Archivo de la etiqueta: relato

“Yanko” y “el Gonzo”

Estándar

Piso el acelerador sin soltar el clutch, impaciente, aguardo a que regresen al vehículo los sicarios.

– ¡Arráncate pendejo! –grita Yanko con los ojos desorbitados que imagino rodando por el suelo.

Suelto el clutch y acelero furioso el Ford modelo 80 casi a propósito para que salgan volando Yanko y el Gonzo, cosa que no consigo.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
Anuncios

Suspiro de luz

Estándar

Un tenue suspiro de luz se filtra por la ventana que apenas si deja pasar la gruesa cortina, esto, aunque no permite iluminar la habitación, sí nos concede distinguir las sombras frías, grises y alargadas de los objetos que nos recrean un paisaje que bien parece sacado de un fresco de Piero Della Francesca.

Se vierte en una taza un líquido blanco y cremoso como cada mañana, deteniéndose un par de centímetros previos al borde. Se eleva el caliente vapor como un camino que en su intento por alcanzar el cielo es detenido por el mugroso techo. La bebida de Don Antonio López Trejo está lista.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical

Mi nombre es Casablanca, novela cargada de pólvora, plomo, material hirviente e hiriente

Estándar

La escalada de violencia que se suscita en este o en cualquier otro país, puede entenderse como el resultado de ausencia de responsabilidad y corresponsabilidad del individuo por su entorno, así como de la pérdida de valores de la base de la sociedad que es la familia, y por ende, una sinrazón de libertinaje que pone en jaque el tejido social que con tanto esfuerzo se construye por generaciones.

Cúpulas de poder carcomidas por el crimen organizado, una democracia tambaleante víctima de la embestida de la violencia repartida por todos lados, zonas hostiles, ejecuciones, secuestros, impunidad y corrupción, son los constantes boquetes por donde se cuela el miedo en la vida familiar.

En suma, la turbación se ha vuelto ya una forma de vida, siendo el narcotráfico un factor determinante en la estabilidad nacional, que no se doblega a pesar que cada descarga hiere a la sociedad, transformado el crimen en una nueva realidad, donde la muerte anda a caballo desbocado.

Dentro de este cuarto de pánico, el escritor mexicano, Juan José Rodríguez (1970), recrea una de las literaturas mejor logradas en lo referente a la cultura del narco, siendo un claro ejemplo de esto su novela Mi nombre es Casablanca.

Esta obra a la que me refiero, está construida a partir de la experiencia trepidante que se vive en Mazatlán en torno al narcotráfico, la corrupción de las más altas cúpulas gubernamentales y los intentos desesperados de un sector cada vez más reducido de los organismos policiacos que luchan en contra de estos cánceres sociales y públicos.

Una realidad que es imposible ignorar, siendo este libro una radiografía producto de la estela dejada por los hombres de la hierba, por los capos de la bala y el terror, por los señores que someten a las ciudades, zarandean las voluntades, arrinconan con la mirada en espacios abiertos con la violencia desconcertante que practican.

Novela escrita en primera persona, en la que el autor nos permite adentrarnos en los bajos fondos de una Mazatlán dibujada con plomo, pólvora y sangre caliente, olvidándonos por completo de la playa soleada, el mar y las diversiones acuáticas, porque la cultura del narco a permeado el trabajo periodístico, intelectual y literario en los últimos veinte años de manera brutal.

Mi nombre es Casablanca, una obra literaria que se desdobla en múltiples caminos circundantes, tejiendo una maraña boscosa en la que cada paso dado, es una posibilidad de ciegos en dar con la verdad, situación que le agrega elementos de suspenso policiaco, novela negra o thriller detectivesco que busca resolver una serie de crímenes aparentemente aislados que exigen una explicación.

Juan José Rodríguez, un escritor que ha construido una prosa con base en la cultura del narco, que sin lugar a dudas, comparte con el también sinaloense Élmer Mendoza, Leobardo Sarabia, Arturo Pérez-Reverte o Jorge Franco, en un paralelo hirviente.

La lectura de esta u otras novelas con igual temática, nos permite concientizar hasta qué punto el cáncer carcome y destruye, interrogar y analizar el entorno, ya que finalmente, la literatura no es un acto de cobardía sino de salvación, que busca cambiar desde adentro, desde el pensamiento la realidad, permitiéndonos acercar a nuestra existencia a fin de percibir mejor lo que somos y los que es el mundo.

