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Europa, ¿unión política o muerte? [Opinión]

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Europa, ¿unión política o muerte?

Jorge Iván Garduño
@plumavertical

Desde la creación de la Unión Europea en 1957, los países miembros han presumido que buscan en todo momento –si no con hechos, sí en espíritu–, erigirse en una fuerza asombrosa de apoyo a la paz mundial, la estabilidad económica y la prosperidad para el mundo entero.

Sin embargo, no es ajeno para muchos que la crisis económica que algunos miembros de la Eurozona viven desde 2013, o desde mucho antes, ha colocado a sus 28 miembros actuales en la delgada línea –ya casi imperceptible– que la separa de la consolidación mundial o el derrumbe de lo que expertos ya prevén sería una catástrofe de dimensiones titánicas que bien podría alcanzar, en mayor o menor medida, a todas la economías del orbe.

No es un secreto que a Europa la dirige y sostiene Alemania, con el apoyo de Francia, los pilares europeos, pero históricamente el Reino Unido ha rechazado llevar la batuta de la UE, y lo demostró, primero, al rechazar el vínculo económico con Europa –al no abandonar la libra por el euro–; y segundo, al rechazar formar parte de la Eurozona, y su ideología de una integración total en los campos económico, militar y político, con el objetivo de que todos los países miembros actúen con una voluntad y una misma voz en los asuntos mundiales a favor de lo que podrían ser los Estados Unidos de Europa.

La unión política, como bien lo saben los planificadores realistas, será el factor esencial para alcanzar la estabilidad económica europea, y en esto hay un claro mensaje de los ingleses a toda Europa: por décadas han preferido estar más cerca de EU que del continente europeo, a donde geográficamente pertenecen.

Dejar la UE representa para los europeos un golpe bajo.

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Encrucijada mortal [Opinión]

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Las imágenes impactaron al mundo, cuerpos de jóvenes, adultos y en su mayoría niños tumbados en el suelo producto de lo que se supone fue el efecto del Gas Sarín –que una vez que invade el cuerpo humano tarda alrededor de media hora, si el contacto es con la piel, para manifestarse y colapsar las funciones esenciales de los órganos antes de la muerte inevitable entre sudores, mareos, espasmos y finalmente la asfixia y el paro cardiaco–, hombres desesperados intentando evitar lo inevitable: la muerte.

Al parecer el video fue grabado en Siria y difundido por los medios locales e internacionales, y según dicen los expertos todo indica que lo que documenta es un ataque químico contra una población civil, algo nunca antes visto casi en tiempo real.

Este suceso prendió las alarmas en la comunidad internacional y por primera vez –y no los dos años de guerra y los más de cien mil muertos–, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pide al gobierno de Bassar Al-Assad garantizar la integridad de la población siria y el cese al fuego, sin embargo, Estados Unidos ha manifestado que intervendrá militarmente en el territorio sirio en las próximas horas.

Lo alarmante aquí es que Siria no es, por mucho, Irak, país árabe que la Unión Americana invadió en 2003, culminando con el derrocamiento de Saddam Hussein a quien condenaron para morir en la horca, orden ejecutada en diciembre de 2006.

Estados Unidos cuenta con el apoyo de nueve naciones: Alemania, Arabia Saudita, Canadá, Francia, Italia, Jordania, Qatar, Reino Unido y Turquía, quienes están decididos para encabezar una operación militar desde portaaviones desplegados en El Mediterráneo, al tiempo que otro frente ataca vía el Golfo Pérsico.

Lo preocupante es que, si bien existen gobiernos árabes que apoyan el derrocamiento de Bassar Al-Assad, el grueso del mundo árabe no es probable que dejen solos a los sirios… ya Irán y Rusia se han pronunciado en contra de un despliegue militar contra Siria, y para Teherán podría ser ésta la oportunidad de encabezar el poderío del mundo islámico contra “Occidente”, a sabiendas que si Siria cae, ellos serían el siguiente objetivo.

Aunque suena arriesgado y muy aventurado, las piezas se han ido acomodando poco a poco, y tarde que temprano –hoy o mañana– las tensiones en Medio Oriente desatarán más de un demonio que por siglos han estado esperando el día y la hora para desencadenar un cataclismo de proporciones mundiales.

Es cuestión de tiempo… y de tener la escusa perfecta, ya sea el petróleo o el agua o bien un ataque con una de las armas químicas más letales creadas por el hombre: Gas Sarín, que hay que señalar, Siria posee grandes cantidades, mismas que estará dispuesto para utilizar contra sus enemigos y la población civil.

