Archivos Mensuales: diciembre 2010

La fuerza interna e intelectual de Rubén Gallego

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Existen historias difíciles de creer, hay otras que son muy complicadas de entender, pienso que la historia de Rubén Gallego es difícil de creer y algo complicada de entender, y sin embargo, también creo que es de esas historias que son verdaderas lecciones de vida, una prueba del valor humano, del coraje por vivir sin importar qué circunstancia adversa se presente ante nosotros, ya que es una lección que a nadie deja indiferente, lo que le brinda una sencillez brutal.

Pero antes de hablar sobre la vida y obra de Gallego, debo sortear mis propias palabras y decir que sobre lo difícil y complicado, existe lo maravilloso y extraordinario que tiene en especial este autor, y eso es lo que hace más digerible esta historia que no pretende credibilidad en la verdad misma, ni entendimiento en la razón propia.

Rubén Gallego es un escritor ruso de origen español, nació en la ciudad de Moscú en 1968 en la clínica del Kremlin, fue mellizo, pero su hermano mayor murió a los pocos días y él se vio afectado por una severa parálisis cerebral, que lo llevó a ser confinado en un hospital, hasta que fue apartado de su madre para que posteriormente fuese criado en distintos orfanatos dela Unión Soviética, considerado un vil desecho de la humanidad.

Y así como Rubén Gallego ha tenido que suavizar el tono en sus relatos, de igual modo yo suavizo mis palabras, pero sin dejar a un lado el horror que el escritor debió soportar desde el momento en que indefenso tuvo que enfrentarse a la naturaleza humana que lo rodeaba y a la propia adversidad física con la que nació.

A la edad de año y medio, Rubén Gallego debió soportar la crueldad humana al ser separado de su madre –Aurora Gallego, hija del dirigente prosoviético del Partido Comunista de España en el exilio, Ignacio Gallego–, a ella se le dijo que su pequeño había fallecido debido a las complicaciones que presentaba en su salud, y él, aún sin tener conciencia de su situación, ya se encontraba solo en circunstancias adversas ante un panorama nada alentador.

Por lo complejo de su padecimiento, no podía mover su cuerpo, por esta razón fue asignado a un asilo de ancianos a donde abandonaban a los minusválidos clasificados como incapaces de desarrollar un oficio; durante sus años de niñez y juventud únicamente logró mover un dedo de una de sus manos, a través del cual aprendió a expresarse.

La movilidad de uno solo de sus dedos lo motivó para aprender a escribir a través de un teclado de computadora, lo que le permitió teclear decenas de veces sus ideas y llevarlas a la palabra escrita, muy pronto esto le ayudó para escribir una novela que registra los años que vivió en los distintos orfanatos de la extinta Unión Soviética.

Es así como escribe su primer libro, Blanco sobre negro, una magistral novela escrita con un solo dedo, obra que es el resultado de la fuerza de voluntad de un hombre que nunca estuvo dispuesto a rendirse a la adversidad que la vida le planteó. Esta novela ha sido editada en diecisiete países, ganadora en 2003 del Premio Booker ruso y que narra una historia de superación producto del daño y el horror de una enfermedad.

Cabe mencionar que, Gallego ha logrado tener una movilidad mayor en su cuerpo, excepto en las piernas, pero esta discapacidad no le ha sido impedimento para alcanzar otros logros como el licenciarse en derecho e informática, una muestra fehaciente de su capacidad de superación.

Además de Blanco sobre negro, Rubén Gallego ha escrito más recientemente la novela Ajedrez, en la que retoma su experiencia, pero esta vez, con un magistral juego intelectual cargado de valores históricos, sociales y humanos.

Sin lugar a dudas, la literatura de Rubén Gallego es una literatura que posee un estilo ácido, inteligente y capaz de elevar el alma humana por encima de su propia naturaleza.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2011/05/14/index.php?section=opinion&article=006a1reg
 
 
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Sjón, una puerta de entrada a la literatura islandesa

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Nacido en la capital de Islandia, Reykiavik, en 1962, Sigurjón Birgir Sigurðsson es un artista, escritor y poeta comprometido con el arte y las costumbres que le fueron inculcadas en su país desde su niñez, muestra de ello es su muy temprana incursión al mundo de las letras con un libro de poemas titulado Sýnir, que traducido al castellano quiere decir: Visiones.

Sjón, contracción natural de su nombre Sigurjón, es conocido en el mundo de la música por ser el autor de varias letras de las canciones de la artista Björk, con quien ha mantenido desde hace ya varios años una estrecha relación de amistad e incluso ha bailado, cantado y coescrito algunas canciones con la cantante, para sus producciones discográficas y conciertos.

Dentro de su faceta de escritor, Sjón siempre ha mantenido una línea que rosa los límites de la poesía y el intelecto, recreando magistrales paisajes y escenas oníricas partiendo de la mitología islandesa o bien, se remonta al origen del universo donde los símbolos y las fuerzas de la naturaleza son una alegoría de la condición humana.

Su incursión “oficial” en la poesía fue en 1978, cuando él tenía únicamente 16 años de edad, esta pronta aparición en la escena literaria le ha significado una experiencia feroz, traducida en una capacidad artística multifacética, que lo ha puesto en los primeros planos culturales de su país.

Este magistral escritor islandés tiene la peculiaridad de envolvernos con su narrativa concisa, a veces divertida, en ocasiones con pocas palabras y un lenguaje nada rebuscado, y sin embargo es capaz de construir con estos elementos una narración poética catalogada como la mejor puerta de entrada a la literatura nórdica.

Dentro de su repertorio, además de escribir letras de canciones, cuenta con obras de teatro, poesía y novelas que han sido muy bien recibidas por la crítica y el público, obteniendo en 2005 el prestigioso Premio de Literatura del Consejo Nórdico, por su aclamado libro El zorro ártico.