Esta obra, logra de forma avasallante, ser un fiel espejo de los actuales sucesos de la sociedad, a fin de reconocer nuestras limitantes para definir mejor el futuro.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
Este texto ha sido publicado en:
 
http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2011/02/20/index.php?section=sociedad&article=006a1soc
 
Revista “Molino de letras” Abril-Junio 2011.
 
 

El inquietante mundo de Mario Bellatin

Estándar

Hace ya algunos años, llegó a mis manos una novela corta de inquietante lectura, Flores (Premio Xavier Villaurrutia 2001), mi sorpresa sería mayor al pronto percatarme de la prosa tan fluida de la que está cargada, la estética tan perturbadora que se observa en ella es de llamar la atención.

Existe un fármaco que ha provocado malformaciones genéticas en la mayoría de los personajes. Al irse adentrando en la insólita historia, uno siente el entrecruzamiento de la vida de los actores, en la que ellos ejercen una fuerza psicológica en el lector.

Al concluir la lectura de Flores (que no me llevó más de un par de horas), me quedó un sabor de ansiedad, el relato había concluido y a la vez no. Qué extraña sensación. Mi único deseo en ese momento era saber más acerca del escritor de apellido Bellatin y adquirir a la brevedad posible otra novela de él. No pasaron muchos días, pronto me topé con otro de sus libros que tiene por título Poeta ciego.

En esta novela corta, el personaje central vive en el infierno mismo (desde su nacimiento fue rechazado por sus padres biológicos, por tener una incapacidad física; a pesar de contar con todas las comodidades su mundo es oscuro, esto lo ha llevado a crear una serie de rituales esotéricos), y pronto se da a la tarea de fundar una secta cuyas reglas se basan en una sexualidad degenerada. Nos volvemos a encontrar con una narrativa de impresionante lectura, cargada de una imaginación y una fuerza que sorprende a propios y extraños por tener, el escritor en sí, el talento de lograr sostener su tesis durante toda la trama.

Para muchos, Mario Bellatin (1960) es <<un narrador del mal>> sin precedentes dentro de la literatura mexicana; para otros tantos, es <<un descodificador de las pesadillas>> del ser humano; pero para mí, su trabajo muy bien lo puedo comparar a las pinceladas y trazos realizados por el genial pintor español y máximo representante del surrealismo: Salvador Dalí.

La obra del escritor mexicano que en un primer momento se dio a conocer en el Perú, es de una prosa cuasi surrealista, con ello expreso que va más allá de toda ficción, ya que descompone extraordinariamente los cuerpos humanos, transmuta las mentes y altera el mundo de sus personajes con una energía de maestro, en todas y en cada una de sus novelas. Sus libros rechazan la categorización, incluso rondan siempre otras artes y él mismo se interesa por explorar nuevos lenguajes.

Hasta la fecha no me canso de leer y releer su trabajo narrativo, sus obsesiones de siempre, sus demonios que son como los de cualquier otro mortal. Trabajo tras trabajo, el autor hace lo que sólo está al alcance de un gran escritor: no repetir las fórmulas del éxito. Escribir por el simple gusto de hacerlo y si ello lleva al reconocimiento, bienvenido sea éste.

Bellatin desdibuja la frontera entre lo anormal y lo normal, entre la moral y la sexualidad, entre la hipocresía y la religiosidad, entre el amor y el olvido. Personajes oscuros salidos del mismo infierno que lo encumbran al mismo cielo.

El mundo narrativo que el autor nos presenta, es un mundo castigado por nuestro afán de querer ser superiores a los demás, sin darnos cuenta que con el mismo afán disgregamos el paisaje de nuestro entorno. Un inescrutable crimen se ha cometido en el universo de Mario Bellatin y ahora sus personajes deberán sufrir las consecuencias de la transgresión. En sus obras, él está en cada una y en ninguna al mismo tiempo, ese mecanismo mágico e incomprensible del afuera, de ser y no ser, involucrarse y al mismo tiempo mantener la distancia.

Quien también dirige la Escuela Dinámica de Escritores en el Distrito Federal, se ha convertido en un escritor de culto, su amplia narrativa se ha traducido a varios idiomas y es estudiada en diversas universidades de Estados Unidos e Iberoamérica.

Leer un libro de Bellatin entre nuestras manos, es comparable a querer detener el agua entre ellas: se filtra por los pliegues de la piel ante tus propios ojos.

Déjate seducir por uno de los escritores contemporáneos más turbulentos y deslumbrantes. Merecedor de un lugar dentro de toda buena biblioteca.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com