buendía:

Úrsula, Aureliano o Amaranta

 

Cien años de soledad pueblan este inmenso espacio

Y sí… confirmado está

Tus recuerdos se retiran del escenario

Me entristece saber que nos vas a olvidar

Y ahora nos tocará a nosotros a ti diariamente la historia volver a contar

 

Pienso que dejaste en tus libros tu memoria

Una memoria infinita, vasta,

Que con cada línea trazada

A cada palabra plasmada

Con cada obra publicada

Nos obsequiaste lo más entrañable de tu alma

 

Gracias maestro

Con profundo respeto

Para ti

Gabo.

Jorge Iván Garduño
Versalles, Ciudad de México
@plumavertical