Archivo de la etiqueta: Javier Valdez

¡Prensa, no disparen! [Opinión]

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En su informe semestral sobre ataques a la prensa, Artículo 19 destaca que policías, políticos, servidores públicos y criminales agredieron un promedio de 1.5 veces al día a reporteros y fotógrafos. En total, 276 ataques en sólo 6 meses, una cifra que va en claro aumento si la comparamos con los 218 de los primeros seis meses del 2016.

También aumentaron los asesinatos, perfilándose 2017 como el más mortífero en México para los periodistas, ya que en todo 2016 se registraron 11 ejecuciones de reporteros, en la primera mitad de 2017 ya se registraban 6, siendo el mes de marzo el que destaca con tres reporteros ejecutados: Miroslava Breach, Cecilio Pineda y Ricardo Monliu. A estas alturas del año, ya son ocho.

Para Artículo 19, el reportero michoacano Salvador Adame continúa en calidad de desaparecido. Su familia no acepta el resultado del peritaje. Sería el noveno periodista asesinado.

En mayo, tras la ejecución de Javier Valdez, Enrique Peña Nieto anunció que aumentaría el presupuesto del mecanismo de protección a periodistas… ahora sólo evidencia la falta de rigor en México para investigar estos crímenes porque no hay un solo detenido por ninguno de los ocho periodistas asesinados este año.

Estos asesinatos son penosos, dolosos y culposos, porque México sigue ocupando los primeros lugares donde ejercer el periodismo es una profesión de alto riesgo, pese a la existencia del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

Nuestro compromiso como sociedad o gobierno debería ser el de apoyar y expandir la libertad de prensa y el libre intercambio de información en la era digital del siglo XXI. Juntos podemos forjar una visión que asegure la libertad de expresión y garantice el avance de México en búsqueda de un mejor gobierno y sociedad.

Periodicidio [Opinión]

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TEXTO PUBLICADO EL 20 DE MAYO DE 2017

Doce balazos recibió en su cuerpo Javier Valdez al ser asesino. A plena luz del día. Su cuerpo quedó tendido a unos metros de la entrada del semanario Riodoce que dirigía desde hace unos años, además de ser corresponsal de La Jornada. Desde sus columnas, libros y múltiples ensayos periodísticos denunciaba a los grupos de delincuencia organizada, y a sus líderes que quieren someter a la sociedad con sangre, terror y miedo.

No hace muchas semanas sucedió el asesinato de la también periodista de La Jornada en Chihuahua, Miroslava Breach. La cifra de periodistas asesinados es ya escandalosa…, así fuera sólo uno.

Asesinatos penosos, dolosos y culposos. Nuestro país ocupa los primeros lugares donde ejercer el periodismo es sinónimo de muerte, y el llamado Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, simplemente es obsoleto e inservible.

No se trata sólo de un asunto de ineptitud, sino también de complicidades. Denunciar las cuentas secretas y mansiones inexplicables de un gobernador, o bien las correrías de un narcotraficante, con frecuencia resultan en la pérdida del empleo, o la vida.

La labor de ofrecer noticias y análisis es de suma importancia, ya que el oficio periodístico permite al ciudadano informarse sobre los acontecimientos más relevantes de su comunidad, país y el mundo, obteniendo así los elementos necesarios para ejercer nuestras responsabilidades como ciudadanos, pues una democracia auténtica es imposible de lograr si no hay organizaciones dedicadas a divulgar las noticias.

Javier Valdez lo dijo así en cierta ocasión: “En Culiacán, Sinaloa, es un peligro estar vivo y hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y en el Gobierno. […] Uno debe cuidarse de todo y de todos”… en México vivimos ya un verdadero periodicidio.

Demasiados lobos andan sueltos. Crónicas infrarrealistas

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Si indagáramos por los rincones de nuestra mente, descubriríamos sin temor a equivocarme resplandores de lucidez, que por desgracia sería una lucidez aterradora, avasallante, que en el afán de saciar nuestra curiosidad, buscaría subyugar nuestros pensamientos y cuerpo a un mundo estridente.

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En este despertar de nuestros sentidos, nos percataríamos de lo infinitesimal del espacio, de la nada que es la materia, del vacío que genera el ser humano de su propia vida, lo que sin duda aturdiría a nuestra cabeza de tanta vaguedad.

En este despertar a la llamada realidad, a un mundo digital donde mentes lúcidas pretenden generar luz en tanta oscuridad, cabe la posibilidad de volvernos conscientes de lo absurdo, tonto y estúpido que es la materia vuelta sociedad, y que algunos llamamos capitalismo, socialismo, democracia, neoliberalismo o nombre semejante que lo único que pretende es que saciemos nuestra sed de poder y anarquismo.

En Demasiados lobos andan sueltos (Editorial Rayuela) el amante de la lectura se topará con nueve crónicas que abordan temas tan complejos y vastos de nuestra realidad convulsa como son: la tragedia de la Guardería abc; la estela de sangre y muerte que deja tras de sí la actividad del narco, y su correspondiente “combate”; las autodefensas de Michoacán; la historia de un bombero mexicano en Nueva York, o un recuento del negocio de la violencia en Honduras.

Todas ellas buscando un fin último: la reflexión del lector sobre la realidad que día a día vivimos, de ahí el subtítulo de “crónicas infrarrealistas”. Estas páginas en realidad son un pretexto para coleccionar un grupo de notables crónicas, y de experimentados y prestigiados periodistas como: Alejandro Almazán, Diego Enrique Osorno, Juan Carlos Reyna, Wilbert Torre, Alejandro Sánchez y Javier Valdez, como -en el otro extremo- las nuevas plumas de México: Manuel Larios, Nel San Martín y José Luis Valencia. Demasiados lobos andan sueltos. Crónicas infrarrealistas una obra imperdible que Rayuela publica con sobrada pericia para dar luz en medio de una caótica existencia social.

Jorge Iván Garduño

@plumavertical

Este texto se ha publicado en:

http://efektonoticias.com/noticias/mexico/demasiados-lobos-andan-sueltos-cronicas-infrarrealistas-literatura