Es posible que un eventual ataque de los Estados Unidos contra Siria no desate una guerra de proporciones universales, pero agrega tensión a la desgastada relación del mundo árabe con Occidente, léase Israel, Europa y Estados Unidos, algo que, insisto, coloca las piezas para una encrucijada mortal.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en:
 
http://efektonoticias.com/opinion/encrucijada-mortal

Gran Bretaña: más cerca de EEUU que de Europa

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En diversas ocasiones hemos escuchado la frase “divide y vencerás”, un dicho que es atribuido al dictador romano Julio César, y bien, es ésta la motivación que está imperando en la política de nuestros días en todas las sociedades, ya que finalmente cuando un grupo, colectivo o conjunto de naciones es dividido, es más fácil vencerlo; y la historia, aquí, nos da la razón.

No obstante, en el panorama de la Europa del siglo XXI vemos hasta el momento a 27 líderes nacionales que han estado buscando una “unión”, donde por lo menos 17 de ellos –si no es que en buena medida pudieran ser 26– pretenden ir en contra del famoso divide et impera a fin de erigirse en una fuerza asombrosa de apoyo a la paz mundial, a la estabilidad económica y la prosperidad, o al menos eso es lo que proclaman en su discurso desde 1957; se conoce como Unión Europea.

Empero, para muchos es bien sabido que la crisis económica que azota a la Comunidad Europea la ha colocado en la delgada línea –ya casi imperceptible para algunos– que la separan de la consolidación mundial o el derrumbe de lo que expertos ya prevén sería una catástrofe de dimensiones titánicas que bien pudieran alcanzar, en mayor o menor medida, a todas la economías del orbe.

Es por ello que los más de 2 mil 600 personajes provenientes de todo el mundo, entre representantes de naciones, empresarios, economistas y delegados que se dieron cita la pasada semana en Davos, Suiza, en el marco del Foro Económico Mundial, resaltaron la importancia, ahora más que nunca, de la unión, ya no sólo económica, sino también política, de los miembros de la eurozona, a fin de consolidar el euro e impulsar la Unión Europea.

Sin embargo, uno de los países que juega un papel preponderante en este momento es Gran Bretaña, ¡sí!, esa nación que mantuvo un imperio durante los siglos XVI al XX, y del que también se decía con orgullo y optimismo “el sol nunca se pone sobre el Imperio Británico”, y ahora se encuentra en un dilema, ya que además de no aceptar el euro como moneda oficial, el primer ministro inglés, David Cameron, anunció previo a Davos 2013, que si es reelegido en 2015, pondrá a consideración de los ingleses mediante un referéndum si el Reino Unido sigue o no dentro de la Unión Europea.

Y pese a que ya varias voces se han alzado desde Escocia hasta el Canal de la Mancha a favor y en contra de la declaración “políticamente innecesaria” de Cameron, pienso que vuelve a poner el dedo en la llaga del orgullo europeo, porque a pesar de su relevancia nacional, el Reino Unido ha rechazado llevar la batuta de la UE, como sí la tienen Francia y Alemania. A esto se suma la no aceptación del vínculo económico con Europa –por decirlo de un modo– que está representado en el euro, y si bien la unidad económica constituye apenas el primer paso hacia una región de vínculos más firmes, la meta es lograr la integración total en los campos económico, militar y político, con el objetivo de que todos los países miembros actúen con una voluntad y una misma voz en los asuntos mundiales a favor de lo que podrían ser los Estados Unidos de Europa.

Hay que añadir que hace apenas dos días en París, Francia, doce pensadores e intelectuales reconocidos (Umberto Eco, Fernando Savater, Salman Rushdie, Antonio Lobo Antunes, Claudio Magris, Vassilis Alexakis, Hans Christoph Buch, Juan Luis Cebrián, György Konrád, Julia Kristeva, Bernard-Henri Lévy y Peter Schneider) lanzaban una advertencia a los líderes y habitantes miembros de la Unión Europea: unión política o muerte.

La unión política, como bien lo saben los planificadores realistas, es factor esencial para alcanzar la estabilidad económica, y en esto hay un claro mensaje a los ingleses que por décadas han preferido estar más cerca de Estados Unidos que de la propia Europa, a la que geográficamente pertenecen.

Gran Bretaña deberá tomar una decisión, y ¡pronto!, tal vez mucho antes de la fecha anunciada por su primer ministro David Cameron –2017–, ya que una tercera negativa a Europa no sería nada aconsejable para el Reino Unido… sin embargo, su cercanía histórica y cultural con los EEUU bien hace prever un escenario nada alentador.