Esta novela es un espeluznante viaje ontológico a la esencia del ser humano, en el que se ponen de manifiesto las distintas facetas que se experimentan en la vida, partiendo de una figura mitológica extraída del folclore islandés: “el Skugga-Baldur, un híbrido de gato y zorra que devora el ganado”.

Es así como esta mágica novela se erige como una moderna fábula humana, que en ocasiones advierte rasgos de cuento popular que indaga en el abrupto origen de las motivaciones del hombre, con un estilo ágil y conciso, mostrando en la figura de Baldur, el dios tradicional de la luz y la belleza, hijo de Odín, al protagonista y antagonista de la novela.

La literatura de Sjón nos permite apreciar el universo nórdico del cual se alimenta para ejercitar su prosa: paisajes fantásticos propios de cuentos de hadas, climas fríos que han hecho que el tiempo se detenga en las decenas de ríos, montañas y yacimientos de agua caliente del subsuelo, asimismo nos recuerda la literatura que nos habla de los nibelungos y su cosmogonía.

Sjón apuesta por una literatura rica en ideas, cultura popular, estilo firme, talento y mucha modernidad, con lo cual crea una prosa que cultiva a una sociedad orgullosa de tener uno de los niveles más altos en cuanto a lectura por habitante se refiere en el mundo, ya que sus ciudadanos no cuentan con analfabetismo y sí con estándares elevados en su vida diaria con respecto a cualquier otro país.

En definitiva, la mejor puerta de entrada al mundo de las letras nórdicas e islandesas es el escritor e intelectual Sjón, una verdadera joya de la literatura mundial que cautiva desde el momento en que se le lee atrapando al lector en su magistral caligrafía.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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Mitos y magia ancestral: el legado literario de Amos Tutuola

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El continente africano se caracteriza por ser depositario de extraordinarios paisajes, tener una variada riqueza natural con climas extremos y exuberantes, y ser contenedor de etnias, pueblos y razas milenarias que han acuñado mitos y leyendas para transmitir su legado de las generaciones primigenias a las generaciones futuras.

En este marco surgió a mitad del siglo pasado un brillante escritor nigeriano, quien gracias a su estilo aparentemente descuidado, nos interna en un universo fuera de toda lógica humana, en el que en ocasiones seres irreales y personajes fantásticos en algunas otras, brotan de la inventiva de Amos Tutuola, quien creó una verdadera saga africana utilizando la tradición de su familia de origen yoruba.

De manera brillante, Tutuola fue quien abrió el camino de la actual narrativa africana con su novela El bebedor de vino de palma, primera novela publicada por el autor, que despertó un gran interés en todo el mundo literario, por lo que muy pronto fue traducida a varios idiomas obteniendo un éxito inusual con respecto de otros autores africanos hasta ese momento.

El bebedor de vino de palma es una obra literaria que nos va revelando la poesía del pensamiento primitivo y su lógica interna, convirtiéndola en un símbolo universal que transita la frontera de la rica tradición oral yoruba con ideas y alusiones adaptadas al folclore moderno, lo que la convierte en algo único e impresionante.

Encuentros con seres sobrenaturales, magos, dioses, demiurgos nocturnos, aldeas encantadas pobladas por fantasmas, montes habitados por seres míticos, bosques donde los árboles caminan solos, es a lo que se enfrenta el protagonista que nos cuenta su inusual historia y que tiene lugar en el corazón de África.

El narrador es un desenfrenado bebedor de un característico vino extraído de la palma, que se destaca por ser una bebida fuerte, recia y muy común en países del Caribe, Asia y por supuesto África; desde la primera frase el narrador nos dice: “He sido un bebedor de vino de palma desde que tenía diez años”.

Amos nos deja abierta la posibilidad para discernir sobre el narrador-héroe y la historia que nos presenta: un hombre abatido por el alcohol que en estado inconsciente vive una aventura mezclada con los mitos y leyendas del pueblo yoruba, que sobriamente sería imposible recrear.

En el estado en el que está, ese hombre  tiene un periplo cuasi diabólico, efecto de la bebida embriagante que ha ingerido sobre manera, ligando el atractivo viaje con su interior y las fuerzas dominantes que rigen la cosmogonía del África, recreando una vía de desarrollo espiritual para la adquisición de sabiduría.

Diversos niveles de humanidad, espiritualidad y consciencia deberá de sortear el bebedor de vino de palma para alcanzar su objetivo: recobrar al sirviente que logra saciar la sed del bebedor, y con esto continuar bebiendo descomunalmente vino de palma.

El bebedor de vino de palma, una novela que desde el inicio logra captar la atención del lector gracias a la capacidad imaginativa que posee Tutuola para entrelazar la mitología yoruba y las leyendas africanas con la literatura moderna, alcanzando niveles poéticos haciendo un intento por liberar el alma humana.

Amos Tutuola, un escritor mágico, que en vida cultivó la imaginación y las tradiciones ancestrales para recrear un universo propio, lúcido y alegre, en el que otros autores se internaron para continuar la tradición iniciada por este novelista.

En definitiva, un extraño escritor nigeriano que tuvo la visión y la fuerza suficientes para escribir de forma fantástica en un mundo donde la tradición oral es más fuerte que la escritura.

Jorge Iván Garduño
Fotógrafo, escritor y periodista mexicano.
jorgeivangg@hotmail.com
@plumavertical
 
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http://apiavirtual.net/2010/12/20/mitos-y-magia-ancestral-el-legado-literario-de-amos-tutuola/
 
Revista “Bicaa’lu”, edición Enero 2012.