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Con “Casa de muñecas” los hombres no las creerán nada “bobas”

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Casa de muñecas (Editorial Páginas de espuma) es un libro definitivamente enfocado para mujeres desde su concepción, porque ellas desde pequeñas entienden el concepto de muñecas como algo muy personal, no viéndolas como “juguetes”, sino como que ellas mismas son las muñecas, y por ende al conflicto al que se enfrentan es sólo encontrar la figura masculina que sea parte de ese mundo de fantasía.

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Desde pequeñas, el tener o no tener una casa de muñecas genera grandes fantasías, al ser un objeto idílico en el que aún sin poseerlo puede generar historias interminables dignas de la vida real, y que mejor cuando la protagonista es la dueña del objeto mismo.

Es así como surgidos de la mente y los recuerdos de Patricia Esteban Erlés (Zaragoza, España, 1972) tenemos la posibilidad de recorrer una a una las habitaciones que conforman Casa de muñecas en 100 relatos mágicos con los que esta autora nos lleva de la mano y con los ojos avispados por un mundo fantástico.

Miedos, sueños, femineidad y las rebeldías que giran en torno a la vida –y que de niñas no era posible hacer llegar más allá de aquel idílico cuarto de juegos–, es la propuesta que Esteban Erlés hace con este conjunto de micro relatos que a su vez se pueden leer como una sola historia que encierra diversidad de anécdotas con multitud de significados.

La comprensión del juego y la desmitificación del mismo se hacen aparentes en Casa de muñecas, que además cuenta con las atinadas y siempre divertidas imágenes de Sara Morante que ilustran el periplo del lector en las diez habitaciones.

Al final de día Casa de muñecas pone en marcha lo que las mujeres crean desde su niñez: historias, fantasías, y es que lo más relevante de este libro es que nos revela que una mujer no mira el mundo como los hombres, porque ellas desmadejan la realidad en múltiples facetas, universos de posibilidades que en su naturaleza está implícita.

Una casa de muñecas tiene la posibilidad de encerrar la vida real dentro de sus paredes, sólo que en esas habitaciones sí es posible depositar las fantasías que pueden ser muy rosas, tiernas o bien malévolas, e incluso hilarantes, caracterizándose por tres hojas de ruta que Esteban Erlés propone para recorrer la Casa de muñecas con la lectura de esta obra y la imagen de toda la mansión.

10 habitaciones conforman esta Casa de muñecas: Cuarto de juguetes; Dormitorio infantil; Dormitorio principal; Cuarto de baño; Salón Comedor; Cocina; Biblioteca; Desván de los monstruos; Cripta; y Exteriores; que de forma singular podremos conocer un mundo de posibilidades.

Lo verdaderamente apreciable de este libro es que la autora nos invite a pasear por una casa de muñecas, ya que el hecho de que tengamos desde un inicio rutas o más de una posibilidad para recorrerla, es un intento por rescatar la mirada infantil que con la madurez de la edad vamos perdiendo.

Patricia Esteban Erlés ha creado con Casa de muñecas un libro que busca rememorar la visión de la infancia femenina con rigor, imaginación y argumento literario.

Una obra que cuando los hombres recorran las habitaciones, bien se darán cuenta que ellas no son tan bobas como algunos bobos han llegado a creer.

Una obra que encierra misterio, sexualidad, miedos, y sueños.

Jorge Iván Garduño
@plumavertical
 
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http://efektonoticias.com/cultura/con-casa-de-munecas-los-hombres-no-las-creeran-nada-bobas
 

Mitos y magia ancestral: el legado literario de Amos Tutuola

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El continente africano se caracteriza por ser depositario de extraordinarios paisajes, tener una variada riqueza natural con climas extremos y exuberantes, y ser contenedor de etnias, pueblos y razas milenarias que han acuñado mitos y leyendas para transmitir su legado de las generaciones primigenias a las generaciones futuras.

En este marco surgió a mitad del siglo pasado un brillante escritor nigeriano, quien gracias a su estilo aparentemente descuidado, nos interna en un universo fuera de toda lógica humana, en el que en ocasiones seres irreales y personajes fantásticos en algunas otras, brotan de la inventiva de Amos Tutuola, quien creó una verdadera saga africana utilizando la tradición de su familia de origen yoruba.

De manera brillante, Tutuola fue quien abrió el camino de la actual narrativa africana con su novela El bebedor de vino de palma, primera novela publicada por el autor, que despertó un gran interés en todo el mundo literario, por lo que muy pronto fue traducida a varios idiomas obteniendo un éxito inusual con respecto de otros autores africanos hasta ese momento.