Recordemos que la unión política sería ineficaz sin un respaldo militar, y los dirigentes europeos declaran que será preciso contar también con una fuerza militar que haga viable la fuerza política de una probable Europa unida.

En este 2013 en todo el orbe se vislumbran meses donde los conflictos mundiales, los problemas humanitarios, el precipicio fiscal de la Unión Americana apenas sorteado y la crisis de la eurozona exigirán a los líderes, y en especial al Reino Unido, la toma de decisiones riesgosas, peligrosas como la de qué economía seguir: ¿la inestabilidad de la eurozona o el precipicio fiscal de EEUU del que cada año es más complicado salir?

Difícil la encrucijada a la que muy pronto se enfrentará Gran Bretaña.

Jorge Iván Garduño

@plumavertical

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http://efektonoticias.com/opinion/gran-bretana-mas-cerca-de-eeuu-que-de-europa

El curioso incidente de Mark Haddon

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Cuando Daniel Defoe publicó su novela Robinson Crusoe a principios del siglo XVIII, la crítica literaria inglesa calificó a esta obra dentro del género infantil, muy a disgusto de su autor, quien la concibió con una trama sencilla para la naciente sociedad adulta europea bajo el símbolo del colonialismo, del hombre perfecto y de la moral suprema.

Algo muy similar le ocurrió a Mark Haddon al publicar su novela El curioso incidente del perro a medianoche (2003), una extraña y cautivadora obra en la que sus editores, debido a la gran popularidad que obtuvo –en un primer tiraje en el mercado– dentro del círculo infantil, se vieron en la necesidad de ofrecerla a los lectores en dos impresiones, una dirigida a los adultos y otra más para los niños y jóvenes.

Y fue así como Mark Haddon, con sus dos ediciones magistrales bajo el brazo, emprendió el camino que le llevaría a ganarse a los afamados lectores ingleses, después a los críticos y, por último, a los sectores más ilustrados de la Europa contemporánea; finalmente le otorgaron un reconocimiento universal en la mayoría de los casos.

Nació en 1962, en Northampton, Inglaterra, ha sido autor de varios libros para niños, además de pintor, ilustrador y caricaturista para diversas ediciones literarias, ya sea propias o de otros creadores, lo que le ha permitido imbuirse en la vertiginosa espiral de la narración infantil y saberse poseedor de un imponente talento.

El protagonista de la historia es un muchacho de 15 años, llamado Christopher Boone, quien sufre de síndrome de Asperger, una forma leve de autismo que le impide ser capaz de percibir y comprender emocionalmente al mundo que le rodea, sin que esto signifique una limitante para su innata inteligencia.

Y mientras Christopher se avoca aparentemente a la tarea terapéutica de escribir un libro, nos devela un mundo extraño donde las cosas rojas son buenas pero las amarillas y las marrones malas, donde está prohibido mezclar los colores de los alimentos en el plato, donde la gente nunca debería de mentir y donde todo se entiende de manera literal; asimismo vamos explicándonos sobre su aversión a ser tocado, su miedo a los ruidos y nos enteraremos de que su vejiga en ocasiones es incontrolable.

Amante de los perros y de las historias detectivescas al estilo Sherlock Holmes, Christopher, que vive en un pueblo inglés de provincias llamado Swindon con su padre viudo, decide averiguar quién ha matado con un rastrillo de césped al perro del vecino, siendo esto lo que inicia el descubrimiento de verdades mucho más dolorosas que afectarán la vida del joven Boone, su padre y sus vecinos, hecho que incluso lo conduce a conocer la verdadera historia de la muerte de su madre.

Haddon nos presenta una novela llena de patetismo, honestidad y de la totalidad de sí mismo, vertida en un narrador improbable, que sin embargo estaría catalogado como uno de los más intensos de los últimos años por ser  divertidísimo, desgarrador y absolutamente anti sentimental, que vierte a lo largo del libro toda una serie de datos extraños e inusuales y almacena en su cerebro esta información.

El curioso incidente del perro a medianoche es una novela que nos obliga a replantearnos la coherencia de lo que suponemos es una sociedad sana, que al verse enfrentada a una mente joven, inocente y sincera afectada por el síndrome de Asperger tambalea y se desgrana, en definitiva, un gran acierto de Haddon construida bajo un ambiente agridulce, detectivesco y plagado de explicaciones matemáticas que cautivarán al lector.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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