El bebedor de vino de palma es una obra literaria que nos va revelando la poesía del pensamiento primitivo y su lógica interna, convirtiéndola en un símbolo universal que transita la frontera de la rica tradición oral yoruba con ideas y alusiones adaptadas al folclore moderno, lo que la convierte en algo único e impresionante.

Encuentros con seres sobrenaturales, magos, dioses, demiurgos nocturnos, aldeas encantadas pobladas por fantasmas, montes habitados por seres míticos, bosques donde los árboles caminan solos, es a lo que se enfrenta el protagonista que nos cuenta su inusual historia y que tiene lugar en el corazón de África.

El narrador es un desenfrenado bebedor de un característico vino extraído de la palma, que se destaca por ser una bebida fuerte, recia y muy común en países del Caribe, Asia y por supuesto África; desde la primera frase el narrador nos dice: “He sido un bebedor de vino de palma desde que tenía diez años”.

Amos nos deja abierta la posibilidad para discernir sobre el narrador-héroe y la historia que nos presenta: un hombre abatido por el alcohol que en estado inconsciente vive una aventura mezclada con los mitos y leyendas del pueblo yoruba, que sobriamente sería imposible recrear.

En el estado en el que está, ese hombre  tiene un periplo cuasi diabólico, efecto de la bebida embriagante que ha ingerido sobre manera, ligando el atractivo viaje con su interior y las fuerzas dominantes que rigen la cosmogonía del África, recreando una vía de desarrollo espiritual para la adquisición de sabiduría.

Diversos niveles de humanidad, espiritualidad y consciencia deberá de sortear el bebedor de vino de palma para alcanzar su objetivo: recobrar al sirviente que logra saciar la sed del bebedor, y con esto continuar bebiendo descomunalmente vino de palma.

El bebedor de vino de palma, una novela que desde el inicio logra captar la atención del lector gracias a la capacidad imaginativa que posee Tutuola para entrelazar la mitología yoruba y las leyendas africanas con la literatura moderna, alcanzando niveles poéticos haciendo un intento por liberar el alma humana.

Amos Tutuola, un escritor mágico, que en vida cultivó la imaginación y las tradiciones ancestrales para recrear un universo propio, lúcido y alegre, en el que otros autores se internaron para continuar la tradición iniciada por este novelista.

En definitiva, un extraño escritor nigeriano que tuvo la visión y la fuerza suficientes para escribir de forma fantástica en un mundo donde la tradición oral es más fuerte que la escritura.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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http://apiavirtual.net/2010/12/20/mitos-y-magia-ancestral-el-legado-literario-de-amos-tutuola/
 
Revista “Bicaa’lu”, edición Enero 2012.

Explorando el inconsciente con Kawabata

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El esplendor del imperio japonés ha cautivado a Occidente e impresionado a Oriente, sus majestuosos palacios, situados en jardines esplendorosos o en riscos imaginablemente complicados de acceder, atuendos confeccionados con lujosas telas y con metales de acabado artesanal, y ni qué decir de los ritos solemnes que nos evocan una cultura de dioses, espíritus y samuráis.

La ideología japonesa, llena de misterio, incomprensible para quienes vivimos en Occidente, esa cultura tan lejana para unos y tan cercana y propia para muchos otros, aunque estos últimos nunca terminan siendo generalmente mayoría ante los primeros. Antes de conocer a uno de los máximos representantes de la literatura japonesa, les hablaré –brevemente– de la ideología de aquel país, que continuamente resulta ser fascinante. .

Las artes japonesas están dominadas por tradiciones milenarias y de un profundo conocimiento para quien busque practicarlas. La dramaturgia tiene dos formas de representación: el teatro no, interpretado con máscaras e inspirado en el budismo zen, y el kabuki, un espectáculo popular y suntuoso.

La religión ocupa un lugar de preponderancia en la vida del Japón y se encuentra estrechamente vinculada con el Ser. El budismo se convirtió en la religión oficial a partir de 1946, propiciado en gran parte por la derrota sufrida en la Segunda GuerraMundial. El emperador Hiro Hito (1901-1989),[i] último emperador considerado una divinidad, leyó por la radio la rendición de su país, motivo por el cual debió renunciar a su naturaleza divina.

El sintoísmo, la religión anteriormente oficial hasta 1946, significa el camino de los dioses, es politeísta y persigue la pureza ritual y física, está orientada a la práctica ritual individual, no esta basada en ningún texto revelado y su iglesia no esta organizada jerárquicamente. Su práctica fundamental es el culto a los kami, o dioses que encarnan los fenómenos de la naturaleza (tsunamis, terremotos, inundaciones),[ii] y a los antepasados.[iii]

Otra cosa que hay que tomar en consideración son los ritos samuráis, quienes se constituyen en una casta puramente militar a partir del siglo XVII. Se regían por un estricto código de honor llamado bushido (el camino del guerrero) en el que el cumplimiento del deber con el daimyo era su máxima vital. Para un samurai no existe el miedo a la muerte, por eso su emblema es una flor de cerezo, que simboliza la brevedad y belleza de su vida.

La literatura japonesa se encuentra impregnada de estos y otros elementos más que no deben aislarse del relato y que siempre están estrechamente conjugados con la escritura. Por ejemplo las geishas, el juego de Go,[iv] la tradición de los bonsai, el sumo y otras más.

Yasunari Kawabata (Osaka, 1899-1972), escritor japonés impregnado del impresionismo y partidario del lirismo. Su escritura está cargada con altos niveles de erotismo, de obsesiones amorosas, de la nostalgia, del remordimiento, del deseo por lo prohibido, los rituales y la muerte, esta última, muy significativa para Kawabata.

La obra de este artista, ganador del premio Nobel en 1968, debe ser leída a detalle, ya que cada gesto, cada movimiento de los personajes, tiene un significado; novelas altamente incisivas, maravillosamente líricas y profundas.

Kawabata nos habla de las tradiciones ancestrales de su patria que se ven confrontadas de frente con un florecimiento vertiginoso y acelerado de una sociedad moderna, lo que crea ambientes transformados, angustiantes, desolados, pero de una belleza deslumbrante que invita a la imaginación a cruzar la frontera de la ficción a la realidad.

Relatos que nos hace creer su autor que son Vida, cuando en realidad son Sueño, es el inconsciente del ser humano accionado en vida real, en el aquí y en el ahora, cuando en verdad sólo está trayendo los apetitos del Ontos[v] a través del inconsciente. Una especie del Anima y del Animus[vi] reflejado en la más fina literatura. Aunque finalmente, también es Vida por ser parte de la misma.

La soledad en que pasó su infancia tras la muerte de sus seres más queridos (sus padres), marcó profundamente su personalidad. Huérfano a los tres años, insomne perpetuo, lector voraz tanto de los clásicos como de las vanguardias europeas, fue un solitario empedernido.

Yasunari Kawabata, el escritor japonés que fue maestro de otro extraordinario novelista: Yukio Mishima, y guía literario del segundo Nobel que ha dado el Japón, Kenzaburo Oé.  Un verdadero genio de las letras niponas que nos lleva a conocer las calles, las ciudades y los paisajes del país del sol naciente.

A los setenta y dos años, enfermó y, deprimido, se suicido en la ciudad de Zushi el 16 de abril de 1972, sin dejar ninguna explicación. Su obra, definida por él mismo como <<un intento por hallar la armonía entre el hombre, la naturaleza y el vacío>>, ocupa un lugar entre lo más selecto de las letras universales, porque Yasunari Kawabata, es y seguirá siendo el novelista por excelencia del Japón del siglo XX.


[i] En 1945, los nipones oyeron por primera vez la voz de un monarca, Hiro Hito, quien leyó la rendición de Japón. La religión oficial anteriormente era al sintoísmo, y que fue oficialmente cambiada por este hecho relevante.

[ii] Por eso es que el Manga japonés está poblado de estos elementos de gran significado.

[iii] Los orígenes del sintoísmo se remontan al periodo entre el 300 d.C., los lugares sagrados eran parajes de gran belleza que se señalizaban con una cuerda o una puerta de madera llamada torii.

[iv] Juego de mesa muy popular en China, Corea y en especial en Japón. 19 líneas horizontales y 19 líneas verticales sobre un tablero, sobre los puntos de intersección se ponen  piedras en formas de concha, blancas y negras. La tradición indica que nunca se ha jugado dos veces una misma partida de Go; hay alrededor de 4,63×10170 posiciones posibles.

[v] El “Ser”.

[vi] Anima= Nuestra parte femenina. Animus= Nuestra parte masculina.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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http://apiavirtual.net/2008/11/26/explorando-el-inconsciente-con-kawabata/